Venezuela- 2019-06-1410:49:10- Staff Imagen del Golfo

 

Entre miles de migrantes, cargando a su bebé de un año y junto a su otro hijo de ocho, la venezolana Betania Ramírez ingresó a Perú, poco antes de que entre en vigor una ley que dificulta el ingreso de quienes huyen de la crisis del país caribeño.

 

Cansada y sedienta, formó una extensa cola para presentar su cédula de identidad en la agencia migratoria peruana.

 

Como Betania, miles de venezolanos libran una carrera contra el tiempo para ingresar a Perú poco antes del endurecimiento de las reglas migratorias que exigirán pasaporte y visa humanitaria.

 

Betania sabía que tenía que enfrentarse a la incertidumbre en un país donde no tiene a nadie.

 

“Yo me voy de la mano de Dios”, dijo a The Associated Press la madre soltera de 26 años que partió de la ciudad de Barinas hace una semana y en un enloquecido viaje cruzó Colombia y Ecuador donde, afirmó, le robaron su equipaje, y la maldijeron y escupieron por ser venezolana.

 

Caminas por carreteras, duermes en la calle, “estás expuesto a que te roben, a que te violen sexualmente, a mí no me pasó eso porque Dios sabe lo que está pasando en Venezuela, pues”, dijo la mujer que trabajaba de empleada de limpieza en un local del ministerio de Salud venezolano en Barinas. No todo fue malo, también recordó que otros colombianos de buen corazón le regalaron una manta y una caja de jugos artificiales para sus hijos Xiomara, de un año y Emmanuel, de ocho.

 

Mientras relataba sus desventuras, su beba lloraba. No le había cambiado de pañal por varias horas y la pequeña tenía la piel irritada, contó. Como miles, Betania y sus niños llegaban literalmente con la ropa que tenían puesta.

 

La frontera peruana lucía abarrotada la madrugada del viernes, y muchos niños dormían en el piso. Casi todas las historias de los migrantes coincidían en que habían partido de Venezuela en una carrera contra el tiempo para poder ingresar por el puesto fronterizo peruano del distrito de Aguas Verdes, antes de que la nueva ley impuesta por el gobierno de Martín Vizcarra se convierta en un muro infranqueable.

 

 

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