Mientras presidía el abanderamiento de la delegación que representará a Veracruz en los Juegos Nacionales de Educación Básica, el martes 4 de junio fue llamado de urgencia a Palacio de Gobierno el director del Instituto Veracruzano del Deporte, David  Fernando Pérez Medellín.

Ahí lo esperaba ya Francisco “Paco” Bravo, quien aprovechando la cercanía con el número 1 de Palacio de Gobierno le había informado que acababa de recibir la notificación de la transferencia de recursos federales para promoción deportiva al Estado Veracruz, y que esos recursos tenían que meterse a la licuadora para ser usados en diversas aplicaciones.

Pérez Medellín rechazó tal pretensión, por lo que de inmediato recibió la orden de renunciar “por motivos personales”.

Y sí, los recursos destinados al deporte servirán para otra cosa, tal como lo indicó el poderoso Paco Bravo… igual que en el fidelismo, el duartismo y el yunismo.

La licuadora goza de cabal salud.