Tess Thompson Talley, de 38 años, ha sido desde hace un tiempo el objeto de desprecio de instituciones que buscan proteger a los animales o de usuarios en redes sociales que al menos tienen empatía y cariño por estos. A pesar de ello, a Tess Thompson le interesa poco o nada lo que la gente piense al respecto. Según la misma Tess, el cazar a diestra y siniestra es, no solo un arte intrínseco del oficio, sino un privilegio que da la naturaleza, donde el hombre está por encima de todo y puede disponer de lo que le plazca a conciencia de este.

Dentro de la lista negra de esta furtiva cazadora se hallan especies en peligro de extensión como los son las jirafas negras. Tess Thompson ha confesado incluso que antes de utilizar la piel de este animal, se ha comido la carne de este. Además, Thompson Talley fabricó una caja de armas con la piel del animal, misma que presumió en sus redes sociales. La cazadora ha posado también en gran cantidad de fotografías con diversidad de animales exóticos, como cebras o canguros donde se le ve muy digna y encantada de sus hazañas.

Los comentarios en redes contra esta mujer sobrepasan por mucho el odio común y la desaprobación total contra este tipo personas que, por trabajo, hobbie o diversión realizan esta actividad despiadada. Cabe mencionar que la jirafa, el mamífero más alto del mundo, fue reconocida en 2016 como animal en peligro de extensión; por la Unión Internacional para la Conservación del Medioambiente (IUCN, por sus siglas en inglés).

Esta salvaje señorita no se avergüenza de los actos por los que ha sido atacada en cuantiosas ocasiones a través de las redes. Al contrario, realiza su trabajo con todo orgullo deseando cada vez volver a hacerlo igual o mejor. Todo un ejemplo de crueldad, inhumanidad y psicopatía.

LBP Noticias