ALMA GRANDE

Por Ángel Álvaro Peña

La desconfianza que algunos tienen sobre los movimientos de masas lo ubica en una etapa de política vieja, conservadora. Tomar las calles es un acto de rebeldía, pero para quienes nunca han estado del lado del pueblo, para quienes son objeto de las protestas interpretan los actos masivos como algo innecesario.

Los neocríticos del sistema, que nunca encontraron errores en los regímenes panistas ni priistas y que ahora pugnan por la perfección en todo acto de gobierno, no desdeñan la necesidad de un mitin en Tijuana para evitar, desde esa parte de la frontera, un aumento absurdo a los aranceles de los productos mexicanos.

En lugar de encontrar coincidencias en lugar de diferencias en momentos difíciles. Prefieren seguir golpeando al presidente de su país, aunque en ello les vaya la crisis de su empresa, de su familia, de su trabajo, de su economía. Los antimexicanos no tienen país, sólo intereses.

Los grupos de mexicanos organizados han mostrado apoyo, unidad de los ciudadanos alrededor de la figura del Presidente. Otros grupos dispersos, incluso desorientados ideológicamente como los panistas, protestan por todo y viven en la fantasía de ser contrapeso del gobierno a pesar de que cada día tienen más derrotas electorales.

Admiradores de todo lo que provenga de Estados Unidos, con una historia de dependencia de las ideas del extranjero, los panistas criticaron la convocatoria del presidente Andrés Manuel López Obrador, el próximo sábado en Tijuana, Baja California, un acto de unidad en defensa de la dignidad de México y en favor de la amistad con el pueblo de Estados Unidos.

Acto, al que asistirán diputados y senadores de Morena, así como la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum. Ante esta situación, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, lo calificó como un “mitin” que no solucionará el tema migratorio como lo ha pedido el presidente Donald Trump. “Se requiere una respuesta de Estado”, indicó.

Difícil será saber cuáles son las respuestas de Estado. Si los propios panistas han diluido la frontera entre gobierno y partido, entre militancia y cúpula partidista, entre Estado y gobierno.

Por su parte, el remedo de líder que tiene el PAN, Marko Cortés, señaló que el presidente de México debe buscar un encuentro directo con Trump, es decir, quiere que López Obrador aborde a Trump en la Cumbre del G-20, cuando a estas alturas de esa reunión no puede modificarse un protocolo que se realiza milimétricamente. Pero la diplomacia es lo que menos se les da a los panistas. Recordemos la política exterior que llevó a cabo Vicente Fox, de pena ajena.

La Confederación Patronal de la República Mexicana afirmó que el movimiento que pretende realizar el presidente Andrés Manuel López Obrador en Tijuana con el fin de que el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, no aplique los aranceles a productos de México es inoficioso y un desperdicio. Aunque afirmó que apoya a López Obrador.

La fuerza de las masas, para quienes están instalados en un segmento de la población muy pasivo, es algo inútil, innecesario.

La amenaza de Trump es un discurso que debe analizarse con mucha profundidad y no sólo con la pasión de la crítica o la pasión del apoyo. Desde hace varios años, incluso lo ha escrito el propio huésped de la casa blanca, quiere que las armadoras, las ensambladoras de Estados Unidos y de otros países, laboren en territorio estadounidense.

En todos los estados fronterizos, desde Baja California hasta Tamaulipas hay empresas de este tipo, más de mil, y tienen un promedio de 600 empleados, lo cual en realidad se convierte en un peligro latente ante la imposición de aranceles que intenta realizar Trump.

El hecho que regresen las ensambladoras a territorio estadounidense le acarrearía muchos beneficios, pero esas empresas están en el país a causa de los bajos salarios que se pagan en nuestro territorio.

La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo aseguró que sería inoportuna e inconveniente una guerra comercial entre México y Estados Unidos por los efectos negativos para ambas economías que esto atraería.

Es muy vieja la frase de que en una guerra comercial no hay ganadores. Pero Trump debe mostrar a los dueños de su voluntad que está con ellos, que odia tanto a los migrantes como ellos mismos y que es necesario que esta política continúe con el objetivo de lograr su reelección, en la cabeza de Trump no cabe la variable del voto latino, que cada día crece y que, a pesar de tener el apoyo de sus patrocinadores, esta vez el volumen de votos en contra puede sacarlo de la jugada. Pero lo que le interesa a Trump es hacer que México se convierta en Venezuela a como dé lugar y ahora considera que el creciente porcentaje de aranceles a los productos mexicanos puede ser el equivalente a un bloqueo comercial.

Ya su país bloqueó a Cuba, el cual disminuyó con Obama, pero él quiere intensificar ese bloqueo. Ya bloqueó a Venezuela y fracasó a la hora de tratar de imponer un presidente a su antojo en esa nación. Lo cual le costó mucho dinero y el descrédito mundial.

Ahora sigue México, que hace de una imposición de aranceles un bloqueo disfrazado de castigo por la desobediencia de detener, a como dé lugar, a los migrantes. Trump quiere encontrar similitudes entre México y Venezuela y al no encontrarlas, como los panistas, las inventa.

El mitin de López Obrador del sábado no sólo reside en la respuesta masiva sino en la posibilidad de que las ensambladoras no se vayan de territorio nacional. Es una demostración de fuerza que no sólo se ubica en el conglomerado de personas en la frontera de Tijuana, sino en la postura de los mexicanos ante una sinrazón que intenta ser un castigo de la autoridad ante el incondicional. Es así como una especie de amo y esclavo donde se le debe obediencia ciega.

En México algunos grupos deben tener conciencia que el tiempo de la amargura ya pasó y ser uno con el mandatario que gobierna para todos, porque así lo ha mostrado y demostrado. PEGA Y CORRE. –  Ahora resulta que entre los beneficiados por el SAT están algunos equipos de futbol, como si no tuvieran suficiente con toda la contaminación que representa su propio negocio. El SAT cumplió con la petición del INAI solicitada por un tercero particular e informó de la condonación de impuestos del ejercicio fiscal 2013 a tres clubes del futbol mexicano: Pumas de la UNAM, Monterrey y Atlante… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.

 

 

 

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