En un encuentro histórico, Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, se estrecharon la mano este domingo en la zona desmilitarizada entre Corea del Sur y Norcorea. Nunca un presidente estadounidense había pisado suelo norcoreano.

Este encuentro es el tercero entre Trump y Kim en un año. El primero fue el 12 de junio de 2018, en Singapur.

Pero este domingo, se llevó a cabo un encuentro sumamente simbólico: El presidente estadounidense cruzó el límite que marca la separación entre las dos Coreas en el pueblo de Panmunjom.

“Me alegro de verle de nuevo”, le expresó el líder de Norcorea al estrechar la mano de Trump. “No esperaba jamás verle en este lugar”, exclamó Kim Jong Un.

El líder norcoreano reconoció que se había “sorprendido” de que Trump hubiera sugerido el sábado y que la invitación oficial llegó horas más tarde, ya que Trump escribió en Twitter un día antes lo que daría pie a la reunión: “Cuando esté allí, si el presidente Kim de Corea del Norte ve esto, me gustaría reunirme con él en la frontera para darle la mano y decirle hola!”, escribió Trump en Twitter.

“Yo también quería verle”, declaró Kim. “No creo que la reunión hubiera podido organizarse en un solo día de repente sin la excelente relación que mantenemos el presidente y yo. Estoy convencido de que esta excelente relación nos ayudará a tomar la iniciativa y superar las barreras y dificultades que podamos encarar”, dijo el líder norcoreano.

“En las próximas dos o tres semanas van a volver a trabajar los equipos”, ha anunciado Trump. “La reunión fue muy buena, muy sólida… Vamos a ver qué pasa”, resumió Trump.