Línea Caliente

Por Edgar Hernández*

 

¡Dio 800 millones, en cuatro entregas, al hoy gobernador de Veracruz para su primera campaña por la gubernatura!

 

Cuando todo mundo esperaba que guardara silencio en espera de su libertad, que podrá suceder en breve por el juicio abreviado en su contra, Javier Duarte, decide romper el silencio e ir con todo contra el ex presidente Enrique Peña Nieto.

Y si lo apuran un poco más soltará la lengua y toda la información que guarda sobre las grandes decisiones políticas tomadas desde el centro para atajar al PAN que en el 2016 llevaba como abanderado a Miguel Angel Yunes Linares y empujar a  Cuitláhuac García, candidato de Morena a la gubernatura.

Para el histórico quedan las revelaciones de Héctor Yunes cuando sostiene y testifica con fotografías, dos entregas de enormes cantidades de dinero a Cuitláhuac García –se habló en su momento de 800 millones de pesos- entregados en Casa Veracruz. 

Fue en maletas subidas a una camioneta negra teniendo como testigos al gobernador Duarte y al mismo Cuitláhuac, a quien bromeó diciéndole “¿No lo vas a contar, verdad?”

Duarte sabe, y sabe mucho de los intríngulis políticos que se tejieron desde el centro para impedir a toda costa la llegada a la gubernatura de Miguel Angel Yunes.

De todas aquellas negociaciones, desde la era Fidel Herrera, buscando congraciarse con su archienemigo Yunes, entregándole por primera vez la presidencia municipal de Boca del Río, al hijo del mismo nombre.

Luego a Duarte –antes de la ruptura total- negociando la senaduría para el otro hijo, Fernando y los apoyos financieros y la misma petición del presidente Peña Nieto para que abandonara la gubernatura 47 días antes de que concluyera su mandato para parar en seco el pleito.

Son muchas las historias de poder y dinero que sabe Duarte.

La red de complicidades e involucramiento no solo con Peña Nieto, sino con Andrés Manuel López Obrador.

A todos los grabó en audio, video y fotografías comprometedoras.

Desde el principio de su mandato sabía lo fangoso del terreno que le dejaba Fidel Herrera Beltrán, las complicidades, los negocios, el manejo del dinero.

De todos guardó testimonios, información privilegiada con cámaras ocultas distribuidas estratégicamente en Casa Veracruz, la Secretaría de Finanzas, la Oficialía Mayor de la SEV, Palacio de Gobierno y su oficina del WTC en Boca del Río.

Llamadas telefónicas celosamente archivadas, audios y videos, así como  reveladoras fotografías guardó a lo largo de su sexenio como arma oculta por si se venía abajo, como sucedió, su entramado de saqueo de recursos públicos.

Se trataba de comprar conciencias y  guardar, para después negociar, su silencio o sus escandalosas revelaciones como la que ahora sale a la luz pública en donde abre fuego en respuesta “a todas las chingaderas que me hicieron” en el gobierno de Peña Nieto, declara. En larga misiva manuscrita al periodista Ciro Gómez Leyva.

“Me pidieron que entregara dinero –un dinero que me dio el propio presidente Peña Nieto- al Procurador Felipe Muñoz y al subprocurador Elías Beltrán para que me quitaran la imputación por delincuencia organizada que amerita 20 años de prisión inconmutables. Me amenazaron asimismo con perjudicar a mi esposa Karime…”, revela el ex mandatario.

Duarte siempre supo, desde 2010, lo que podrían venir en su contra. Por ello se preparó.

Guardo un sinfín de testimonios, entre ellos, tres videos que entregó a la PGR tras su aprehensión en Guatemala el 15 de abril de 2017, cuyas copias conservaron cercanos a Duarte, entre ellos, su hermano Cecil.

En los videos se observan dos importantes entregas de dinero a Héctor Yunes, para su campaña electoral, en un segundo a Cuitláhuac visitando Casa Veracruz en donde es grabado en el estacionamiento cuando suben dos maletas negras con dinero y en un tercer audio información sobre el tema López Obrador.

Por aquellos momentos, estamos refiriéndonos a 2016, el diario Milenio publica el testimonio del columnista Ricardo Alemán quien asegura que Javier Duarte “Guardó testimonios de conversaciones telefónicas y presenciales, de acuerdos, pactos, negociaciones y, sobre todo, momentos en una negociación o un acuerdo terminaba con la entrega de dinero” (http://mile,io/2pjkl12V).

Mientras “Reporte Indigo” da cuenta en esas mismas fechas que Javier Duarte dispuso la realización de videos cuando entregaba dinero a los que quería comprar” (bit.ly2pirHIO)

Para Javier Duarte fundamental desde el inicio de su sexenio fue comprometer al mayor número de políticos locales y nacionales. Para ello tejió una red de espionaje que le armó Arturo Bermúdez 

Sobre las reuniones de Javier Duarte con Cuitláhuac García, presuntos videos  muestran cuando “entraba un vehículo, una Grand Cherokee negra que permaneció por casi dos horas tras las cuales salieron ayudantes con maletas de dinero”, nos reseñó el 23 de abril de 2017 un infidente, el hombre más cercano a Duarte por aquellos tiempos.

 

Un seriado videograbado registra cuatro ingresos de la Cherokee negra en días diferentes de donde desciende Cuitláhuac García, diputado federal de Morena. El vehículo llegó a entrar “hasta en dos ocasiones a la semana”.

A su vez en su columna “Teléfono Rojo”, el periodista nacional José Ureña, refiere el supuesto convenio Duarte-AMLO: “Cuando venía la campaña, Duarte habló con el mandamás de Morena y llegó a un acuerdo: 200 millones de pesos para crear una alternativa victoriosa”.

Miguel Angel Yunes en su momento también siguió esas pistas al asegurar “tener pruebas y grabaciones en donde puede demostrar que el Peje recibía 2.5 millones de pesos mensuales”. 

Otros testimoniales reveladores dan fe del dicho del ex presidente Felipe Calderón el 17 de octubre de 2016 en el sentido de que Javier Duarte entregó al candidato Enrique Peña Nieto 3 mil 400 millones de pesos en efectivo para la campaña presidencial, vía Vicente Benítez y Tomás Ruiz.

Ello también fue grabado y fotografiado al igual que un largo encuentro –al inicio del sexenio- entre Javier Duarte y Miguel Angel Yunes Linares para llegar a un principio de conciliación –le dieron una diputación local a su hijo Miguel Angel- que nunca se respetó. 

Grabaciones y videos múltiples dan cuenta de transacciones con empresarios, periodistas, líderes sectoriales mismos que eventualmente podrían irse filtrando en los siguientes días en atención a la sentencia del propio Javier Duarte de que “Me voy al infierno, pero no me voy solo”.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo

 

*Premio Nacional de Periodismo