Aunque se quiera, no es posible coincidir con el discurso presidencial cuando insiste en comunicar asuntos que no se corresponden con la realidad: En el hospital rural “Venustiano Carranza”, del IMSS, en Chiapas, López Obrador aseguró que no existe desabasto de medicinas y calificó de “politiquería” las versiones en ese sentido. Pero no es politiquería, pues quienes difunden ese “rumor” son los principales afectados, la gente de menos recursos económicos que busca alivio en hospitales del sector salud de este país. Y no solo hay desabasto de medicinas, también de insumos para quimioterapias, jeringas, soluciones de contraste etc. Una vueltecita al CECAN de Xalapa bastará para comprobarlo, o al Centro de Especialidades Médicas Rafael Lucio, o al Regional de Veracruz, o al de Coatzacoalcos etc., lo que se ve no se juzga, no se vale escurrir el bulto cargando a otros culpas ajenas.