Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

Más importante que las amenazas del Abominable a los hermanos guatemaltecos, de imponerles aranceles a sus exportaciones y cuotas a sus remesas; lo que ya es intolerable…

Pero habrá que ver hasta donde están comprometidos y ceden; esperando que no los asesore nuestro Canciller fifí, porque los van a atornillar. Pero en fin…

Todavía más importante que la solicitud de México a Guatemala para que autorice que Javier Duarte de Ochoa sea juzgado por delitos diferentes por los que fue extraditado; último recurso que ha interpuesto la presente administración para evitar que el ex gobernador de Veracruz salga de prisión…

Y con dedicatoria, dicen por ahí, para todos aquellos que opinaron que Duarte tenía arreglos con AMLO para fundir a Peña Nieto… 

 

Sin pasar por alto que hay fuertes inversiones de mexicanos allá en Guatemala y pueden hablarle al oído de las altas esferas.  Como hicieron con el recordado Humberto Moreira al que sacaron de la cárcel en España…

Solo que en Guatemala la Justicia es un tanto cuanto distinta a la nuestra y la de España.  Allá la entienden de otra manera y es probable que se apeguen a Derecho Internacional y rechacen la solicitud.  Allá han depuesto y metido Presidentes a la cárcel, que no se soslaye; y aquí…

Pues aún más importante que lo sucedido en Baja California, cuyo Parlamento, en lo oscurito, eso sí, olímpicamente desobedeció al Gobierno Federal y dijo que van por una gubernatura por cinco años; le pese a quien le pese -riesgos de las democracias-…

Y en una de esas, con el pleno apoyo yanqui -que prácticamente se apoderarían de toda la Península, lo que es muy atractivo- pueden proponer salirse del Pacto Federal y pedir su independencia de los Estados Unidos Mexicanos…

Solo que en este momento habría que tomar en cuenta la difícil situación migratoria que se tiene y valorar una bronca de ese tamaño; no muy diferente de Crimea…

Pero seguro que algo traen entre manos los diputados de por allá, como para que no les importara que los corrieran de su Partido -que finalmente no es gran cosa habiendo otros-…

Situación que también se vive en Chiapas, que su población está igualmente está harta de los Gobiernos Federales y sus imposiciones.  Pero ahí el peligro son los curas, pues tienen mucha influencia sobre los pueblos originarios…

A los que estupidizaron con su religión; que para colmo ellos la entremezclaron con sus creencias, resultando una idolatría, más que patética, patológica.  Sin soslayar que para imponerla lo hicieron a sangre y muerte; y con torturas inenarrables por su maldad -como el empalamiento- propio de mentes muy enfermas…

Pero lo cierto es que inexplicablemente los curas siguen teniendo mucha influencia.  Principalmente sobre las mujeres; y desde luego con algunos ingenuos políticos que creen en esas cosas y les han confesado sus pecaditos…

Oportuno comentar, que las cosas deben de estar en serio difíciles; cuando del propio Vaticano ha salido la recomendación a las madres para que no dejen a sus hijos a solas con los curas…

Asunto que ya había advertido Friedrich Nietzsche (1844 – 1900) cuando sentenció “Si quieres respirar aire puro, no vayas a la iglesia”…

 

Pues más importante que todo lo anterior; es, que después de tantos años de estar a favor de quienes nos antecedieron, es decir, de los animales y su entorno, se está haciendo consciencia de que no somos lo que nos han contado…

En la hermana república de Costa Rica, ejemplo de democracia con ciudadanos en muchos sentidos ejemplares; se llevó a cabo un juicio por maltrato a los animales.  En este caso, a un perro que fue maltratado por su dueña -quien puede enfrentar prisión por dos años- y el perro estuvo presente en el juicio…

Al respecto, opino que el considerar a todos los seres vivos con los mismos derechos, es más que una obligación, es por consciencia.  Los perros son mejores que los humanos.  Cualquier perro es mejor que cualquier ser humano.  Empezando, por que en su paso por esta vida no dañan al Planeta.  En cuanto a lealtad, honestidad y fidelidad incondicional, ni para qué opinar.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.