Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

En plena campaña de los coloridos y orgullosos integrantes del mundo de los hijos no deseados, es decir, del mundo gay, para que las Leyes les permitan casarse entre ellos, de blanco y negro -según se vayan a acomodar- pero bajo la luz de la Luna con todo y pastel de seis pisos…

 

ONUSIDA, dio a conocer que en el año pasado, 2018, fallecieron en el mundo 770,000 personas infectadas con el terrible virus del VIH.  Y que el apoyo económico para eliminar la enfermedad ha disminuido…

 

Las cifras son de escándalo y en promedio se suman a los infectados otro millón 300 mil más.  Las cifra de más de 23 millones de seropositivos que reciben tratamientos antirretrovirales; lo que significa un costo altísimo, ya que estos últimos son muy caros…

 

Y si a eso aunamos que los que fallecen tuvieron largos historiales que los llevaron a la muerte; y que además, si bien es cierto que el Estado debe atender a los niños que nazcan ya con el síndrome y a las mujeres que son infectadas por sus parejas…

 

En el entendido de que las relaciones rectales son las que establecen el contagio; ya que las relaciones vaginales, de no haber lesiones que permitan el intercambio de fluidos, es prácticamente imposible que se transmita el virus…

 

Por lo que se establece que los contagios, de no ser por contaminación de agujas, o algún accidente quirúrgico, son por relaciones rectales; y por ende, propio de orgullosos homosexuales, que se enfermaron por su gusto…

 

Pero resulta que sus gustos vienen costándole al Estado una porrada de dineros.  Y si esa porrada de dineros salen del Erario que se alimenta de nuestros impuestos; ¿no sería justo que ellos se pagaran sus tratamientos?…

 

Que es lo mismo que sucede con los que tienen cáncer en los pulmones, pero siguen fumando; o los diabéticos que no quieren someterse a una dieta y siguen tomando refrescos.  Si no quieren cambiar su forma de vivir, entonces que ellos se paguen sus tratamientos; “nosotros por qué”.

 

Cambiando de tema…

 

Con sus asegunes; y aunque pudiera considerarse intrascendente, parece un buen punto el que se prohíba que dos personas mayores de tres años viajen en una motocicleta; como acaba de estipularse en Uruapan…

 

Seguro que habrá quienes digan que es una pésima idea desde el punto de vista económico, social y hasta ecológico, cuando los vehículos de dos ruedas motorizados han sido la solución a muchos problemas viales…

 

No solo en La India y China; sino en muchos otros lados incluyendo México, donde es el transporte de millones de personas que no tienen otra forma de trasladarse de un lado a otro por lo caro y ahora inseguro que es el transporte urbano…

 

Se ve como familias enteras arriba de las motos hacen malabares para dejar a los niños en las escuelas; sin soslayar que para muchos la motocicleta es una herramienta de trabajo -pero no como en La India donde todo lo que transportan en motocicletas supera cualquier imaginación-…

 

Pero resulta que en nuestro México, por la facilidad con la que las motocicletas se desplazan entre el tráfico, se ha convertido en el vehículo preferido de los delincuentes; en especial de los sicarios…

 

El problema es que en las motos van dos policías; y van armados.  Por lo que a nadie extrañaría que ahora los sicarios las clonaran y se disfrazaran de policías para no despertar sospechas y así seguir cometiendo todo tipo de delitos…

 

Aún así la medida es buena y puede mejorarse estudiando diferentes situaciones, como el motociclismo de paseo en el que salen en parejas.  Sin omitir que los policías tienen el suficiente ojo clínico para identificar a los maleantes y elegir a los que pueden detener.  De hecho ya lo hacen con los automovilistas.

 

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.