Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

Llegar a suponer que los millones de dólares, euros y pesos mexicanos que tenía amontonados en la sala de su casa el chino Senil Ye Goñi –hasta ese momento desconocido para la Prensa- y famoso por aquello de “Copelas o cuello” con el que, según él, lo obligaron los malosos a que guardara en su casa la montaña de dinero, van a aparecer…

Cuando la inmensa fortuna de más de 4 mil millones de pesos, no estaba en acciones, cuentas bancarias, joyas o inmuebles, sino billete sobre billete, es verdaderamente tan ingenuo, como creer en el simpático Conejito de Pascua…

O en El Poder de la Mente.  Una Teoría en la que mucha gente cree firmemente, aunque ninguno de los millones de creyentes y seguidores que tiene, la han podido probar.  Sin embargo, cabe señalar, que mucha gente ha hecho fortunas difundiéndola…

Cuando lo cierto es que El Poder de la Mente no puede quitar ni un dolor de muelas; ni para sí mismo, y mucho menos cuando aqueja a otros…

Lo que hace recordar a Jean de La Fontaine (1621 – 1695) cuando dijo que “Todo el mundo cree con facilidad aquello que teme o que desea”.  Ya que en realidad, el mentado poder es un mito…

Pero los hechos dejan ver que el mito tiene una poderosa correlación con los dineros.  Que curiosamente en mucho se parece a las religiones.  Cuyos dioses son tan poderosos y tan buenos, que tienen al mundo de cabeza.  Sin soslayar que nunca nadie los ha visto…

Pero todo esto se trae a cuento, porque ahora se pelean por la herencia de El Chapo; que puede tener para sí la gloria de haber pasado a la Historia; y cuando muera, seguramente será una Leyenda…

Lo que muchos otros con grandes cargos, estudios, premios dineros y demás, no lo lograrán.  En cuanto a si El Chapo hizo mal o bien, es cuestión de enfoques; pero nadie puede negar que todo lo que hiciera lo hizo arriesgándose…

Y en cuanto muera, El Chapo sin duda irá al sitio donde moran los inmortales; es decir, los que de una u otra manera alcanzaron las metas que se propusieron al venir a jugar a este mundo donde todo tiene un precio; y lograron, trascendiendo, ganándole a la propia muerte…

Esos son los inmortales.  En el completo juego llamado Tierra, también hay héroes del “mal”; de no ser así, no habría héroes del “bien”…

El caso es que ese dinero sucio que dicen que tiene el Capo, aunque nadie sabe dónde; y que según se contabiliza en cientos de miles de millones de dólares, se lo disputan quienes lo detuvieron y lo juzgaron…

Pero por su voraz actitud, hace que se parezcan a los dementes inquisidores, cuyo prototipo fue el dominico Tomás de Torquemada (1520 – 1498) que solo acusaban de herejes a los que tenían dinero para quedarse con sus fortunas.  Finalmente la lana es la lana…

Ignoro lo que digan las Leyes; no sé si Emma Coronel, su esposa y sus hijos tengan derechos sobre la que sería prácticamente una herencia; y si es que algo este a su nombre o no; o le vayan a quitar todo, lo que sinceramente dudo, meterse con la esposa de El Chapo sería muy arriesgado…

Pero tratándose de la insaciable ambición del Abominable hombre del peluquín rubio y la caja chica del de por acá, que no suelta un centavo -y ahora hasta el advenedizo Monreal le ha entrado al asunto de cómo repartir la fortuna- es de suponerse que se lo disputarán por todos los medios; aunque ya sabemos quienes van a ganar…

Para según esto, como todos son casi santos, entregarlo a obras de beneficio social.  Lo que los convierte, de facto, en lavadores de dinero -de procedencia ilícita- que es precisamente lo que ellos combaten.  Paradoja desconcertante.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.