Si usted quiere mortificarse un poco, póngale atención al Bank of America que al analizar la economía mexicana encuentra que ésta ya se encuentra en una recesión técnica; o a Forbes, que cita indicadores del Inegi donde se menciona que durante mayo de 2019 disminuyó 2.1% la producción industrial respecto del mes previo; o a la Junta de Gobierno del Banco de México, que señala una mayor desaceleración que la esperada en la actividad económica y habla de la posibilidad de que se presente una ligera recesión.

Pero si usted es de los que mantiene el ánimo por encima de tormentas, agoreros y vaticinios, entonces hágale caso al Presidente de la República, quien no ve amenaza de recesión, considera muy importante que no haya depreciación de nuestra moneda y que no haya inflación, y achaca las menciones de recesión a la nostalgia existente por la anterior política neoliberal.