CLAROSCUROS

José Luis Ortega Vidal

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En la edición dominical de periódicos defeños –también llamados nacionales en plena época del Twitter todopoderoso- nos enteramos que el mítico luchador doctor Wagner perdió la cabellera frente a Blue Demon Jr y decidió poner fin a su carrera.

Tal hecho, en el mundo real, lo corroboran tijeras humillantes de cuyo filo nacen ríos hacia un cuadrilátero rodeado por la multitud adoradora de dioses enmascarados, greñudos y pelones alimentados por la ambrosía de los aplausos, el dinero, el espectáculo y la fama.

En el mundo de ilusión y fantasía, Blue Demon Jr cuida con su vida el rostro mítico y misterioso de su padre y el suyo propio…

Lo mismo que El Santo Jr realiza respecto de la herencia mística del hombre que manejaba rumbo a Acapulco y se comunicaba vía celular con auxiliares ubicados en laboratorios llenos de computadoras…

En sus películas se combatía a extraterrestres, mafiosos, genios del mal, vampiros incapaces de soportar la imagen de un crucifijo…

Y dentro de aquella ciencia ficción muy a la mexicana nunca se nos explicó cómo podían grabar al Santo mientras manejaba, verlo y hablarle desde el laboratorio que guardaba a una suerte del policía político a la Fernando Gutiérrez Barrios a lado del psiquiatra tipo el doctor Juan Ramón de la Fuente…

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Todo lo anterior en un México de televisores blanco y negro; antena de techo que captaba los canales 2, 13 y 5; compartidos entre vecinos de la clase pobre porque Luis Echeverría los convirtió en un lujo tras desbaratar al peso junto con nuestro poder adquisitivo vía la devaluación…(1)

Procesos, ciclos, etapas diríase en los análisis de las ciencias sociales…

Antes de don Luis –aquel Secretario de Gobierno que pelaba las naranjas a capricho de “la Tigresa” (Irma Serrano dixiit)- se gozó en el país del “Desarrollo Estabilizador”…

Con Echeverría inició –cuesta abajo- el populismo tercermundista para arribar con José López Portillo al éxtasis de la corrupción…

Al nepotismo sinónimo de orgullo…

Al llanto por los pobres en  plena tribuna del Congreso…

Al extremo inútil de un nacionalismo económico que Lázaro Cárdenas creó el 18 de marzo de 1938 al expropiar el petróleo y canalizar sus beneficios, desde entonces, en la creación de una nueva clase social poderosamente rica desde la política y la estructura corruptiva y una clase popular condenada a la pobreza pero beneficiada con la SEP, el Sector Salud y anexas, financiados desde PEMEX, hoy quebrado…

Para efectos de la historia veracruzana no es gratuito el nacimiento del fidelismo –corriente política encabezada por Fidel Herrera Beltrán- dentro del Echeverrismo…

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Desde 1938 hasta el 2019, hemos vivido en México y de forma particular en Veracruz, una economía idéntica a los hombres y mujeres alimentados con  sangre humana convertidos en animalitos de plástico que escapaban volando, sujetos de un alambre –genial efecto del cine de terror nacional- cuando el Santo aparecía con su máscara blanca y su capa plateada, crucifijo en mano: es decir una economía vampiresca…

En la vida real, 80 años de esta historia son sinónimo del fracaso de la industrialización a manos del Estado mexicano y gobiernos como el de la entidad veracruzana.

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Hay cosas que nunca cambian: la ilusión, por ejemplo…

O el egoísmo…

El fracaso de las instituciones: de prevención y procuración de justicia, sea el gobierno del color que sea…

Jorge Celestino Ruiz Vázquez, periodista de oficio, fue asesinado en Actopan y la cifra de víctimas en este rubro se ubica en la decena número tres…

Pronto seremos tres decenas de periodistas asesinados en Veracruz a lo largo de dos sexenios repartidos entre varios gobernantes igual de ineficaces y alejados del respeto e impulso de la libertad de expresión, estructura básica de la democracia…

La policía que debía vigilar a Celestino sólo iba por su firma para fingir que cumplía su labor; así “cuidaron” su derecho humano fundamental: el de la vivir…

Los periodistas que debían protestar por este asesinato -entre otras razones porque hacerlo es protegerse a sí mismos- decidieron en una inmensa mayoría no ejercer tal acción: por miedo, por ignorancia, por valemadrismo, por osada cobardía, por comodidad…

Tierra de caciques llamó a Veracruz, alguna vez, Porfirio Muñoz Ledo…

El cacicazgo creado desde la Nueva España –no el previo a la conquista, que fue una forma de gobierno- prevalece de sur a norte en la entidad…

Y hasta esa forma de control y lucha por el poder ha sido invadida por el crimen organizado omnipotente, omnipresente, omnímodo, omnisciente…

El crimen organizado como el gran Dios que surge desde el Estado y se convierte en el Estado en lugares como Veracruz y en regiones específicas como Actopan y la región sur, el centro, el norte, con algunos puntos –cada vez menos- librados de tal veneno…

Urge releer a Max Weber y aplicar su pensamiento en la coyuntura sociológica del Veracruz actual…

La literatura de William Blake heredó una visión futura y hoy, una vez más, constituye una visión futura:

– “Si estás siempre listo a expresar tu opinión, el vil te evitará”

– “Ningún pájaro se eleva demasiado alto, si vuela con sus propias alas”

– “Brota de esos contrarios lo que las religiones llaman el Bien y el Mal. El Bien es el elemento pasivo sumiso a la razón. El Mal es el activo que brota de la energía. Bien es Cielo, Mal es Infierno”

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En días de luto resulta interesante el tema de la indiferencia social como forma de corrupción…

  1. Las devaluaciones en México, a partir de la década de los 70, obedecen principalmente a desordenes en las finanzas públicas: más déficit, más deuda, más burocracia y más gasto público. Esos desequilibrios del sector público se han traducido en más pobreza.
    En el sexenio del gobierno de Luis Echeverría el peso se devaluó 94 por ciento; en los seis años de López Portillo, 3,665 por ciento; en los seis años de Miguel de la Madrid, 2,098 por ciento; en los seis años de Salinas, 50 por ciento; con Ernesto Zedillo, 133 por ciento; en el gobierno de Vicente Fox, 15 por ciento; en los seis años de Felipe Calderón, 21 por ciento, y en dos años siete meses del actual gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, 26 por ciento.  https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/luis-pazos/devaluacion-por-que