El presidente municipal de Tempoal, Abel Hermenegildo Díaz Ponce, expone el grave problema que están sufriendo los ganaderos del norte del Estado con la prolongada sequía que asuela el territorio estatal, pero de manera despiadada a la región de la Huasteca, y que se ha convertido en mortal para los hatos ganaderos.

El alcalde habla de la muerte de mil 500 cabezas de semovientes, que significan una enorme pérdida para quienes de por sí se mantienen acosados por el bajo precio de la carne y leche debido a las importaciones de productos congelados del vecino país del norte.

Claro que la sequía es un fenómeno que no puede ser combatido en su índole natural, puesto que la ciencia no ha sido capaz de crear una tecnología para hacer llover, pero sí debería haber programas que dispongan recursos para apoyar a los productores con financiamiento para picadoras, tanques de almacenamiento, recursos para gasolina, perforación de pozos o indemnizaciones ante las pérdidas, a fin de paliar la situación angustiosa del campo.

El problema es que nada se sabe sobre eso.