Hay una cierta desinformación propiciada por la manera como se dio la noticia de la supuesta suspensión de la beca Jóvenes Construyendo el Futuro. Algunos creyeron que el programa se cancelaba, otros creyeron que agosto sería el último mes que los becarios recibirían su apoyo. Pero ni una cosa ni otra. Utilizar la expresión “se suspende la beca” fue inapropiado; utilizar la expresión “se cancela Jóvenes Construyendo el Futuro” fue alarmista. Lo que sucede es que se llegó a la meta de 900 mil jóvenes vinculados a este programa, es decir becarios, por lo que en 2019 no se vinculará a más jóvenes; el siguiente periodo será en 2020. Habría que informar, para tranquilidad de los actuales becarios, que su apoyo seguirá llegando mes con mes hasta que se cumpla el año de capacitación en la empresa donde prestan su servicio. Jóvenes Construyendo el Futuro es uno de los programas sociales insignia de la Cuarta Transformación y ha brindado la oportunidad a miles de jóvenes para obtener un ingreso al tiempo que se capacitan en un oficio.

Cena con el gobernador, para qué tanta explicación, cada quien hace con su dignidad lo que se le pegue su regalada gana

Ahora resulta que se sienten estigmatizados, otros hasta ofendidos. Algunos de los asistentes a la cena del gobernador en Casa Veracruz, donde cenaron rico salmón con espárragos un día después del asesinato de Celestino Ruiz Sánchez ya andan dando explicaciones del porqué asistieron al llamado del gobernador; nadie pidió esas explicaciones, pero de entrada creemos que todas las razones que den son válidas. Si fue por hambre, la razón es válida; si fue porque se sintieron solos, igual; si fue porque se sintieron distinguidos, vale; si fue porque pensaron que les iban a dar un convenio, pues qué bueno; si fue porque pensaron que el gobernador actuó de buena fe, da lo mismo. Cada quien hace con su dignidad lo que se le pegue su regalada gana. Algunos fueron porque les ganó el oficio periodístico, otros fueron a leer su currículum cargado de infamias. Finalmente, los que en este momento están abriendo la boca para criticar a esos que fueron a la cena con el gobernador, tengan cuidado, porque igual mañana a ustedes les llega la invitación, y así como criticaron a los que se tomaron la foto con el cuasi peor gobernador, alguien los criticará a ustedes si asisten a degustar ese sabroso mousse de fresa con helado.

 

A la Cuarta Transformación le gusta mucho la longaniza; pero de primera. 335 mil gastará Presidencia en este embutido

No se hagan de la boca chiquita, que tire la primera tortilla aquel que no ha disfrutado de una buena salsa de longaniza con frijoles refritos. En Veracruz tenemos la longaniza de Naolinco, muy sabrosa, por cierto. Vaya usted a saber si de Naolinco, de Perote o de otro pueblo, pero la Presidencia de la República ya hizo su pedido de longaniza para lo que resta del año. Documentos de la dirección de Recursos Materiales de la Presidencia muestran que se gastarán 335 mil pesos de longaniza, sólo para la oficina de la Presidencia. Una buena longaniza de la carnicería de la esquina le puede a usted costar unos 80 o 100 pesos. Pero como la longaniza de la Presidencia debe ser buena, pues supongamos que la compran a 200 pesos el kilo. ¿Cuántos kilos de longaniza se pueden comparar con 335 mil pesos? Pues algo así como mil 675 kilos, lo que alcanza para miles de desayunos. La pregunta que surge ahora es: ¿A quién le gusta tanto la longaniza en Presidencia? El problema después es que tendrán que comprar medicina para el ácido úrico, lo que significa más erogación del presupuesto.

 

 

 

Armando Ortiz aortiz52@nullhotmail.com