Los salarios mínimos o la falta de trabajo de los jefes de familia y los onerosos gastos de inscripción, útiles escolares y uniformes que están en puerta, los obliga a recurrir a las casas de empeño para poder sufragar los estudios de sus hijos.

Pantalla, celulares, aparatos de sonido o prendas de oro son algunos de los artículos de los que se despojan para llevarlos a estos negocios y ellos a su vez puedan darle el préstamo, dinero que nada más pasa por sus manos para poder adquirir material escolar o para las inscripciones en las escuelas de sus hijos.

En un recorrido por estos negocios que se encuentran sobre la avenida Hidalgo del Centro de la ciudad nos encontramos con Antonio, el es ayudante de albañil y desde hace un mes no ha encontrado trabajo, con la proximidad de sus dos hijos a la escuela, aunque se ha dedicado a limpiar terrenos apenas y le da para que no les falte el plato de comida en la mesa.

“La situación económica es crítica para la mayoría de las familias, aquí no hay trabajo ahorita vine a empeñar una maquinita que tenia, ni modo hay que pagar inscripción para que mis hijos puedan seguir estudiando, uno está en prepa y el otro va entrar a la secundaria, ahí vamos poquito a poquito comprando porque todo esta caro”, comentó el jefe de familia.

Situaciones como las de Antonio son muchas, la crisis económica que impera en la zona complica a los padres familia poder cubrir los gastos en este nuevo ciclo escolar que está por comenzar, donde a pesar del llamado de las autoridades educativas a no ser un condicionante los pagos, esto no se respeta y los tutores hacen hasta lo imposible para conseguir dinero para hacer los desembolsos en las inscripciones.

Staff Imagen del Golfo/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO