A diferencia de otros años, la afluencia de priistas a las urnas en la ciudad de Veracruz para elegir nuevo Comité Ejecutivo Nacional fue mínima, y varios no pudieron votar porque no aparecían en el padrón.

En la casilla que se instaló en el estacionamiento del PRI Municipal porteño había más funcionarios encargados que votantes, pese a ser domingo y día de asueto.

Atrás quedaron aquellas concentraciones multitudinarias que atentaban las calles de acera a acera, con equipos de sonido y vendedores ambulantes que hacían su agosto.

En esta ocasión la avenida Netzahualcóyotl se encontraba vacía, había más periodistas y curiosos que priistas.

Algunos de los pocos que acudieron a sufragar no pudieron hacerlo porque no figuraban en el padrón, y más tarde el presidente del PRI Estatal, Marlon Ramírez Marín, diría que no estaban en la lista porque no refrendaron su militancia.

La llegada de Ramírez Marín le dio un poco de movimiento al sitio, pero apenas se fue, volvió la quietud.

No sé sabe si fue desinterés por los candidatos Alejandro Moreno Cárdenas, Ivonne Ortega Pacheco o Lorena Piñón Rivera, pero el priismo porteño no se mostró entusiasmado.

En el recuerdo o más bien en el olvido quedaron los actos oficiales priistas que se convertían en romería y en desfile de personajes de todo calibre.

HeladioCastro/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO