Sociedad 3.0

Arturo Rivera Hernández, aspirante a auditor general titular del Órgano de Fiscalización Superior del Estado (Orfis), se pronunció porque esa institución sea un organismo de la sociedad, con la inclusión de un gobierno ciudadano que participe fiscalizando la conducta del auditor general, para que éste no sea un funcionario todopoderoso que decida y haga lo que quiera y donde su voluntad sea la única que vale.

Reunido con la asamblea plural y variopinta de Otero Ciudadano, el maestro y contador público certificado explicó a los asistentes la mañana de este miércoles su visión sobre el Órgano de Fiscalización Superior en caso de que sea designado para ser su titular a partir del mes de septiembre.

Por principio, consideró que un puesto de tanta importancia no debe tener un periodo tan largo de gobierno, sino que éste debe ser máximo de cinco años, y señaló que no es posible seguir con una cultura de deshonestidad, que ha llevado a Veracruz a una larga crisis por la falta de probidad, ética y profesionalismo.

Ante Leonor de la Miyar Huerdo, presidenta de Otero Ciudadano, y los miembros de su Consejo, José Zaydén Domínguez, José Valencia Sánchez, general José Refugio Rodríguez Bahena, Jesús Castañeda Nevárez, Gerardo Libreros, entre otros, Rivera Hernández consideró necesario darle más dinamismo al ente fiscalizador mediante una transformación a los procesos, instrumentación y ejecución de las auditorías, para evitar el calvario de los auditores, que aún tienen que entregar su trabajo en cajas y cajas de cartón, en lugar de que se sistematice la información mediante herramientas tecnológicas como discos compactos y versiones electrónicas.

Por su parte, recordó que en ocasión anterior en que compitió fue eliminado de la contienda después de que el gobernador de entonces le preguntó que cuál sería su papel y él le respondió que actuar con honestidad irreprochable.

También consideró el expositor que Lorenzo Antonio Portilla no debe ser reelecto porque mientras el Orfis sólo hacía observaciones a pequeños ayuntamientos serranos, la Auditoría Superior de la Federación encontraba desvíos millonarios en el Estado, y fue gracias al diario Animal Político que Portilla se dio por enterado de las irregularidades millonarias de las empresas “fantasma”.

Arturo Rivera fue escuchado con atención por los empresarios, políticos, abogados, ingenieros, arquitectos, periodistas, etcétera, que se encontraban presentes y respondió a cada una de las preguntas y cuestiones que le fueron planteadas.

Varios de los cuestionantes le felicitaron por su amplio conocimiento de las materias de auditoría y fiscalización gubernamental y le desearon que el Congreso de Veracruz tome en cuenta su capacidad y preparación.