Libertad económica y sociedad libre

Realpolitik
Por Ricardo Olivares Pineda
15 de agosto de 2016

 

La libertad no es más que la oportunidad de ser mejor.

Albert Camus

En la mayoría de los países predomina la democracia y la libertad económica, otros sistemas de gobierno con características muy distintas se dan en menor número. La intervención del Estado en todos los ámbitos de la vida política y económica, se debilitó en el siglo pasado.

Cuando no existe la elección personal o la protección de la propiedad privada, no se puede hablar de libertades. Es en la década de los 60 y 70 en países como Taiwán, Corea del Sur, Indonesia y Chile donde las dictaduras dieron paso a la liberación económica. Con esta libertad la riqueza propicio  equilibrio en el poder político y nació una sociedad más participativa y plural, es decir, la liberación económica fortaleció el pluralismo político.

En México a partir del gobierno de Carlos Salinas la economía mexicana se abrió al exterior a través de los tratados de libre comercio, el más importante el TLC entre México, EE.UU. y Canadá, ¡claro! con sus costos políticos, sociales y económicos, pero el beneficio a largo plazo ha sido mayor. Dentro de los perjudicados por esta apertura han sido algunos productos agropecuarios y otros rubros; los beneficiados, entre otros, la industria automotriz y sus componentes que ha generado miles de empleos; hoy México es de los principales exportadores de autos en el mundo.

A medida que un país se hace más rico existe la posibilidad de ser cada vez más democrático. La libertad económica produce crecimiento económico, pero no en automático democracia y lo vemos en algunos países asiáticos, ejemplo Singapur y Hong Kong donde las libertades sociales no son tan amplias y existe un control férreo del Estado sobre el poder económico.

El Estado de derecho es condición “sine qua non” para que se dé la democracia; la democracia por sí sola no es sinónimo de libertad, si no se cuenta con las demás libertades, la autoridad gubernamental no tendrá el freno institucional, aunque hayan sido designadas electoralmente. Es por ello que, primero un país debe estructurar y fortalecer su Estado de derecho, para que la democracia sea un estilo de vida y no sólo un avance  electoral.

Existen estudios que nos dicen que una economía débil en su Estado de derecho, el crecimiento en su economía no  supera al 1.5% su tendencia por lo general es a la baja. En la mayoría de países pobres donde imperan democracias débiles, las libertades son escasas, sólo el aspecto electoral como ya lo dijimos anteriormente ha funcionado, es decir, los votos se cuentan y se respetan, pero hasta allí.

En América latina, primero se gestó el movimiento democrático y después el proceso de liberación económica lo que ha generado problemas de crecimiento económico y desarrollo. En México se ha avanzado lentamente en el Estado de derecho con algunos resultados, la participación intensa de la sociedad, de los partidos políticos y sus representes populares han sido claves; la economía ha crecido, a pesar de las presiones financieras internacionales y la baja en el precio del petróleo.

Las reformas estructurales empiezan a dar algunos frutos muy modestos, la inversión extranjera se ha aumentado en los últimos dos años, en 2015 se incrementó en un 25.8%, más de 28 mil millones de dólares invertidos en su mayoría en Estados del centro y norte del país. En el primer semestre de 2016 la IED creció más del 18% respecto al año pasado, con esta tendencia el empleo seguramente crecerá. Los beneficios para la población, que en teoría se fundamentan cuando se fortalece el Estado de derecho, la libertad económica y la democracia aún no llegan tal y como lo están demandando los mexicanos. Esa es la Realpolitk.

Comentar

Botón volver arriba
Shares
Cerrar
Cerrar