sábado, julio 31, 2021

De plano, se pasan…

Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

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“Ni tanto que queme al santo; ni tanto que no lo alumbre”, dice el conocido refrán popular…

En la educación, hay veces que es necesario darle un escarmiento al niño caprichudo.  Y si chilla; que chille un rato para que entienda que hay cosas que no se pueden hacer sin esperar consecuencias…

Es Ley que todo lo que se haga se va a regresar.  Tarde o temprano; directa o indirectamente.  Pero se va a regresar.  Es la suprema Ley de El Universo.  Si no hay equilibrio, en lo que sea, sobreviene el caos. Y así lo es en todo…

Solo hay que ver cómo está el Planeta para entender qué es lo que hemos hecho nosotros, los adultos mayores -o viejos, como prefieran- que somos los responsables de no haber frenado a estas generaciones de desquiciados que se matan por dinero…

Que hacen con las personas lo mismo que se hace con los animales que son criados para un fin determinado.  Pero ¿A dónde va la humanidad?  Son ciegos trabajando para el proyecto de unos cuantos…

Proyectos nada edificantes.  A través de la Historia no se registra un solo tiempo en el que no haya habido guerras.  El día de hoy, hay decenas de conflictos armados.  En este momento en que se lee esta nota, hay personas que están muriendo por la ambición de otros…

En un lado o en otro.  A pedradas o con bombas; pasando, desde luego, por las armas químicas y biológicas, que también cuentan para entender la inteligencia del homo sapiens…

Y así lo es en todo.  La ambición por el poder y el dinero sobre pasan cualquier otra cosa.  Unos dicen que por obtenerlos son capaces de corromper hasta su consciencia; a la que llenan de lujos y embrutecen con tanto ruido…

Otros dicen que no, que a la consciencia nunca se le calla; que es la peor de los jueces, porque no se puede engañar.  Siempre ha estado presente en todo momento y lo sabe todo…

Es como una vocecita que de repente “aparece” y te dice que hagas o que no hagas las cosas; y por eso algunos la atribuyen a cuestiones que ellos llaman “divinas”, pero que son poco más que mundanas; pues resulta que la conciencia es cultural…

No tiene la misma conciencia un japonés que es capaz de comer esperma de cachalote para ponerse a tiro y plancharse a su amante, una hermosísima robot llena de circuitos; que la conciencia de un tibetano que respeta toda forma de vida y que no necesita que nadie muera para poder subsistir…

Se ha perdido la conciencia de quiénes somos; y en dónde estamos.  Todo se mueve con dinero.  Pero ese dinero no les ha servido a los jóvenes de hoy para ser mejores.  Y a México le espera una generación de basura…

Una generación formada con comida basura y consecuentemente enfermos -obesidad, diabetes y demás- que serán un lastre para el desarrollo de la Patria.  En 20 años veremos; o lo verán quienes estén…

Se preocupan por aeropuertos y desarrollos de todo tipo.  Pero nadie habla de la enfermedad que padece el 70 % de los jóvenes en México.  Y está bien que no hablaran; pero el problema es que no hacen nada para evitar que esto siga sucediendo…

Y no puede ser que las autoridades no se den cuenta de ello y del aciago futuro que le espera a la Patria.  Anteponer el dinero a la salud; de plano se pasan.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

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