miércoles, agosto 4, 2021

Desde La Razón. Lectura de domingo…

Opiniones y Comentarios
Julio Ricardo Blanchet Cruz

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Así como nadie puede odiar, aborrecer, o despreciar lo que no conoce; de igual forma sucede con el amor.  No se puede amar, querer, o desear lo que tampoco se conoce…

Hace muchos años, el Lic. Jacobo Zabludovsky Kravesky (1928 – 2015) conducía el noticiero nocturno más importante de la TV; y un día le informó a su auditorio que en Italia, un niño había caído en un profundo pozo de donde no lo podían sacar…

Metieron cámaras para ver las condiciones en que se encontraba el menor y se procedió de inmediato al rescate.  Durante cuatro días, cada noche el Lic. Zabludovsky daba el parte de la situación allá en Italia…

Entrevistas con las Autoridades, con los padres de Alfredo Rampino, con sus maestros, con los compañeros de Alfredino, como le llamaban, se fueron sucediendo al transcurrir de los días, abrillantadas con numerosas fotografías familiares y escolares, que fueron impactando a la sociedad.  Que sobrecogida, seguía paso a paso los esfuerzos que se hacían para rescatarlo…

Por el estrecho del ducto de 30 centímetros por el que cayó, mineros hacían un túnel paralelo para poder llegar hasta él, sin que se derrumbaran las paredes del pozo y le cayeran encima…

El menor de seis años se había quedado atorado a unos 36 metros de profundidad; y desde ahí se escuchaban los desesperados llantos de la criatura pidiéndole a su mamá que lo sacaran…

Cuando los mineros llegaron a esa profundidad, al cavar transversalmente hacia él y llegar, se dieron cuenta de que Alfredino había resbalado hasta el fondo del pozo, a poco más de 60 metros.  Pero aún estaba vivo; por lo que prosiguieron lo más rápido que pidieron

Mientras tanto, le bajaban alimentos y mantas por el estrecho agujero por donde se ofreció bajar atado de los pies un hombre que padecía acondroplasia -era enano- sin lograr el objetivo, pues el tiro era muy estrecho, …

No se sabía cuales gritos eran más desgarradores; si los de Alfredino o los de su madre, que no se separó un momento de la boca del pozo desde que fue notificada de lo sucedido…

Finalmente, después de cuatro angustiosos días en que el mundo entero contenía el aliento esperando el desenlace.  La fatal noticia llegó: Alfredinono resistió; a pesar de que los rescatistas todavía lo encontraron con vida pidiendo a su mamá, todo fue inútil…

El relato del espeleólogo Alfredo Licheri, que fue el primero que contactó con él, fue desgarrador.  Pero hasta un mes después de que cayera en el poco, lograron rescatar su cuerpo…

El duelo fue general.  Ya lo conocíamos.  Ya sabíamos quién era.  Conocíamos a sus papás, a sus maestros, a sus amigos, qué le gustaba hacer y dónde jugaba…

Pero ese aún no es el caso de Julen, un pequeño de dos años de edad, que allá en Málaga cayó en un pozo de 100 metros de profundidad y hoy en día están tratando de salvarlo…

Los gritos de su madre no deben de ser distintos a los de la madre de Alfredino.  Pero no lo conocemos.  No sentimos la misma empatía…

A algunos les puede llegar el consuelo de que todo lo que sucede es porque su Dios así lo dispone.  Aunque a fuerza de ser sinceros, la forma en que su Dios se entretiene es verdaderamente patética…

Por cierto.  ¿Se puede amar no solo lo que no se conoce; sino lo que nunca nadie ha visto?…

Si por esa línea de pensamiento razonado seguimos.  En el entendido de que nadie puede dar lo que no tiene; se llega a la conclusión de que no se puede amar a nadie, sí antes no se ama uno a sí mismo.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

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