viernes, julio 23, 2021

Huachicol, corrupción y suma cero

Por David Quitano Diaz

El hombre no es hijo de las circunstancias, sino que las circunstancias son hijas del hombre”

Benjamín Disraeli

En este país cada que se inicia una lucha contra un acto de corrupción, parece que se desestabiliza, que el monstruo bicéfalo, se ramifica en más órdenes cefálicos.

Así como en sexenios pasados hubo desgraciadamente daños colaterales en la lucha contra el narco, hoy es impostergable abatir el negocio de los Huachicoleros y amortiguar sus efectos. Ambos ejemplos coinciden como nobles aspiraciones, con mala ejecución técnica hasta el momento.

La explicación tiene un fuerte sentido de economía política, ya que las expresiones al amparo del negocio tanto en el narco como el Huaichicol, aluden en cierta medida a los modos de “producción” (subsistencia) de la población en ciertas regiones del país.

Desde que el Presidente López Obrador decidió emprender una estrategia contra los Huachicoleros (representan el 20% del combustible robado en circulación) diversas entidades federativas han presentado desabasto, desencadenado en un aumento de precios en diversas cadenas tanto de producción como de distribución, que dependen del mencionado liquido al no tener bienes sustitutos para la movilidad.

Si bien parece incomparable, y que no cabe en la misma oración que los «daños colaterales» de la estrategia contra el narco,  pérdida de miles de vidas humanas y desaparecidos, porque lo humano siempre debe privilegiar, no podemos dejar de lado que coinciden en un punto, y es que ambos son aspectos patrimoniales y surgen de un mismo gen: la corrupción.

Por ello, es de destacar lo valioso de esta lucha, como puede ser en un futuro la lucha contra el robo de luz( Comisión Federal de Electricidad CFE pierde al año en el orden 59 mil millones de pesos ),  y después sería un fortalecimiento institucional para la aplicación de la Ley federal del consumidor, por mencionar algunas acciones donde la corrupción encuentra otras expresiones.

Sin embargo, es importante enviar un mensaje de detenciones sobre quienes incurran en actos de corrupción, a fin de fortalecer el Estado de Derecho, ya que siempre que se habla de corrupción se piensa inmediatamente en hechos relacionados a robo sobre al erario, y el fenómeno tiene otras expresiones: Kilos de 700 gramos, robo de luz, utilización indebido de un espacio público, en otras.

Este lenguaje común demanda que se castigue, porque hasta el momento hay grabaciones, seguimientos vinculatorios sobre la red de distribución de combustibles robados, de lo contrario, el mercado negro por estas acciones seguirá teniendo un sentido de suma cero para la sociedad.

Un juego de suma cero es un proceso donde las ganancias acumuladas de todos los participantes es igual a la sumatoria de las pérdidas.

En un juego de suma cero no existe la cooperación para que todos puedan alcanzar un punto de mayor beneficio. Tampoco es posible que un jugador obtenga alguna rentabilidad extraordinaria sin afectar al resto. En otras palabras, lo que ha ganado un competidor proviene necesariamente de lo que ha perdido otro.

De lo contrario, bajo este histórico esquema de luchas fratricidas, se seguirá la tendencia de sabotear los ductos, de robo de luz, de emergencias al tener que importar 300 mil barriles de crudo por la caída de la producción de Petróleos Mexicanos (PEMEX), generando al conjunto nacional un esquema de suma cero, donde los que se benefician sigan y la sociedad permanezca siendo la que pague.

Y qué bueno que se estipula al huachicoleo como delito grave, ahora, resta volverla efectiva.

Nos vemos en la próxima entrega, donde considero que vendrán más datos, espero que ahora positivos para todos nosotros.

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