¿Poner el huevo o cacarearlo?

 

Dialogando

 

Por: Abel Domínguez Camacho

 

“Un hombre viejo de mi pueblo, muy sabio aunque nunca llegó a ser más que alcalde, decía, y por experiencia sé con cuánta razón, que lo importante para la gallina no es poner el huevo, sino saber cacarearlo, ¿eh?[1]

 

Traigo a colación esta cita porque actualmente observo, en el quehacer del presidente de México, la ausencia de un relato o narrativa que identifique la dirección o la ideología que conduzca las acciones de políticas públicas y de política-política tendientes a concretar, paulatinamente, lo que él mismo llama la cuarta transformación de México. Esa ausencia es cubierta, en primera instancia, por sus conferencias mañaneras, en dónde lo mismo anuncia un plan o programa determinado y su importancia, que muestra, sin ningún sentido, lo que trae en su billetera-ayer antier olvidó enseñar la imagen religiosa que lo acompaña y cuida- hasta la denostación a quienes opinan diferente que él, mostrando el músculo ante el pueblo de México, los que votaron y los que no, los decepcionados y los aun convencidos, todos lo miran, no, lo observan.

 

Al parecer no importa tanto poner el huevo sino cacarearlo, experiencia que le funcionó-por qué no ahora- cuando gobernó el DF, en su día a día va cultivando el culto a su personalidad más que a la institución presidencial o al partido que lo llevó al poder; cacarear el huevo como lo hace cotidianamente tiene dos acepciones, desde mi punto de vista, continúa en campaña rumbo al 2024 o, solamente sabe ser oposición. Para ser “congruente” seré incongruente y digo que son las dos cosas, el presidente tiene claro qué es lo que quiere hacia el 2014 y lo que sigue, aunque me da la impresión que su equipo, desde el más cercano hasta los seguidores de a pie, no lo saben a ciencia cierta y por lo tanto, no lo siguen. Él tiene que salir a la palestra diariamente.

 

En los pocos días de que inició el nuevo gobierno hay desencantos, medibles o no, los hay. Una serie de medidas acertadas otras no tanto, reflejadas y corregidas, en parte, en el paquete económico 2019, la guía de por donde caminará la economía mexicana y que ha tenido que salir a “defender” el propio presidente pero, destaca la ausencia de un relato, de una narrativa que vaya más allá de los asuntos económicos, tener un relato que nos conduzca representa una situación tranquilizadora y no es así, estamos intranquilos, preocupados; el gobierno actual carece de un relato tranquilizador alternativo al relato de campaña, seguimos escuchando lo mismo y está creando desconfianza.

 

Se puede acudir a un relato liberal o crear un nuevo relato acorde a las actuales circunstancias, pero eso no esta pasando. El relato liberal triunfó sobre el imperialismo, el fascismo, el comunismo y hoy, se enfrenta a la crisis de la globalización; si no hay un relato alternativo, debe ser un relato liberal “recargado”.  Harari nos comparte la siguiente reflexión “ al final del día, la humanidad no abandonará el relato liberal, porque no tiene ninguna alternativa. La gente puede asestar al sistema un rabioso puñetazo en el estómago, pero, al no tener ningún otro lugar al que ir, acabará por volver a él” [2]

 

Los mexicanos están nerviosos por la ausencia de un “relato tranquilizador” que, lleno de contenido ideológico, conduzca los destinos de México, que se vea por donde va eso que el presidente llama cuarta transformación. Contrariamente, esa ausencia es cubierta por una conferencia mañanera con una gran diversidad de temas y formas y que, en un buen número son corregidos por la tarde-noche o en la siguiente mañanera.

 

En su discurso de despedida ante la ONU, en septiembre de 2016, Obama dijo “los principios de mercados abiertos y gobiernos responsables, de democracia y derechos humanos y ley internacional […] siguen siendo los cimientos más firmes para el progreso humano en este siglo”. Gobiernos responsables refiere Obama en su discurso, eso es lo que la sociedad mexicana quiere, un gobierno responsable que actúe de acuerdo a las circunstancias que caracterizan el actual mundo posmoderno, un gobierno que impulse la inversión y medidas administrativas de combate a la corrupción… desde la perspectiva de las políticas públicas y no que den la apariencia de una “ocurrencia más” y después tener que justificar “lo ameritan las circunstancias” pasando por encima de la ley, situación que genera más desconfianza e intranquilidad.

 

Entonces, para la sociedad mexicana que es más importante: ¿poner el huevo o cacarearlo?

 

( Xalapa, Ver. 05 de enero de 2019)

 

dialogandoconabel.blogspot.com

 

 

[1] Spota, Luis, Palabras Mayores, La costumbre del poder, Siglo Veintiuno, editores, 2017.

[2] Yuval Noah Harari, 21 lecciones para el siglo 21, Penguin Random House, Grupo Editorial, 2018.

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