miércoles, julio 28, 2021

Fuente ovejuna en Veracruz

CAMALEÓN

Lo ocurrido en Soledad Atzompa, donde 4 presuntos secuestradores fueron detenidos, golpeados y quemados por la indignada multitud, equivale con trágica precisión a lo acontecido en el pueblo Cordobés Fuente Ovejuna en 1476, según narra Lope de Vega, quien registra las peripecias de un pueblo que, cansado de los desmanes cometidos por su autoritario Comendador, lo arrebata de sus habitaciones y mata en vía pública, cuando el juez pregunta quién lo mató, en colectivo responden: “Fuente Ovejuna, señor”. En paralelo histórico, ahora, en Soledad Atzompa, Ver., a causa de la inseguridad extrema, la desesperanza y la indignación de un pueblo cansado de la impunidad, harto de la simulación de la autoridad incapaz de defenderlo, decide, como Fuente Ovejuna, hacer justicia de propia mano, primero contra cuatro, pero al día siguiente localiza a otros dos trúhanes y les aplica el mismo riguroso castigo, a pesar de la supuesta vigilancia de las fuerzas del orden después que el toro pasa.  

Este suceso ocurre en Veracruz casi al fin de la segunda década del siglo XXI, no es el primero en su tipo, desafortunadamente nadie podría asegurar que no habrá más ejecuciones de esta naturaleza, ¿Por qué?

Porque la ciudadanía se siente en la indefensión, porque sus autoridades se muestran impotentes para enfrentar a la delincuencia, cuyo empuje las ha rebasado. Peor aún, porque advierte una pugna estéril al interior del grupo gobernante y como consecuencia se desatiende la misión fundamental, que consiste en aportar las condiciones sociales necesarias para el desarrollo económico y la convivencia armónica.

Ante este escenario ¿dónde está el piloto? preguntaría cualquiera en las circunstancias por las que atraviesa la entidad veracruzana, y a años luz de recuperar la tranquilidad social. Pero ¿a quién se acude? Porque se ha dado a conocer, sin desmentido, que el gobernador no asiste a las reuniones matutinas sobre seguridad pública, entonces ¿quién decide, autoriza operativos, genera confianza, da instrucciones, imagina soluciones? Mal empieza la semana para quien ahorcan el lunes, sería la sentencia que como espada de Damocles pende sobre la afligida vivencia de los veracruzanos, pues arrecia la percepción que la nave levantó el vuelo, pero sin piloto.

La estadística es aterradora: 366 asesinato durante los primeros 80 días de la administración estatal no son abono propicio para que brote la tranquilidad, y no es posible avizorar un panorama optimista, ensombrecido por los encontronazos entre el gobernador y el Fiscal del estado, trabados en un pleito irreconciliable, estéril y de proporciones catastróficas para los veracruzanos. En realidad, orillado como está, a Winckler no le dejaron de otra, y en esa lógica de autodefensa o por vocación inducida, desatiende su encargo ocupándose en introducir cizaña a la opinión pública y al interior del grupo de Morena, como lo demuestra su narrativa sobre las reuniones mañaneras a las que, según su versión, poco asiste el gobernador (o menos peor, está presente en “espíritu”, según Manuel Huerta).  Pero, en última instancia, ése pleito es dañino, nadie gana y todos perdemos. A estas alturas, Winckler se ha convertido en auténtica piedra en el zapato, trompo a la uña o Caballo de Troya.

Solo han transcurrido 85 días del gobierno estatal encabezado por Cuitláhuac García en Veracruz, sin duda han estado plenos de preocupantes experiencias, tanto para la población como para el gobierno estatal, una, porque no otea sino nubarrones en el horizonte, otro, porque el aprendizaje diseña una curva sin peralte. Difíciles tiempos para ambas partes, hasta ahora el gobierno puede acudir al expediente de atribuir lo mal que vamos a perniciosa herencia, pero mientras la sociedad no ve sino sombras en el camino. Preocupante, porque no tardando barrer para atrás perderá vigencia, y si para entonces desde el gobierno no hay señales de respuesta a los graves problemas, la presión social se agudizará, el colchón de amortiguación proporcionado por MORENA habrá perdido encanto y en adelante todo podría convertirse en exigencias populares.

El Congreso local cerró la sesión extraordinaria implementada para abrirle Juicio Político al Fiscal, los daños en el escenario por ese fallido intento acumulan un inventario calamitoso: la bancada de Morena sufre menoscabo de tres de sus componentes y quedaron en evidencia el presidente de la Cámara y el coordinador de la Jucopo, no hace mucho con afanes triunfalistas. Y para el operador del gobierno pesó onerosamente aquella expresión cargada de arrogancia “me canso ganso que se va”. Aunque el cuento aún no concluye este capítulo no lo ganó el gobierno.

Ahora, ya sea porque el fabuloso ahorro de miles de millones de pesos que se pretendía obtener con la austeridad y la lucha anticorrupción nunca llegó, o porque lo obligan las estrategias del gobierno federal para privilegiar programas sociales de tipo clientelar, en medio de confrontaciones no pocas veces innecesarias, el gobernador envía al Congreso local iniciativa para ajustar algunas partidas del presupuesto 2019, su propuesta reduce asignaciones millonarias para el Poder Judicial y para-¿coincidencia?- la Fiscalía estatal. La Constitución confiere esa facultad al gobernador, pero también establece una asignación presupuestal del 2 por ciento al Poder Judicial y del 1.5% a la Fiscalía, por lo cual está por verse si no generará un conflicto susceptible de controversia constitucional. El ajuste de recursos también alcanza a la Universidad Veracruzana, aunque las autoridades de esa Casa de estudios manifiestan que no resultan afectadas. Debe entenderse que hubo una negociación previa a la formulación de la iniciativa, de otra manera no se concibe abrir otro frente de batalla cuando las cenizas del anterior aún chispean.

No se encuentran registros en la azarosa vida política de Veracruz años tan difíciles como los transcurridos en los primeros años de este siglo, cinco gobernadores, dos alternancias en el gobierno estatal, tres partidos han gobernado pero es posible apuntar el periodo 2004-2010, de acuerdo a sus resultados y consecuencias, a partir del cual esta entidad no ha vuelto a ver la luz: Fidel Herrera dejó a Duarte de Ochoa como sucesor en el gobierno para cubrirse las espaldas, Duarte superó al maestro en cuanto a corrupción y simulación, Yunes Linares utilizó su corto interregno para heredar el cargo a una imaginada dinastía familiar, en el pecado llevó la penitencia, y Cuitláhuac García tiene el doble compromiso de servir al pueblo que votó por MORENA con afán de cambiar Veracruz. Tarea difícil, aunque, paradójicamente, con poco que haga superará a cualquiera de sus tres antecesores inmediatos, así de mal lo hicieron, así de fácil la tiene. Pero Fuente Ovejuna recorre Veracruz como fantasma silente que de pronto salta al escenario, así de tétrico.    

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22- f3br3r0- 2019

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