domingo, septiembre 19, 2021

Lo que nadie atiende…

Opiniones y Comentarios
Por Julio Ricardo Blanchet Cruz

Solo en Veracruz, con 80 días bajo el nuevo gobierno, se han contabilizado 366 asesinatos; y la responsabilidad de la desatada violencia se la avientan los unos a los otros; pero lo cierto es que nada se soluciona…

Los delitos no disminuyen; “van a la alza” -dirían los que hacen estadísticas y gráficas- y lo peor del caso es que ni aún entrando en funciones la Guardia Nacional, van a disminuir…

Hay que ir a la raíz, al origen de todo; de otra manera es como pensar que recetando medicamentos contra el dolor, se va a curar una fractura.  Ya no le duele, ya se curó.  Y  sería lo mismo, si se va a combatir una infección con solo tomar medicinas para bajar la fiebre…

El origen de todo, es que la humanidad está enferma físicamente y por eso piensa y actúa como el peor de los animales -que no hay animales malos ni buenos, ellos solo cumplen su función- que sin tener ninguna necesidad de matar, mata; y encima de todo, lo hace por dinero -a pesar de que está muy claro en el decálogo egipcio que se plagió Moisés NO MATARÁS- …

El llegar a la inimaginable barbarie que se está viviendo en el mundo entero, solo es explicable como una patología, como una enfermedad que hay que curar, no un delito que hay que castigar…

La pareja que acaban de ser detenidos en Acolman, Estado de México, por transportar el cadáver de una niña de cuatro años en un tambo, que la madre de la criatura la había dejado al cuidado de la hoy detenida, nos dice que esa gente no está bien de la cabeza…

Como tampoco lo están los padres y el hijo que abusaba sexualmente de su perrita, con el conocimiento de sus progenitores…

En Estambul, una madre torturaba a su hija desde que tenía un mes, inyectándole jabón líquido y haciéndole cortes con una navaja en los ojos, cabeza, pecho, espalda, brazos y piernas, además de inyectarle en el ombligo las orejas y la nariz blanqueador.  Su testimonio fue que no la quería…

Y se relata el espeluznante hecho, para darnos una idea de hasta que grado de perversidad hemos llegado la especie humana.  Torturar a un bebé de meses es inexplicable, es inentendible para una especie que se dice hecha a imagen y semejanza de dios y el non plus ultra de la Creación…

La enfermedad ha llevado a la humanidad a una insaciable ambición por el dinero, cegándola para no entender que en esta vida todo se regresa…

Y todo está en lo que comemos.  No se sabe que en le mundo budista se preocupen mucho por la ropa de marca, ni hay conjuntos residenciales, ni se les ve dependientes de los celulares; y si los tienen, no pasan la noche haciendo fila para comprar el último modelo plegable…

Lo interesante del caso, es que por aquellos remotos lugares no hay McDonalds, ni Sams Club, ni Pollos fritos, ni Coca-Colas y cosas de esas.  Y quienes llevan esa forma de vivir, son felices y ricos; pues tienen mucho de lo que nosotros carecemos: tienen salud, que es, ni duda cabe, la mayor de las riquezas…

Por cierto que hay muchas enfermedades que allá no se conocen.  El Genoprasol y el Ibuprofeno, no tienen mercado.  Ellos comen sano, luego entonces, piensan con claridad y no le rinden pleitesía al dinero…

Una nación de enfermos no va a ningún lado; ese es el principal tema que hay que atender; tal vez porque no habrá solución de un día para otro.  Pero hay que empezar; lo malo del caso es que nadie en los gobiernos habla de ello.

Para terminar…

Se agrava la situación.  En Costa Rica, de madrugada, gente designada por Guaidó tomó la Embajada de Venezuela en ese País; por lo que la cancillería venezolana le pidió al gobierno costarricense que cumpliera con la Convención de Relaciones Diplomáticas y garantizara la seguridad y operatividad de su Embajada…

Pero como el Gobierno de Costa Rica siempre ha sido aliado de Washington, se duda que cumpla desalojando a quienes tomaron el inmueble que goza de inmunidad.  Por lo que de no cumplir, se esperan sanciones y hasta rompimientos diplomáticos.  Divide y vencerás.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

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