viernes, julio 23, 2021

Narra fotógrafo de EU su experiencia en Córdoba:»Secuestraron a 12 junto a mí»

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Redacción- 2019-02-1410:15:09- Imagen del Golfo

 

En alguna parte de Estados Unidos, John Servigny, un fotógrafo -que ha retratado la vida, la violencia y la pobreza de Centroamérica- recuerda las 36 horas de horror que vivió en Córdoba, una ciudad ubicada en la zona montañosa de Veracruz, un estado que ha sido fuertemente azotado por la inseguridad en los últimos 10 años.

 

Está en una posición privilegiada –dice- puede hablar con libertad aunque por mucho tiempo no pueda regresar al estado que lo cobijó por dos semanas después de que su permiso para recorrer Centroamérica se limitó.

 

“Yo estoy en una posición de privilegio porque yo puedo hablar, y no puedo regresar a Veracruz, supongo.”

 

Las oraciones las termina con risas, después de un mes, el trauma ha desencadenado un mecanismo de defensa en un hombre que asegura no temerle a casi nada, a un chico que creció en el viejo Miami; donde el sol y la playa no eran la precisa referencia.

 

Aquellas horas para John y su amiga fueron un infierno, también para las otras doce personas que metieron al otro cuarto. Pero el segundo día en aquel lugar hubo una “fiesta”.

 

Me gustan los partys y las desveladas, lunes a domingo y toda la semana me la paso alegre y disfruto la vida y así seguiré hasta mi último día… oían los captores en aquel lugar frío donde la temperatura y el miedo les calaron el cuerpo toda la noche.

 

“Acepté la idea de morir cuando me agarraron”, reconoce John a la distancia, “cuando no pude resistirlos y me tenían esposado en el auto dije ya está, me van a hacer lo que quieran, y si mandan 16 piensan algo grave”.

 

El artista pasó 2 mil 160 minutos despierto, planeando su escape entre los efectos de la metanfetamina que los obligaron a inhalar desde que llegaron al lugar donde los tuvieron cautivos, y que les suministraron múltiples veces hasta su liberación.

 

‘No fueron policías’

 

En notas informativas que han circulado tanto en México como en Estados Unidos, John Servigny ha leído que lo tuvieron secuestrado 20 días y no es así pero esas 36 horas fueron las más largas que ha vivido. También ha leído falsas declaraciones donde aseguran que lo secuestraron policías.

 

En el lugar donde estaba cautivo había otro hombre que también fue torturado y después llegaron otras doce personas.

 

“Sé que fueron doce porque escuché que estaban diciendo: traemos doce más. Fueron diez mujeres y dos hombres. Mataron a los dos hombres en otro cuarto porque los escuché rogando por sus vidas y después por y silencio. Mataron a dos de estos y ellos hicieron vueltas violándolas, a veces cuatro o cinco a la vez violándolas. Estas chicas están ahí en Córdoba en algún lado y esos dos hombres están desaparecidos.”

 

‘No vayas a denunciar’

 

En el Veracruz en el que la violencia ha escalado en las administraciones de Fidel Herrera Beltrán, Javier Duarte de Ochoa y Miguel Ángel Yunes Linares, el Fiscal General Jorge Winckler Ortiz –que actualmente enfrenta un juicio político- vulneró la integridad de Servigny al mencionar que su secuestro era investigado por el Buró Federal de Investigaciones (F.B.I.).

 

El día que fue liberado, con la cara irreconocible por los golpes, cuatro dientes menos y un trauma severo, John recibió una instrucción: “no vayas a denunciar”.

 

Tal cual, el fotógrafo la siguió y continuó hacia su país sin realizar ninguna denuncia, ni en México, ni en Estados Unidos; mucho menos con la intervención del F.B.I.

 

El 13 de febrero a las 6:58 pm (hora de México), la Fiscalía General del Estado de Veracruz emitió un comunicado en sus redes sociales e indica que en la carpeta de investigación 09/2019 se desahoga el caso de Servigny.

 

En el mismo comunicado Jorge Winckler Ortiz vulnera la identidad del presunto denunciante, ajeno a la víctima.

 

John Servigny y su amiga fueron aparentemente confundidos con individuos a quienes sus captores atribuyeron el homicidio de dos personas en la frontera norte de México, además del tráfico de drogas. Para sacarles una información que él asegura no existe fueron torturados.

 

John recuerda el frío de las esposas sobre sus muñecas y el frío del piso donde permaneció sin una cobija, pero lo que lo atormenta es no haber podido defender a su amiga, quien fue violada sexualmente por sus captores.

 

“Cuando hicieron esta cosa de quemar y torturar a los otros dos me obligaron a estar cerca porque querían obligarme a confesar algo que no existía y querían que yo los viera sufriendo y no vi nada. Estuve con los ojos tapados. Después le dijeron a mi amiga: te vamos a llevar al otro cuarto y vas a tener sexo con nosotros, o sea, tres o cuatro de ellos y la violaron ahí. Yo estuve completamente incapaz de hacer algo y me duele todavía no poder proteger a una amiga, y es la parte más difícil para mí.”

 

 

 

‘Winckler tiene que ser destituido’

 

Tuvo una pistola en su boca, vio cómo le prendían fuego a su amiga para torturarla. Desde el momento en que lo subieron al vehículo sabía que iba a morir. Estar vivo y poder contar su historia es una cuestión de suerte.

 

Desde su trinchera se encuentra inquieto, no tiene miedo, siente rabia y clama justicia para aquellos que no son vistos por la opinión pública. Y algo más tiene claro: “Winckler tiene que ser destituido inmediatamente”.

 

FRASE

 

Después le dijeron a mi amiga: te vamos a llevar al otro cuarto y vas a tener sexo con nosotros, o sea, tres o cuatro de ellos y la violaron ahí. Yo estuve completamente incapaz de hacer algo y me duele todavía no poder proteger a una amiga, y es la parte más difícil para mí.

 

John Servigny.

 

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

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