Megalomanía y ridículo

La completa exoneración judicial del dirigente de los 400 Pueblos, César del Ángel Fuentes, de los ilícitos de motín, estragos, e incitación a cometer un delito, de los que fue acusado por la Fiscalía General del Estado, a cargo de Jorge Winckler, y por instrucciones del entonces gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, trasluce tanto la megalomanía del hoy ex mandatario como la sumisión con que actuaba (y actúa) el fiscal.

Este jueves, Luis Roberto Juárez López, Juez de Control de Pacho Viejo, dictó auto de no vinculación a proceso a favor de César, quien fuera acusado por la Fiscalía de los mencionados delitos, que son contra la seguridad del Estado.

Como es usual en el Poder Judicial de Veracruz, tuvo que ser un juez federal, el Décimo Séptimo de Distrito, quien primero concediera un amparo que fue confirmado por el Tribunal Colegiado de Circuito de Boca del Río para que esta liberación finalmente ocurriera (dado que también Edel padece los mismos males que Winckler).

La megalomanía consiste en que se le pudieron haber atribuido a los 400 Pueblos los delitos de lesiones y daños (hubo dos golpeados y unos parabrisas rotos), antijurídicos menores, a fin de cuentas, pero no: Yunes quiso dejar en claro que si le mentaban la madre a él, ello era un delito contra la seguridad del Estado.

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