Envejecimiento, consecuencias geopolíticas.

Dialogando

Por: Abel Domínguez Camacho

 

A propósito del día mundial de la población (ONU, 11 de julio).

 

De acuerdo con Gérard-Francois Dumont-Profesor de la Universidad de París-Sorbona y Director de la Revista “Population & Avenir- el envejecimiento de la población se entiende por el aumento de la proporción de personas mayores en la población total que se explica a su vez, por una fecundidad escasa y por el descenso de las tasas de mortalidad por edad en las personas mayores. Una hipótesis del autor refiere a las consecuencias geopolíticas del envejecimiento, desde la perspectiva interna, el envejecimiento demográfico se acompaña siempre de un envejecimiento del cuerpo electoral y, el envejecimiento engendra una débil proporción de jóvenes, con consecuencias geopolíticas internas. Gérard afirma que, además, el envejecimiento puede conducir a estimular una inmigración de reemplazo susceptible de desencadenar tensiones geopolíticas internas. 

 

Esta hipótesis explica la atención que se le da a los jóvenes y a los adultos mayores en ciertos regímenes, que de antemano están preocupados por el aspecto electoral y no por las políticas públicas tendientes a la atención integral de esos dos importantes segmentos de la población.

 

Gérard refiere “[…] que en las democracias, las poblaciones de mayor edad ejercen su derecho a voto con mayor frecuencia, lo cual comporta demandas sociales específicas. Así, la timidez de ciertos países a la hora de poner en práctica reformas que afecten a las pensiones se explica por el peso electoral de los grupos de edad más concernidos”. Con base en esta reflexión, creo que se explica la prioridad de la lucha contra la inflación-que afecta directamente a los adultos mayores, pensionados o no- más que la procuración de empleos; ante la imposibilidad de esto último, se hace un manejo de atención directa a través de becas u otra clase de incentivos, lo importante es contra restar las consecuencias político-electorales del envejecimiento de la población.

 

El autor refiere que el envejecimiento engendra una débil proporción de jóvenes, pienso que en su momento, ese segmento de la población, se puede sentir desplazada por el peso de los presupuestos y acciones destinadas a los jubilados y pensionados, para evitar una posible “rebelión” o manifestaciones de inconformidad y disturbios sociales, se les contiene con programas que los “aleje de las calles y de las malas compañías” para convertirlos en “hombres de bien”, de bien pero para el régimen y sus fines político-electorales mediatos y futuros. Adultos mayores y jóvenes, dos caras de una moneda de cuño electoral que vale lo que pesa en oro.

 

Escasa fecundidad, ahora tenemos perrinietos, y descenso en la tasa de mortalidad general y, de adultos mayores, lleva a la hipótesis de una necesaria migración de reemplazo porque el envejecimiento de la población termina propagando una “disminución de la población activa, lo cual puede incitar a las empresas a solicitar una apertura migratoria, legal o no, con el fin de llamar a una mano de obra extranjera puesto que la nacional se ha vuelto demasiado escasa…” afirma Gérard. Solamente hay que voltear hacía el vecino país o hacía algunos pueblos mexicanos donde hoy habitan, en su mayoría, mujeres. Migración de reemplazo tendrá que ser tema de otra entrega, aterrizando en nuestra zona y la problemática migratoria actual. 

 

Comentar

Botón volver arriba
Shares
Cerrar
Cerrar