domingo, octubre 17, 2021

23 de agosto: recordando a Rejón

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Por Juan Ignacio Martínez Franco

En cada persona hay un abogado, un defensor, un activista, un pensador;

de sus ideas y sus acciones se construye la sociedad” (cita propia).

La obligación de quienes estudiamos derecho, llámese abogado, investigador o académico, es entender el contexto social, el dolor y reclamo de las personas, muchas veces, por la falta de justicia, el derecho debe ser concebido con un enfoque social, llevado a todas las personas, de todos los sectores, de todos los grupos y más de aquellos que se encuentran desprotegidos y vulnerables.

El transcurrir de la historia mexicana está enmarcada por grandes pensadores que se han opuesto a las arbitrariedades e injusticias que comete el Estado y sus autoridades, su oposición no fue para destruir ni dividir a la sociedad, que siempre ha sido la mejor letra de cambio para la clase política, sino para edificar figuras jurídicas emblemáticas que incluso sirvieron de referente para muchos Estados Latinoamericanos y el derecho Iberoamericano.

En ese espíritu de oposición constructiva, se han dado grandes cambios en beneficio de la sociedad, el Juicio de Amparo nace y permanece en la Constitución Federal Mexicana, teniendo como antecedente su inclusión en la Constitución Yucateca de 1841 (arts. 8°, 9° y 62).

A ese Juicio de Amparo Yucateco le preceden, el “justicia mayor” del Reino Aragonés de la edad media que ya utilizaba la palabra “amparar” y el “Hábeas Corpus” que surge en Inglaterra en el siglo XVII como instrumento procesal para proteger el derecho de libertad, entre otros.

A su vez, el Juicio de Amparo llega a la Constitución Yucateca por las ideas de Manuel Crescencio García Rejón y Alcalá (Manuel Crescencio García Rejón) de formación académica filósofo, Jurista (por vocación) y Político Mexicano, quién tuvo la influencia del derecho constitucional de Estados Unidos y del conocimiento adquirido de la obra clásica de Alexis de Tocqueville: La Democracia en América.

Hoy, muchas personas han escuchado hablar del Juicio de Amparo, y de está figura jurídica muchas veces se forman falsos mitos y leyendas, creadas por quienes dicen tener el monopolio del conocimiento y de la información y que en muchas ocasiones llegan a mal informar o desinformar a la sociedad.

Actualmente, el Juicio de Amparo es un medio de defensa de la Constitución, mediante este mecanismo el Poder Judicial Federal protege a las personas en contra de todos aquellos actos arbitrarios que atropellan y lastiman los derechos fundamentales o contravienen lo establecido en esa Carta Magna.

El Juicio de Amparo es una herramienta que sirve para contrarrestar el poder del Estado, es una manera de evitar que se lleguen a consumar actos que pongan en riesgo la integridad, la seguridad jurídica, la vida y la dignidad de las personas.

El Juicio de Amparo también tiene por objetivo restituir al afectado en el goce y ejercicio de sus derechos humanos, porque, como menciona el artículo 8° de la Declaración Universal de los Humanos “Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución o por la ley” que al mismo tiempo guarda total correspondencia con el párrafo primero, artículo 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

El Juicio de Amparo es una herramienta de poder para exigir que el Estado respete y garantice los Derechos Humanos a la vida, salud, educación, trabajo, libertad de expresión, libre desarrollo de la personalidad y muchos más, su umbral alcanza incluso a toda aquella persona extranjera que ingrese a territorio nacional, ya sea de manera legal o irregular.

Como se ha mencionado, a la creación del Juicio de Amparo en el Derecho Mexicano no se llega sin las ideas progresistas y bien calculadas de aquél que, gracias a sus esfuerzos, logró que se incluyera por primera vez en la Constitución de Yucatán.

Manuel Crescencio García Rejón y Alcalá, mejor conocido como Manuel Crescencio García Rejón, nació un 23 de agosto de 1779, durante el periodo virreinal en Bolonchenticul, Yucatán, actual Bolonchen de Rejón, Campeche, México.

Manuel Crescencio García Rejón es un jurista valioso para el Derecho Mexicano por sus aportes innovadores en la figura del “Amparo”, historia y lectura obligada de todo estudioso del derecho o de quién esté interesado en conocer su vida y obra1.

1 Puede consultar “Historia social de la defensa de los derechos en México, el origen del Juicio de Amparo en la Península Yucateca. José Ramón Narváez Sánchez. Suprema Corte de Justicia de la Nación.

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