Cartilla moral, aborto y enlaces gay

Por si acaso…

Carlos Jesús Rodríguez

*Maestros instruyen y padres educan
*Faltan 42 millones de textos básicos

ARRANCÓ EL ciclo escolar 2019-2020 entre la toma de instalaciones de la Secretaría de Educación de Veracruz por integrantes de la Federación de Sindicatos Magisteriales del Estado -que agrupa a siete sindicatos-, algo que se ha tornado cotidiano en Xalapa ante la indolencia del titular del ramo, Zenyazen Roberto Escobar García que no atiende a nadie; el cierre de dos escuelas y un jardín de niños, también, en la capital del Estado a cuyos inmuebles les cortaron el agua y la luz; una narco manta colgada en la escuela primaria “María Gutiérrez” de Papantla donde amenazan de muerte a varias personas lo que motivó la suspensión de actividades, y un detalle del que poco se sabe: que infinidad de niños de educación básica no tendrán libros de texto gratuito este año, ya que el Gobierno Federal –en el colmo de la tacañería- ordenó a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) cancelar la impresión de 42 millones de estos, el 18.1 por ciento de los 220 millones programados para el ciclo escolar 2019-2020. Y son legisladores de las comisiones de Educación de ambas Cámaras (Senadores y Diputados) quienes confirman que la Secretaría de Hacienda les indicó que “la SEP puede ajustarse el cinturón en ese rubro”, pues explicaron que el Gobierno les expuso que “por austeridad”, la producción bajó de 220 a 178 millones, aunque sólo se distribuirían 176 millones y los restantes se quedan como “reserva”. Esto es, para el ciclo 2018-2019 se imprimieron 211 millones 305 mil 647 libros de textos gratuitos, y para el 2019-2020 se había programado elevar la producción a 220 millones, cifra que al final no se alcanzó. La Conaliteg tenía previsto un aumento de alrededor de 10 millones para satisfacer la demanda en el nuevo ciclo escolar, pero por el plan de austeridad el número fue incluso menos que el del pasado ciclo. En pocas palabras, se canceló el 18.1 por ciento de la producción.
AHHH PERO eso sí, la afamada “cartilla moral” –a la que algunos le observan un dejo evangélico, como la religión que ejerce el Presidente Andrés Manuel López Obrador- si fue distribuida en los paquetes de texto gratuitos que se proporcionaron a escuelas del País para este ciclo escolar, y en total fueron entregadas 10 millones a maestros de educación básica a fin de que las utilicen como apoyo en las clases de ética y civismo. El propio Secretario de Educación, Esteban Moctezuma indicó hace unos días que “la Cartilla Moral se está enviando a todos los maestros de México de manera que puedan tenerla como material de apoyo para las clases de ética y civismo”, lo que ha causado cierto malestar en el magisterio que pugna por la defensa de la escuela pública, educación inclusiva, laica y gratuita que permita formar integralmente a los niños y jóvenes del País (en suma; los maestros instruyen, los padres educan). Pero el Gobierno pretende que con la instrucción que transmite el documento en las escuelas se generen diferentes generaciones de mexicanos incorruptibles, con alumnos y alumnas que tengan en alto los valores de honestidad y que vivan su vida en todo terreno con ese criterio. La cartilla moral, escrita por Alfonso Reyes es un breve tratado sobre la moral humana como código del bien, que obliga a una serie de respetos concéntricos: a nuestra persona, en cuerpo y alma; el respeto a la familia; el respeto a la sociedad humana en general, y a la sociedad particular en que nos toca vivir; el respeto a la patria, a la especie humana y a la naturaleza que nos rodea.
Y AUNQUE las enseñanzas de civismo –que se perdieron en el tiempo- son necesarias para una convivencia más armoniosa, la Arquidiócesis de México considera que el panorama que vive México no es sencillo, y menos cuando parece más fácil replicar acciones y esquemas al margen de la ley y los valores, que enfrentar al mal con principios sólidos de ética y moralidad. Por ello alerta que una cartilla moral no solucionará los problemas éticos que vive el País, y creer que será así es como mostrarle una receta al enfermo esperando -sólo con eso- su pronta curación sin que se le acerquen los medicamentos. En pocas palabras, la iglesia deja en claro que si el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador quiere alentar un documento editado en los años cincuenta está bien, pero sería mejor que respalde a la institución familiar natural, y no que sus diputados y senadores promuevan el aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo, además de la adopción por parte de esos matrimonios. Tácitamente al Presidente le dicen que se debe predicar con el ejemplo, pues no basta con querer cambiar moralmente al País si, por otra parte, se alientan escenarios de libertinaje en los mexicanos, comenzando por los niños. “El panorama que vive México no es sencillo, y menos cuando parece más fácil replicar acciones y esquemas al margen de la ley y los valores, que enfrentar al mal con principios sólidos de ética y moralidad. Ningún otro ambiente sería más propicio y eficaz para que el ciudadano adquiera los valores que le acompañen de por vida”, le recuerdan al mandatario.
CON JÓVENES asaltantes, niños que se drogan, padres que abandonan, familias que se rompen, funcionarios que son corruptos, empleados que mienten y que haya sociedades sumergidas en el egoísmo y en los vicios, además del impulso a leyes de muerte como el aborto, para la iglesia católica la preocupación gubernamental por fortalecer los valores en la familia y la ética en el campo laboral es positiva, pero la tarea primordial de todo gobernante es establecer un auténtico Estado de Derecho. Y es que dice la curia que el fomento de valores y la promoción ética debe reconocerse y alentarse como tarea principal de los padres de familia, y de las instituciones o grupos que ayudan en su responsabilidad, pero al hacerlo desde una instancia de gobierno se corre el peligro de la banalización y puede tomar el derrotero de la demagogia.
DECIA KARL Heinrich Marx, filósofo, economista, sociólogo, periodista, intelectual y militante comunista prusiano de origen judío, considerado el padre del socialismo científico, del comunismo moderno, del marxismo y del materialismo histórico, ideales que plasma en libros como el Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Friedrich Engels), El Capital y El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte que: “y así como en la vida privada se distingue entre lo que un hombre piensa y dice de sí mismo y lo que realmente es, en las luchas históricas hay que distinguir todavía más entre las frases y las figuraciones de los partidos y sus intereses efectivos, entre lo que se imaginan ser y lo que en realidad son” –en suma, el que esté libre de pecado que arroje la primera cartilla moral- . Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

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