Cuitláhuac: por culpa de los asesores

Por si acaso..

Carlos Jesús Rodríguez

*Ahora somos socios de Costa de Marfil
*Que alguien aconseje al Gobernador

UNA FOTOGRAFÍA viajando en Metro, metrobús o acaso en uno de los camiones que asignan en el aeropuerto cuando el avión en el que se viaja aterriza lejos de la terminal, ilustra la gira del Gobernador Cuitláhuac García Jiménez por la capital del País y una frase: “Anduvimos de arriba p’abajo en la CDMX; en nuestro paso tuvimos una reunión con @MeyerFalcon, titular de SEDATU y el Gobernador de Oaxaca para afinar detalles sobre proyectos en conjunto. ¡El Corredor Interoceánico del Istmo viene con todo!”. En la gráfica se observa al mandatario distraído escribiendo en el móvil, por supuesto posando para la foto que le toma uno de sus múltiples acompañantes. Nadie lo reconoce, ninguno lo saluda. Una segunda gráfica es ilustrada con la leyenda: @CuitlahuacGJ. 17h. “Recibí en la Casa de Gobierno dé #Veracruz en la #CDMX, al Sr. Ly DJerou, embajador de Costa de Marfil. Platicamos de los posibles intercambios económicos (¿?) entre su país y nuestro estado. Ya está despertando interés internacional el proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo”. El paréntesis es nuestro, ya que suponemos que esto último debe ser producto de algún acuerdo o negociación con los representantes del País al que hace alusión, lo que ha llenado de satisfacción al mandatario que, por lo que escribe, avizora una derrama económica de los marfileños sin precedente para Veracruz, lo que podría reivindicarle con el Presidente Andrés Manuel López Obrador que lo reprendió por descuidar el factor seguridad que va al alza, y no queda sino repetir la frase que expresaba AMLO en campaña cuando se refería a las promesas de José Antonio Meade Kuribreña: ¡ternurita!. Porque, ¿sabrá por lo menos García Jiménez dónde se encuentra Costa de Marfil y cuál es el nivel de pobreza que persiste entre sus habitantes, sobre todo entre la población infantil explotada y víctima de trata?. Quizá los asesores, una vez más, no le han dicho, pero Costa de Marfil es un país ubicado en África Occidental y su pobreza sigue siendo muy elevada, por lo que pensar que sus empresarios vendrán a Veracruz o el País a invertir recursos multimillonarios no deja de ser un sueño guajiro sazonado con desinformación.
VAN ALGUNOS datos: las condiciones de vida de los niños de Costa de Marfil reflejan la caótica situación política de ese País, y una Nación que no atiende a sus niños no es nada. Y es que después de la guerra post-electoral de 2010 –que a la fecha no encuentra punto de equilibrio-, Costa de Marfil tiene serias deficiencias en materia de sanidad, educación, protección contra el tráfico de menores y erradicación del trabajo infantil cuya situación es muy grave, tomando en cuenta que de los 23 millones de habitantes que posee, el 40 por ciento son jóvenes de 0 a 14 años. Es más, se estima que el 42 por ciento de la población marfileña vive por debajo del umbral de la pobreza, concretamente en pobreza extrema. Los ingresos han disminuido considerablemente en el último decenio y los expertos consideran que de continuar esa situación, la tasa de pobreza podría alcanzar el 63 por ciento, y como suele ocurrir en todo el mundo, afecta especialmente al medio rural. Por otro lado, se ha constatado que el fenómeno de los niños de la calle está muy extendido. El acceso a los servicios sanitarios es especialmente problemático, y la tasa de mortalidad de los menores de 5 años alcanza el 119 por ciento, lo que significa que aproximadamente uno de cada diez niños muere al nacer. La principal causa de mortalidad infantil es el paludismo, falleciendo una media de 60 mil niños cada año por ese motivo. También es frecuente que la diarrea y las infecciones respiratorias terminen con la vida de los más pequeños como consecuencia de la falta de infraestructuras médicas. Costa de Marfil es, también, el país de África Occidental más afectado por el SIDA; ahí reside el 10 por ciento del total de personas contaminadas por esta pandemia en el continente africano. Las estadísticas de ONUSIDA demuestran que más de 400 mil niños marfileños son huérfanos a causa de esta enfermedad y cerca de 16 mil, de los que sólo una minoría tendrá acceso a un tratamiento, la contraen cada año. Y si hablamos de economía, la de Costa de Marfil es de mercado, esto es, que depende fuertemente del sector agrario, lo cual emplea 68 por ciento de la población a pesar de los intentos del gobierno de diversificarla. El País produce café, granos de cacao y aceite de palma. En fin, esa es la situación del País del cual Cuitláhuac García Jiménez se ufana como futuro socio, como para demostrarle a los veracruzanos que sí anda trabajando por el bienestar de los gobernados.
TAL VEZ uno desearía que García Jiménez sostuviera encuentros con embajadores de países industrializados como Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, India o Italia, por solo citar algunos, o incluso de Israel cuya agricultura es envidiable, Brasil o Rusia. Hay tanto que aprenderles en materia de ciencia y tecnología, aunque el ingeniero mecánico electricista considera que Veracruz está a la altura de Costa de Marfil, y que con nuestros futuros nuevos socios nos podemos entender, ya que nos une, en gran medida, el color de la piel, aunque tal vez le gustó una probable sociedad al enterarse que el País africano forma parte de las 20 naciones de la lista negra de naciones en guerra que utilizan a niños soldados (a propósito de la delincuencia mexicana que utiliza a muchos jóvenes niños en sus negocios), pues según Unicef, cerca de 5 mil niños participaron en los enfrentamientos que tuvieron lugar durante el primer golpe de Estado de 1999 y durante el conflicto armado de 2010, y actualmente siguen siendo usados por grupos armados como cocineros, porteadores, espías, mensajeros, esclavos sexuales, “detectores” de minas y un sinfín de etcéteras.
QUIZÁ TAMBIEN le interesó a Cuitláhuac García Jiménez saber que allá, como aquí, el alto índice de analfabetismo es abrumador, pues mientras en Veracruz de los 5 millones 960 mil 115 veracruzanos que tienen 15 años o más, 2 millones 651 mil 942 se encuentran en rezago educativo, y de esos 562 mil 781 mayores de 15 no saber leer y escribir, ocupando Veracruz el primer lugar nacional de los seis estados que concentran a la mitad de los analfabetas del País seguido de Chiapas, Guerrero, Estado de México, Oaxaca y Puebla, aunque porcentualmente estamos en el cuarto sitio por número de población global (8 millones 112 mil 505 personas), en Costa de Marfil, nuestros futuros socios, sólo el 62 por ciento de los niños están escolarizados, mientras que en los mayores de 15 años la alfabetización masculina es del 50,7 por ciento, superior a la femenina que es del 36,78 por ciento. Por consiguiente, más de la mitad de los niños marfileños nunca llega al quinto año de primaria. En fin, cuando uno creía que el Gobernador buscaba alternativas reales de inversión con ciudades o naciones que tienen potencial industrial, agrícola, ganadero, fabril o portuario, el mandatario, con esa sabiduría que lo ilumina, se inclina por un País al que México haría bien si le dona algunos recursos para abatir su pobreza. Pero la culpa es de los asesores (¿o del fiscal? ¿O de los periodistas?). Vaya usted a saber. OPINA carjesus30@hotmail.com

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