PRI, “Están las condiciones dadas para recuperar la gubernatura”, Marlon Ramírez

Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
 
Impetuoso, sin pelos en la lengua y con una claridad meridiana, el dirigente del PRI en Veracruz, Marlon Ramírez Marín, adelanta una profunda renovación de los 212 comités municipales a partir del 5 de septiembre en el marco del Consejo Político Estatal.
Sin temor manifiesta además que su partido no descarta sumar fuerzas con Dante y Yunes Linares.
Y es muy claro cuando sostiene que “en nuestro partido consideramos que sería un grave error que Pepe Yunes abandonara el PRI por una candidatura independiente”. 
La charla fue de dos horas.
El protagonista, Marlon Ramírez, dirigente del PRI en Veracruz de aquí al 2023. 
Es el Marlon que no quiere ver, de momento, más allá del 5 de septiembre próximo. Es el Marlon que luego de la renovación en los 212 municipios irá por la renovación de los seccionales; luego por la victoria en las elecciones intermedias para reposicionar al PRI con el mayor número de alcaldías –actualmente tienen 43- y diputaciones –hoy día solo son tres- para finalmente “¡Irnos con todo por la gubernatura!”.
¿Cuál es su capital político?
“Son más de 600 mil priistas que votaron en la última elección y en la anterior, en 2016, fueron casi un millón y nuestro promedio de votación supera los 1.2 millones de sufragios”. “¿Eso es estar muerto?”, le pregunta al reportero.
A Marlon le gusta el futbol. Todos los días va a una cancha allá por las Animas, en Xalapa, a eso de las 7:30 de la mañana.
También es dueño de un recio carácter que heredó de sus padres “hombres del campo que me enseñaron el valor de la medianía”.
Marlon es picudo.
No rehúye las preguntas ni se altera cuando se le cuestiona sobre presunto historial negro “que me endilgaron en campaña por la dirigencia del PRI”.
¿Se dice que el poder tras el trono es Jorge Carvallo?
“Mire, pa´acabar pronto, ni Carvallo, ni Fidel, ni Yunes Linares me cilindrean; no lo permitiría; no va con mi carácter. Yo soy un político de alianzas y acuerdos, no de complicidades”.
¿Rico, millonario?
“Trabajo desde muy joven. Tengo una casa en Xalapa que aún no acabo de construir; unas viviendas que rento, un despacho jurídico en sociedad con mi hermana, una camioneta del 2014 y una pequeña finca en Juchique de Ferrer, de donde es mi mamacita, en donde no tengo ganado porque me lo roban, pero siembro árboles” y… ¡Párale de contar!”
De camisa de lino blanquísima, un gordo reloj de hule rojo con negro, jeans y botín grueso se presenta a la charla. Su pelo es lacio y entrecano atajado con gel; complexión gruesa y estatura media –ha de andar en los 1.67 metros- y es de piel morena “ahora más por la chinga de las giras”.
Porteño, de risa fácil y esa forma tan porteña de expresarse:
“Recibí un partido con deudas, con demandas laborales como si el PRI fuera una fábrica de pintura, con multas financieras que datan de la época de Héctor Yunes  y con un terrible tercer lugar en la votación”.
¿Y con un lastre humano?
“Sí y no. Los que no tenían nada que hacer ya se fueron y los que creen en la nueva dinámica que estamos imprimiendo ahí estamos buscando el reposicionamiento”.
¿Y los “chanclas” y los “cabeza de lata” y los hectoristas?
“Bueno cuando me los encuentro en los restaurantes o cafetines los saludo”.
¿Ha charlado con el gobernador?
“¡No!” 
¿Por qué?
“Pues eso habría que preguntárselo a él”.
Marlon tomó posesión el pasado 28 de abril. Rindió protesta luego de arrasar en la interna. Ello lo llevaría a pedir licencia a la regiduría que ostentaba en el Veracruz que gobierna Fernando Yunes “con quien me llevo y es mi amigo”.
¿También con su papá?
“No tengo trato con él. Creo que la mejor forma de no llevarse es no tener trato”.
¿El PRI va en busca de ser la segunda fuerza en Veracruz?
“Se equivoca. Vamos por la primera fuerza. Vamos por el mayor número de alcaldías y diputaciones. Vamos por la gubernatura… con todo el apoyo del priismo y pareciera sorna, pero con todo el apoyo de Morena que está francamente a la baja… pero no hay que decírselos”.
¿A la baja, en que lo nota?
“En todo. En charla con los empresarios, con la burocracia desempleada, en charla con los taxistas, con la gente del campo, con los trabajadores, con la burocracia despedida, en la ausencia de seguridad pública ¡En todo!”.
¿Quiere usted ser diputado?
“Quiero meter la mano a fondo en la reestructuración del PRI, hacerlo un partido incluyente en donde participen los jóvenes; quiero ir paso a paso para regresarle la fortaleza y vitalidad. Este no es un tema personal, es un tema de partido”.
¿Cómo hacerlo cuando el norte de Veracruz, por poner un ejemplo, está en manos de caciques y maleantes?
“En efecto, en el norte hay un enclave panista, pero la dinámica electoral ni es estática ni de feudos eternos. Este fin de semana voy al norte. Allá a Poza Rica donde está el control de Morena y hasta Tuxpan donde la gente de Pepe Mancha presume ser dueño o más arriba, en Pánuco donde una familia controla. Hasta allá iré a trabajar y a convencer… ¿Cómo la ve, vamos?”.
¿Y cómo ve Xalapa?
“Con optimismo. Morena con tan mal gobernante, con un omiso como lo es Hipólito Rodríguez ha sentado las bases para la recuperación de la plaza. Nosotros creemos y confiamos que un ex alcalde priista podría ser el relevo. En Poza Rica la pelea es más difícil la disputa, pero el ánimo ciudadano está en nuestro favor al igual que en el centro del estado”.
¿Qué opina de su Secretaria General, Arianna Ángeles Aguirre?
“Soy un político de alianzas. Cuando invité a Arianna a sumarse a mi fórmula le pedí parecer a Pepe Yunes, quien se manifestó complacido; la fórmula ganó y ya en el trabajo cotidiano encontré en ella talento, trabajo de 18 horas al día. A ello súmele entrega y belleza. Ella es de las que resuelve. Estoy muy complacido con su trabajo”. 
¿A qué edad empezó?
“A los 18. Allá en el puerto, con los chavos. En ese entonces la dirigencia la llevaba Amadeo Flores quien un buen día me dijo que me iba a apoyar con un vehículo y yo ya me veía a bordo de un flamante automóvil. Cual sería mi sorpresa que me comisionaron un camión de 50 pasajeros con la encomienda de llevarlo al día siguiente con 50 chavos… desesperado pedí ayuda a una amiga lideresa de barrio, quien a la una de la mañana me llevó a una calle de mala muerte donde estaban chupando unos vagos, quienes juntaron a otros vagos y con ellos me fui a Xalapa. Fue el desorden total, iban crudos, con hambre y sin vocación política, así que cuando llegaron a la Plaza Lerdo hicieron tamaño desmadre y cuando me reclamaron yo solo les dije: ¡Yo cumplí, cabrones!”.
Tiempo al tiempo. 
 
*Premio Nacional de Periodismo 

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