A luchar contra la impunidad, exhorta Hernán Castillo

Sociedad 3.0

Al pronunciar su mensaje de carácter cívico con motivo de la guardia de honor de la Gran Logia Unida Mexicana de Veracruz (GLUM), dentro de los festejos del mes patrio, el Gran Maestro Hernán Castillo Ortega exhortó a los liberales a seguir el ejemplo de aquellos decididos insurgentes que hicieron la Independencia, a izar la bandera de la superación, a luchar contra la impunidad y a “pugnar por lograr igualdad de condiciones, sin discriminaciones por nuestro color, nuestro credo o nuestra condición socioeconómica”.

“Combatamos día a día con trabajo, con denodado esfuerzo y creatividad a la pobreza que aún nos doblega. Evitemos que nuestro país siga siendo lapidado por intereses extranjeros (y) seamos los paladines del futuro que dé absoluta independencia a nuestros hijos”, aseveró.

Acompañaron al Gran Maestro los grandes funcionarios: Primer Vigilante, José Gabriel Benítez Cabrera, Segundo Vigilante, Porfirio Josafat Flores Cruz; Primer Secretario, Guillermo Cinta Garrido; Segundo Tesorero, Omar Sagid Carreón Molina; Maestro de Ceremonias, Fernando Eduardo Flores Vela; y Segundo Experto, Francisco M. Aragón Pale; así como Venerables Maestros, Ex Venerables Maestros e integrantes de la Masonería en sus diversos grados, quienes atendieron con gran interés las expresiones del dirigente estatal, cuyas palabras se reproducen a continuación:   

Discurso íntegro del Gran Maestro

En nuestro calendario cívico, septiembre es el MES DE LA PATRIA.

Sus días y sus horas evocan la lucha permanente del pueblo mexicano por su libertad.

Los niños y los jóvenes inician su calendario escolar aprendiendo en las aulas y en la plaza cívica, que la libertad siempre ha sido, es y seguirá siendo, la fuerza motivadora en las luchas de nuestro pueblo.

Para alcanzarla, nuestros connacionales han derramado mucha sangre, sudor y lágrimas, arropados sólo por el canto de los poetas y puesta su esperanza en un horizonte feliz que aún no alcanza.

En la época virreinal, hubo extremos en la población, unos con privilegios y otros en la extrema pobreza, de esta situación  nació una mezcla  de criollos, mestizos y mulatos, divididos en castas; y de entre los criollos, hijos de peninsulares, surgió un sector ilustrado que se preparó en el antiguo Colegio de San Ildefonso y en los Seminarios Conciliares, y paradójicamente, sus elementos más destacados se convirtieron en los primeros receptores y difusores  de las ideas políticas, filosóficas y sociales más avanzadas del siglo XVIII, que penetraron a la Nueva España  procedentes de Revolución Francesa y de la independencia de los Estados Unidos de América.

Estas ideas llegaron subrepticiamente a los curatos de los pueblos, a través de los libros prohibidos, y fueron, precisamente curas de pueblo, los que por vivir en contacto con la realidad social y valorar el incipiente pensamiento liberal, iniciaron el movimiento de Independencia, a riesgo de terminar confrontados con el poder clerical, político y militar del virreinato y hasta excomulgados por sus propios obispos, para luego ser fusilados, como fatalmente ocurrió. 

Paradójicamente también, las legiones de indios y campesinos parias, explotados hasta el exterminio y que en su tiempo fueron considerados menores de edad, constituyeron a la postre, la base y pie firme de los ejércitos insurgentes.

Descubierta prematuramente y delatada ante el gobierno virreinal la conspiración de HIDALGO, resulta obvio que sólo tuvo la opción de convocar a su propio pueblo, mediante el tañer de la campana de su parroquia  en Dolores, la madrugada del día 16 de septiembre de 1810, para anunciarle que había llegado el momento de romper las cadenas de la opresión y la esclavitud e iniciar la lucha por la independencia de la patria.

Los nombres visibles no opacan las hazañas del pueblo anónimo que hizo posible alcanzar la gloria. Pueblo, que cansado de la servidumbre quería romper sus cadenas para disponer libremente de su suerte. Y esa suerte se llama porvenir.

Señoras y Señores.

A doscientos nueve años de independencia todos los mexicanos festejamos con inusitado fervor la gesta independentista de aquellos valientes que ofrendaron su vida para que todos los habitantes del suelo mexicano digamos orgullosos y altivos ¡Somos libres!

La patria es sagrada y los que la aman sin interés ni cansancio siguen luchando por su independencia y soberanía. Los mexicanos amamos la paz y la libertad  y en ellas vemos un porvenir de progreso y de equidad.

Hoy más que nunca debemos seguir el ejemplo de aquellos decididos insurgentes. Debemos izar la bandera de la superación en todos los aspectos de nuestra vida y los de nuestra nación.

Preparémonos para luchar contra la impunidad de la que muchos mexicanos son víctimas.

Pugnemos por la igualdad de condiciones, sin discriminaciones por nuestro color, nuestro credo o nuestra condición socioeconómica.

Combatamos día a día con trabajo, con denodado esfuerzo y creatividad a la pobreza que aún nos doblega.

Evitemos que nuestro país siga siendo lapidado por intereses extranjeros.

Seamos los paladines del futuro que de absoluta independencia a nuestros hijos.

Establezcamos metas de superación cuyo alcance y cumplimiento sea motivo para que sigamos gritando en esta fecha ¡VIVA MÉXICO!

MTRO. HERNÁN CASTILLO ORTEGA

MUY RESPETABLE GRAN MAESTRO

DE LA GRAN LOGIA UNIDA MEXICANA

Botón volver arriba
Shares
Cerrar
Cerrar