sábado, octubre 23, 2021

Salida del Fiscal en Veracruz: tema político y de tenebrosas miasmas

CLAROSCUROS

José Luis Ortega Vidal

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La destitución parcial del Fiscal General del estado en Veracruz, Jorge Winckler Ortiz huele mal, apesta, hiede…

  • En términos de acuerdos internos, externos y capacidad de maniobra política la bancada de MORENA en el Congreso intentó y falló durante dos ocasiones retirar del cargo al Fiscal al no obtener la mayoría calificada de votos. Aquello fue el ridículo.
  • Ayer, el jefe de la Guardia Nacional, Alfonso Durazo, dijo que hay 50 municipios del país cuya policía está infiltrada por el crimen organizado. No dio nombres pero dadas las condiciones de violencia in crescendo que padece Veracruz, surge la pregunta obligada: ¿aquí hay narco-policías?
  • Un día antes de la masacre del bar “Caballo Blanco” en Coatzacoalcos empezó a circular en redes sociales un video dantesco: dos hombres jóvenes son degollados luego de reconocer, con los ojos vendados, dedicarse a la venta de drogas y ser “chapulines”, es decir vender droga de dos cárteles distintos.
  • La matanza entre grupos de la delincuencia con daños colaterales incluidos –la muerte de menores de edad y bebés, por ejemplo- se ha vuelto común en Veracruz.
  • En el caso de los hombres degollados que aparecen en el video espeluznante hay un detalle: la madre de uno de ellos y otros testigos han insistido vía redes sociales y medios de comunicación, que luego de acudir a un campo de futbol las víctimas habrían sido levantadas por la Fuerza Civil del Estado a cargo de la patrulla 3225.
  • Las pruebas de cargo o descargo de este señalamiento no se han presentado ante un juez; por lo cual sólo son versiones extraoficiales ante las cuales el titular de la SSP, Hugo Gutiérrez Maldonado declaró que no existe una patrulla con ese número.
  • La Comisión Estatal de Derechos Humanos, a cargo de Namiko Matzumoto, hizo una recomendación para que se investigara el caso.
  • Josimar Ríos López y Agustín Ronson González son las personas degolladas en Coatzacoalcos antes del acto terrorista del 27 de agosto. El señalamiento contra policías que presuntamente los habrían entregado a criminales se genera en un contexto de numerosas acusaciones semejantes. Uno de los casos más graves y comprobado fue el levantamiento de cinco jóvenes nativos de Playa Vicente, capturados por policías estatales en Tierra Blanca, en enero del 2015.
  • Uno de los principales inculpados, Francisco Navarrete, presunto jefe de un cártel en Tierra Blanca obtuvo un amparo para quedar en libertad el 15 de octubre del 2018.
  • Dueño del rancho donde fueron ejecutados los jóvenes de Playa Vicente, Francisco Navarrete tendría vínculos con Antonio Tarek Abdala Saad, testigo protegido de las autoridades judiciales federales en contra del ex gobernador Javier Duarte de Ochoa que este 9 de septiembre tiene programada una audiencia para ventilar los cinco delitos de que se le acusa y se determine si van a Juicio.
  • Arturo Bermúdez, Secretario de Seguridad en el gobierno de Javier Duarte tuvo responsabilidad comprobada en la complicidad de policías con la delincuencia y el asesinato de ciudadanos.
  • A Jorge Winckler Ortiz, el Fiscal defenestrado temporalmente el martes, se le acusado de lo mismo y el 7 de mayo el gobierno estatal presentó ante la Fiscalía General de la República una denuncia en su contra por obstrucción de la justicia al haber ocultado 150 órdenes de aprehensión contra delincuentes de alto impacto.
  • El 30 de julio se presentó una segunda denuncia contra Jorge Winckler por el mismo delito: más de cien denuncias escondidas o con dilación, emitidas este año, que no fueron notificadas en la Plataforma México.
  • La Comisión Permanente de la LV Legislatura aplica la suspensión provisional del cargo contra Jorge Winckler Ortiz bajo el argumento de no estar certificado en el proceso de control de confianza.
  • Hasta el momento la basa jurídica para el relevo del Fiscal Estatal luce débil.
  • Al tratarse de un tema político, empero, las denuncias interpuestas en mayo y abril podrían ser empleadas para “invitar” a WInckler Ortiz a no regresar al cargo.
  • Pero hay más pestilencia política, institucional, policiaca desde las administraciones de Javier Duarte de Ochoa, Miguel Angel Yunes Linares y ahora el señalamiento de que policías de la Fuerza Civil actuales estarían operando para el crimen organizado desde la gestión de Cuitláhuac García Jiménez.
  • La LXIV Legislatura, dominada por legisladores panistas, dejó en el cargo a Jorge Winckler hasta por 9 años. Hizo lo propio con el Fiscal Anticorrupción, Marcos Even Torres Zamudio, en una maniobra totalmente irregular y antidemocrática, el 24 de julio del 2018 por órdenes de Yunes Linares.
  • Herencia –o granadas políticas bien puestas- enemiga del gobernador morenista García Jiménez, Winckler Ortiz y Torres Zamudio ha constituido un frente lejos de la independencia, ética y profesionalismo que representan sus cargos.
  • Ambos forman parte de la vorágine política que mantiene al estado de Veracruz víctima de forcejeos por el poder, debilitado institucionalmente, preso de la violencia al alza y cada día con mayores problemas económicos y financieros.
  • La salida de Jorge Winckler Ortiz y la llegada de Verónica Hernández Gladans a relevarlo, forman parte de una pugna política que toma la Ley como arma lejos de concederle su sitio de herramienta fundamental en la estructura del Estado.
  • Que esta práctica sea añeja no justifica su reaparición en un gobierno que ofreció el cambio total.
  • ¿Retornará Winckler Ortiz? No lo sabemos. Ha retornado la violación al estado de derecho, eso sí.
  • Tampoco seamos ingenuos, con WInckler Ortiz la iglesia estaba en manos de Lutero y su patrón Miguel Angel Yunes Linares la empleó para sus fines políticos particulares.
  • Tan grave resulta este contexto que el Secretario de Gobierno, Erick Patrocinio Cisneros Burgos, ha declarado que detrás de la masacre de Coatzacoalcos y el asesinato de la alcaldesa de Mixtla de Altamirano hay un grupo político cuya identidad se habría pública pronto.
  • Ya lo veremos.
  • Por lo pronto, la política veracruzana huele inefablemente –y más allá de la costumbre- a estiércol.
  • Se impregna, además, de tenebrosas miasmas.

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