Sombrío panorama económico estatal para 2020

Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro

A ver a ver a ver. Barájenmela despacio. 

Leí y releí ayer en varios medios a los que les filtraron un boletín de prensa que el gobernador Cuitláhuac García Jiménez declaró que su administración busca resolver el déficit presupuestal heredado por los gobiernos pasados.

Aunque el texto está muy mal redactado y hasta confuso, con un párrafo incompleto (todos los reprodujeron exactamente igual), algo se puede rescatar.

Copio textualmente un párrafo: “En este sentido, García Jiménez hizo hincapié en analizar las alternativas para resolver el déficit presupuestal de más de 3 mil millones de pesos, heredado por anteriores administraciones estatales que trataron de resolverlo sin éxito con préstamos a corto plazo”.

Y otro: “De este modo, señaló que se busca un presupuesto realista, ‘que vaya contemplando que a final de año recibe menos de lo que se proyecta’”.

La declaración la hizo al reunirse con el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez, acompañado por el secretario de Finanzas, José Luis Lima Franco. 

¿O sea que a diez meses de la nueva administración estamos igual que en diciembre de 2018?, es decir, no que ya se haya resuelto el problema sino que ¿es hora en que no saben cómo resolverlo? ¿Y entonces qué han estado haciendo en todo este tiempo?

Confieso que no soy economista ni estoy especializado en finanzas, pero hasta donde yo había entendido la reestructuración de la deuda pública que aprobó el Congreso local el 31 de julio pasado tendía a resolver la situación.

Perogrullescamente se me dirá que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Esperaría que el gobierno, la Secretaría de Finanzas, nos aclarara a todos cuál es exactamente la situación.

Pero no es todo. ¿Cómo está eso de contemplar un presupuesto “realista” “que a final de año recibe menos de lo que se proyecta”? ¿A final de año, es decir en noviembre cuando se apruebe el presupuesto para 2020?, ¿o a final de cada año sobre lo ya presupuestado?

Entiendo que un presupuesto realista es eso, realista; lo que se puede contemplar, en todo caso, es un presupuesto con un buen techo financiero pensando en posibles recortes. O si el Congreso aprueba un presupuesto no puede estar entregando menos en cualquier parte del año de lo que se autorizó.

La declaración del gobernador coincidió con una confesión del mismo titular de Infraestructura y Obras Públicas, Elio Hernández Gutiérrez.

Reveló que el próximo año se dejará de construir hasta un 50 por ciento de las obras carreteras que tenían proyectadas porque el presupuesto federal para el Estado sufrirá un recorte del mismo porcentaje.

¿Pues no que con la Cuarta Transformación le iba a ir mejor a Veracruz?

Ahora no solo se verá afectada la población que iba a recibir el beneficio sino que tampoco se reactivarán las economías regionales.

Esto es, si los empresarios constructores estaban esperanzados en que les darían obras y contratarían mano de obra, es decir, crearían empleos, ya pueden ir guardando sus expectativas.

Elio dijo también que no solo ya no van a construir nuevas obras sino que igual reducirán a la mitad el mantenimiento que tenían previsto dar a las carreteras estatales.

Los diputados federales callan

Uno se pregunta a qué se dedican los diputados federales de Morena si no alzan la voz y no defienden los intereses de Veracruz.

Es para que exigieran al gobierno federal que si no le dan más al Estado al menos no le quiten lo que por derecho le corresponde.

Es para que en bloque ya hubieran salido a declarar que se opondrán a que le metan tijera en forma drástica al presupuesto que está por aprobarse en noviembre, a la partida presupuestal para Veracruz.

¿Por qué el gobernador y diputados, y de paso también los senadores, no reclaman al gobierno federal que devuelva en el presupuesto 2020 para obras y servicios en forma proporcional todo lo que Veracruz aporta para el bien del país?

Un reclamo de ese tipo le costó la senaduría al profesor Rafael Arriola Molina en la transición de los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz al de Luis Echeverría, pero reclamó.

Alfredo Bielma Villanueva, un importante actor político en ese tiempo, secretario particular del entonces gobernador Rafael Murillo Vidal, dejó por escrito el testimonio de lo ocurrido:

“Pero la gota que derramó el vaso fue una declaración que le hizo el profesor Arriola al periodista José Luís Hernández Sosa, corresponsal de El Dictamen y de Excelsior en Xalapa, en el sentido de que la federación era un pulpo que se llevaba las ganancias de la explotación petrolera y no redistribuía con justicia los recursos fiscales entre los estados de la federación. La declaración fue publicada destacadamente en el diario Excelsior de la Ciudad de México, con la correspondiente secuela política”. A Arriola lo congelaron y no lo dejaron llegar al Senado.

Años después, Fidel Herrera Beltrán tuvo muchos roces con el presidente Felipe Calderón porque reclamaba lo mismo, y a finales de 2016 el entonces diputado local Gerardo Buganza Salmerón propuso que Veracruz se desincorporara del sistema fiscal de la Federación para que administrara los impuestos que recaudaba para la misma.

O sea, anteriores gobiernos y legisladores estatales han defendido hasta donde han podido los intereses de Veracruz, pero ahora hay un sometimiento al presidente y su gobierno hasta la abyección y, por lo que se está advirtiendo, van a dejar que desde el altiplano hagan lo que quieran con lo que es de los veracruzanos.

Lo que se avizora entonces es un panorama sombrío para la economía del Estado, que necesariamente impactará en la de todos los veracruzanos.

Una cosa es la austeridad y el combate a la corrupción, pero otra es que solo por decisiones políticas, sin una justificación de peso, le quiten a Veracruz los recursos que por derecho y justicia le corresponden. 

Sufrido lector, tome nota. Nos espera un futuro de la patada, más de lo que ya se vive. Y se nos decía que nos iba a ir mejor. ¿Alguien duda que estábamos mejor cuando estábamos peor?

Al menos alguien hace algo

El tema de la falta de maestros en algunos centros escolares de la entidad ha sido noticia recurrente. Prácticamente a diario vemos comentarios y fotografías también en redes sociales de padres de familia que cierran carreteras, bloquean avenidas y se manifiestan molestos por el problema.

Al menos ayer el secretario de Educación informó que la oficial mayor Ariadna Selene Aguilar Amaya se trasladó a la Ciudad de México, a la Coordinación del Servicio Profesional Docente, junto con la encargada de Recursos Humanos, para tratar el tema y hacer lo necesario para que “a la brevedad” se asignen más de 15 mil horas que están pendientes por situaciones que calificó de “burocráticas” de la pasada gestión, derivadas de la entonces Reforma Educativa.

Es el primer reporte de autoridades estatales que se trasladan a la sede federal para alzar la voz y pelear porque les sea resuelto un tema altamente sensible para las familias veracruzanas porque en algunos casos cuentan entre sus miembros con maestros que no tienen horas asignadas y en otras niños y jóvenes que no tienen un maestro que imparta educación en sus escuelas.

Según, me dan las mejores referencias de Aguilar Amaya, por lo que se espera que no regrese con las manos vacías. 

El delegado pececitos

Por ocurrencias no para el señor delegado del IMSS en la zona norte del Estado, Candelario Pérez Alvarado.

Recomienda a la población que para combatir el dengue, la proliferación del mosco que lo transmite, compre pececitos.

Dijo que al comerse las larvas se evita la reproducción. Creo que sería algo así como pececitos piraña.

Tabasqueño de origen, al menos no recomienda comprar pejecitos lagarto. Lo que es estar ocioso. No señor, salga a fumigar, es decir, póngase a trabajar, en serio.

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