Papa revolucionario

En una institución milenaria como la Iglesia Católica resulta lógico que cualquier movimiento para el cambio obtenga serias oposiciones porque no es fácil romper viejos moldes. Pero es un hecho incontrastable que la Iglesia debe realizar los cambios suficientes para ajustarse a las nuevas circunstancias de un mundo tecnológicamente diferente, además, sus problemas internos así lo obligan. Lacras como la pederastia y la simulación de sacerdotes casados que burlan el celibato, corrupción en la cúspide, entre otras. En la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica, se debatirá la postura de la Iglesia sobre la ordenación de hombres casados y “expandir” la participación de las mujeres. Al aceptarlo, el Papa Francisco abre la puerta a profundas reformas institucionales para acondicionar la Iglesia a los nuevos tiempos.

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