Pensando lo que no se ve

Por JUAN IGNACIO MARTÍNEZ FRANCO

Cuando nos cansemos de pelear, algo de Paz y progreso social nos aguarda”. (Cita propia).

La historia de la humanidad, se enmarca, en luchas, guerras, revoluciones, al ser humano, le molesta, le incómoda, es intolerante a la PAZ, las luchas, las guerras y las revoluciones, también son un negocio, de invasores, de vencedores y más aún, de quienes las patrocinan.

Los hechos suscitados en el Estado de Sinaloa, han acrecentado de manera visceral los choques entre personas que fueron bautizadas de manera discriminatoria por quién tiene el poder de influir en las mentes débiles y de fácil adoctrinamiento, es decir, entre mal nombrados, chairos y fifis, amlovers y prianistas, neoliberales y conservadores, los unos a los otros se descalifican como si en esa lucha se lograra resolver la problemática social, EL CONFLICTO.

No se puede defender lo indefendible, como no se puede alegar en su beneficio la propia torpeza.

Nuestro bello México fue invadido, ha sido robado, dilapidado, secuestrado, desfalcado, aunado a ello, nuestros hermanos mexicanos, en diferentes lugares de la República, son azotados por los embates del narcotráfico y la delincuencia organizada, que por cierto, no es lo mismo, pero nadie se preocupa por hacer esa distinción.

¿A quién le beneficia que existan estos dos grandes cánceres sociales? A los pobres no, están preocupados por comer, ¿a los trabajadores? Tampoco, están intentando llevar una vida honesta, quizá, para pagar cuentas de casa, gastos de escuela, créditos o enfermedades.

Muchos medios de comunicación, sobre todo, grandes cadenas televisivas, cuando anuncian a los narcotraficantes, los hacen lucir como jeques adinerados, entonces, quién se sirve de quién? El narcotráfico de la delincuencia organizada o viceversa?

Sí el narcotráfico es negocio de drogas, entonces la delincuencia organizada ¿de qué es negocio? Sí se supone que ambas operaciones dejan enormes ganancias, ¿porqué se extorsiona a los comerciantes que van al día?, ¿porque se secuestra a todo tipo de personas y se les llega a matar por 1000 o 2000 pesos?

Ninguna vida vale más ni menos, igual de terrible y lamentable es que muera una persona por 1000, por 50000 o 500000 devaluados pesos.

El hecho es, ¿quién está detrás de todo esto? ¿quién es el titiritero que manipula los hilos de las marionetas que actúan en la escena de las estructuras sociales? ¿en qué momento la delincuencia se volvió organizada y las instituciones desorganizadas, ineptas, ineficientes y mal gobernadas?

El narcotráfico y la delincuencia organizada no han proliferado por pura casualidad, para el negocio de la guerra, entre los propios cárteles, o entre estos y el gobierno, hacen falta armas, quien las compré y quién las dispare, pero también hacen falta conflictos, y sino hay, hay que crearlos, porque sino las ganancias armamentistas se pierden.

No hay narcotráfico si no hay consumidores y no hay consumidores sino se crean necesidades de consumo, sumado a esto, le hacemos creer a nuestras nuevas generaciones que una vía rápida de enriquecerse es traficar, secuestrar, extorsionar, o por todas las formas hacerle mal a sus propios semejantes. (Proliferación de películas y series de narcos).

Sí el narcotráfico y la delincuencia organizada obtienen tan buenas ganancias como lo hacen evidente las cadenas televisivas ¿porqué sus operarios andan recogiendo cacahuates con la extorsión a familias y comerciantes? ¿es que acaso son tan organizados que tienen una estructura económica y laboral en donde el rico se hace más rico y los empleados trabajan por un salario tan bajo y precario, que los lleva a robar, secuestrar, extorsionar y matar?

Insisto, ¿a quién le conviene que existan los grupos que actúan al margen de la legalidad?, porque si hay droga, hay mayor consumo de alcohol y de tabaco, hay mayor audiencia captada para que vea lo que las grandes cadenas televisivas quieren que vean y no es la noticia, son los comerciales (creación de necesidades).

¿Como es que se logra la identificación y la captura de unos cuantos capos y de otro no? ¿acaso no se destinan miles de millones de pesos para la seguridad pública?

El mexicano cada día se harta más de la forma como actúan los gobernantes, desviando recursos y haciendo tratos con grupos ilegales, la muestra son los resultados electorales del 2018, sin embargo, eso no significa que el gobierno en turno de resultados en materia de seguridad, sino todo lo contrario, tal parece que no se entienden los conceptos de defensa nacional, seguridad nacional y seguridad pública, mucho menos la planeación de estrategias inteligentes para enfrentar a los grupos que atentan contra la estabilidad y la paz social.

Algunos sectores sociales, cansados de los abusos de los grupos delincuenciales y la ineptitud de las autoridades, han tenido que hacer frente a narcotraficantes y delincuencia organizada por propia mano, ejemplo son las autodefensas.

Ante la falta de resultados por parte de las instituciones, el tejido social en determinado momento buscará auto regenerarse por sus propios medios y no es conveniente dejar que los sectores sociales se enfrenten, solo por la falta de competencia, previsión y actuación de las autoridades.

¿A alguien le conviene que exista el narcotráfico y la delincuencia organizada?, a alguien le interesa que exista choque entre éstos grupos y el gobierno, a alguien le conviene que sigamos viendo películas de narcotraficantes, a alguien le conviene que sigamos viendo noticias de narcotraficantes.

El problema de lo anterior, es que los grupos más vulnerables son lo que padecen los embates, por eso, desde todos los grupos y sectores de la sociedad civil se debe despertar la conciencia, una transformación real nunca va a emanar del gobierno y sus instituciones, la verdadera transformación debe ser individual, ideológica y en conjunto, cultural.

Si desde el poder público no se busca otorgar educación de calidad para formar líderes, trabajos bien remunerados para poder vivir de una manera digna, servicios de salud eficientes, entonces es momento de que los mexicanos cambiemos el chip y que nuestras ideas sean de libertad para no estar sometidos a los designios del poder público y los gobernantes, ya por muchas décadas se vio que los funcionarios y servidores públicos se olvidan que también son parte de la sociedad y su egoísmo los hace trabajar para enriquecerse así mismos.

Para la reflexión, el soldado no fue a Sinaloa por voluntad propia, él, obedece al Cabo, estos dos, al Sargento Segundo, éstos tres, al Sargento primero, todos éstos, a los oficiales comandantes de sección, éstos a su vez, obedecen a los comandantes de compañía, y así sucesivamente hay jerarquías hasta llegar a quiénes ostentan la titularidad de las Secretarias, así es en SEDENA, en SEMAR, en Guardia Nacional y en las Policías, Federal, Estatal y Municipales, lo mencionado, puede corroborarse en lo que dispone la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las Leyes reglamentarias aplicables a cada Institución.

En toda lucha, guerra u operación, hay estrategas y operativos, los primeros realizan la planeación para que se obtengan resultados positivos, los operativos, son los elementos de a pie, los que combaten cuerpo a cuerpo a nivel de piso, una mala estrategia convierte a los de a pie, en carne de cañón.

Lo lamentable y nunca antes visto, es el daño colateral hacia las familias de los elementos de las diversas corporaciones.

Hoy, más que en cualquier otro tiempo, es necesario que cada persona, tenga los pies bien puestos sobre tierra firme, para no exponerse a ser arrastrado por ideologías que viajan cuál furiosa corriente de río crecido y revuelto, queriendo destruir lo que a su paso encuentren, PIENSA CON CONCIENCIA.

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