El informe de Marlon

De razones y pasiones


Rafael Pérez Cárdenas

Recuperados de la resaca de un fin de semana largo y el vértigo comercial del Buen Fin, las redes sociales se encendieron con las réplicas del primer informe de gobierno de Cuitláhuac García. Por un lado, líderes políticos y empresariales hicieron una dura crítica a los escasos resultados de la administración estatal, y por el otro, el ejército de cibernautas oficiales trabajaron horas extras para ganar el afamado “post debate”.

En el caso de los partidos políticos, sólo cumplieron con el ritual. En una democracia en ciernes, es menester de la oposición poner énfasis en el déficit de gobierno, mientras que el aparato oficial mueve todas sus piezas –funcionarios públicos, diputados de su partido, simpatizantes y medios de comunicación- para empujar el juicio a su favor. La ceremonia fue la misma, sólo que con diferentes siglas.

Lo que más llamó la atención fue el contra informe –informe de mentiras le llamaron sus autores- que presentó el dirigente del PRI Estatal, Marlon Ramírez, en el que hace una descripción detallada de los rezagos que tiene Veracruz y particularmente su gobierno. Y digo que llama la atención porque para el PRI la norma era ser cuestionado; hasta ahora no era muy proclive a la información dura, sino al talento para la descalificación pública.

Tal vez el aspecto que más llamó la atención del contra informe priista, es lo relativo al subejercicio del gobierno actual. En efecto, el mandatario estatal ha insistido en que su gobierno ha tenido ahorros muy importantes, sin embargo, se trata precisamente de dinero no ejercido ya que las metas no se han cumplido. Los ahorros son resultados de cumplir al 100 por cientos con los programas y las obras y que resulten saldos a favor de la administración. No gastar es subejercicio.

Según el dirigente estatal priista, de los 5 mil 706.5 millones de pesos en inversión pública, solo se ha devengado 1 mil 038.4, lo que significa un subejercicio de 4 mil 670.1 millones de pesos, es decir, del 81.8%. Si consideramos que estamos a mediados de noviembre, mucho de ese dinero tendrá que ir de vuelta a la Federación. No saben cómo gastar.

En la inversión pública en Desarrollo Social, destaca que del presupuesto disponible de 477.1 millones de pesos, únicamente se ha ejercido 1.7 millones de pesos, lo que refleja un subejercicio ¡del 99.6%!, mientras que en INVIVIENDA, existe un subejercicio del 100% pues no se ha devengado un solo peso de los 122.4 millones de pesos del presupuesto.

Estas cifras llaman a la duda. ¿Puede una dependencia dejar pasar un año completo sin ejercer su presupuesto? Es muy difícil, sin embargo, se trata de cifras oficiales. En todo caso, si el gobierno ha gastado 4 de cada 100 pesos destinados al desarrollo social, se entendería la situación de rezago que viven muchas regiones.

Y si en unas áreas hay subejercicios, en otras pareciera haber despilfarro. Según los números del contra informe, en el rubro de salud, destaca que hubo una ampliación al presupuesto de 8 mil 260 millones de pesos a 10 mil 476 millones de pesos, es decir, 2 mil 215 millones de pesos más que el año pasado; sin embargo, existen fallas graves en el sistema de salud en la entidad: desabasto de medicinas, una tardía atención a la epidemia de dengue, fallas en la infraestructura de los hospitales además de que en muchos de ellos tienen a los pacientes en harapos.

La afamada austeridad también resultó un mito. Empezando por el gobernador, los sueldos de los funcionarios nunca bajaron, y por tanto, los ahorros nunca llegaron. La ley de austeridad, como la declaratoria de emergencia humanitaria, no fueron más que adornos en el discurso morenista que pronto se fueron al baúl de lo inservible.

Por ejemplo, en las finanzas públicas, en el rubro de servicios personales, Marlon dijo que con el gobierno del PRI en 2016 se tenía un gasto de 27 mil 606 millones de pesos, mientras que con el actual gobierno se aumentaron 4 mil 195 millones para llegar en el actual gobierno a 31 mil 802 millones de pesos, lo que vendría a explicar buena parte del nepotismo, influyentismo y compadrazgo que tanto se ha denunciado y muy poco se ha investigado.

En el campo la situación es peor. Para aplicación en infraestructura e insumos, de 349 millones de pesos de presupuesto –un presupuesto raquítico para las necesidades de un estado como Veracruz-, únicamente se han gastado 142 millones de pesos, por lo que hay un subejercicio de 206 millones de pesos. La sequía y la muerte de ganado, la pérdida de cultivos, fue la constante.

Es evidente que el PRI tiene que lidiar con la pérdida de credibilidad y confianza. Sin embargo, se trata de datos duros que el gobierno bien podría rechazar y debatir. No son juicios de valor, son números. Sin duda, el anti informe de Marlon Ramírez está más cerca de la realidad que lo que escuchamos de la fiesta privada del sábado en el Teatro del Estado.

Las del estribo…

  1. A finales de octubre, el Ayuntamiento de Xalapa informó que el festival de globos aerostáticos se posponía para los días 15 y 16 de noviembre –es decir, el pasado fin de semana- y que se realizaría en conjunto con hoteleros de la ciudad de Xalapa, a fin de atraer visitantes a la capital del estado. Resulta que no hubo festival en el campo Quirasco sino sólo la arcada declarativa del alcalde en contra de los hoteleros. Hasta ahora, nadie ha explicado la razón por la que el evento se canceló. ¿Acaso opacaba el informe del Gobernador?
  2. La telenovela azul en el Congreso está aún lejos de su capítulo final. Repuesto de la sorpresa y el golpe bajo, el nuevo dirigente, Joaquín Guzmán abre la posibilidad de expulsar a los disidentes que han formado otro grupo parlamentario. No es algo que preocupe a los legisladores que siempre fueron yunistas más que panistas. Ya vendrá el tiempo de las candidaturas.
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