Congruencia señor Presidente; congruencia…

Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@gmail.com

La honestidad señor Presidente, no se mide por la cantidad o la calidad de lo robado; sino por el hecho en sí.  Es tan pillo el que toma un peso que no es suyo, como el que roba millones…

Y resulta que ahora, Usted, que se califica a sí mismo como el líder del combate a la corrupción, sale con que todos cometemos errores y disculpa un robo…

Al rato, por ser cri$tiano, va a salir con que a los pederastas, que es a lo que se dedican los religiosos, tampoco hay que satanizarlos porque todos cometemos errores.  No señor Presidente, está Usted completamente equivocado…

Debe ser imperdonable que todo un señor Embajador ROBE; y de paso enlode a todo el Servicio Exterior Mexicano, pues el asunto que Usted disculpa le ha dado la vuelta al mundo y lo convierte a Usted en el hazmerreír con su bandera de honestidad…

Todos cometemos errores; cierto.  Pero hay de errores a errores.  Y ampararse en tan pueril argumento hace que se le mire con desconfianza.   Nadie va a lanzar la primera piedra, pues ciertamente que todos los cometemos; pero no todos robamos señor Presidente…

Y bajo esas circunstancias, agitar su banderita blanca de haber triunfado sobre la corrupción, lo hace ver patético y totalmente fuera de la realidad, pues la corrupción, independientemente de los datos que Usted tenga, no se ha acabado; y lo peor del caso es que no se va a acabar mientras no se aplique la Ley y el Poder Judicial sea verdaderamente independiente…

Su copiada premisa juarista de Justicia y gracia es anticonstitucional.  La Justicia debe de ser igual para todos.  El defender a un ladrón lo pone a Usted en el mismo nivel de deshonestidad…

Y el daño se lo hizo Usted mismo señor Presidente; y lo peor del caso es que ya no le queda ni el recurso de rectificar, pues lo haría ver como hipócrita.  Bien decía William Shakespeare (1564 – 1616) “Con la sonrisa en los labios se puede ser un vil”…

El hablar de manera tan pausada hacía pensar que Usted reflexionaba detenidamente -muy detenidamente- en lo que iba a decir; pero por lo visto no es así…

Construir lleva tiempo y esfuerzo; pero para destruir basta un instante.  Su ariete de honestidad resultó una hipocresía y Usted se encargó de destruirla tratando de disculpar lo que no es de ninguna manera justificable…

Tal vez, por tener otros datos, no se dé cuenta -o no le quieran decir sus informantes- que ha perdido la credibilidad.  Y si tiene todavía seguidores, es porque los ha comprado.  Y repito…

Es perfectamente entendible que no es Usted el que gobierna, decía Karl Marx (1818 – 1883) “Los Ejecutivos de los Estados modernos no son otra cosa que el comité de administración de los bienes de la burguesía”…

Se ha Usted rodeado de gente indeseable a la que Usted mismo censuró en pasados tiempos, y que ahora acoge y defiende como si fueran personas honorables.  Y si no se ha dado cuenta de ello tarde o temprano se enfrentará a esa realidad que todos conocemos…

No crea que quienes todavía le siguen son gente inteligente, son borregos que solo siguen el cencerro porque no se pueden seguir a ellos mismos; tal vez por eso se Usted convirtió al cri$tianismo, donde lo único que está prohibido es pensar…

Y para colmo de males, está Usted enfermo del corazón y consecuentemente de la mente; por eso actúa de manea tan incoherente.  Razón tenía Marco Anneo Lucano (39 – 65) cuando sentenció: “Mens sana y corpore sano”…

Se entiende que tiene Usted muy poco margen de maniobra y en cierto modo hace lo que  puede.  Pero lo que está haciendo de dividirnos nos va a llevar a la ruina como sociedad.  Lo menos que puede hacer es no tratar de engañarnos; ya no puede…

A través de la Historia ha habido muchos dictadores; pero los peores han sido electos por el Pueblo y ninguno ha terminado bien. Y las teocracias son y han sido el peor sistema de gobierno.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

No sin antes permitirme recordarles que Air Bit Club es un fraude.  

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