Corrupción e impunidad, lacras gemelas

Si en este país la aplicación de las leyes fuera una forma de vida ninguna duda cabría de la vigencia de un Estado de Derecho. Estamos muy lejos de esa utopía porque los índices de impunidad en México son elevadísimos atrayendo como consecuencia la corrupción, porque ambas lacras sociales conviven siempre, inútil pensar una sin la otra. Allí está el caso de Gabriel de Antes, quien de manera inexplicable ha librado la cárcel pese a su muy explicable enriquecimiento a costa de los veracruzanos. También estamos lejos del discurso del presidente: “El que roba va a la cárcel sin derecho a fianza. Ahora, y espero que esto se vaya arraigando cada vez más, ahora el corrupto es despreciado”. O ¿usted piensa que es así?

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