Impresiones OSX: Concierto West Side Story

21 de febrero de 2020

Sergio Román Alva Lozano

Club de Embajadores de la Orquesta Sinfónica de Xalapa

OUVERTURE

Continuamos celebrando los 90 años de la OSX siendo afortunados testigos y protagonistas del incesante progreso de nuestra amada Orquesta. No cesan sus integrantes en ofrecer lo mejor de sí mismos y a la vez compartirnos de su maestría individual que recibimos siempre emocionados y orgullosos de que nuestra orquesta tenga talla mundial. No dudo en augurar una muy próxima etapa de mayor altura en la que esa excelente calidad sea también compartida en grabaciones, presentaciones y giras nacionales e internacionales, existe la infraestructura para despegar así, nuestra UV sigue generando músicos de calidad que vamos conociendo no solo en participaciones dentro de la OSX, sino también en una gran actividad de conciertos, recitales, y presentaciones que uno quisiera tener el don de la ubicuidad para estar presente en todas ellas.

Dentro de este marco ahora tocó el turno al concierto llamado West Side Story, que en primera instancia motivó nuestra asistencia por la fama de la obra del genial Lennie, Leonard Berstein; pero que al ver el programa llamó poderosamente atención la selección de obras pues nos llevaron a querer apreciar la interpretación de cuatro obras del siglo XX que nos mostraron cuatro diferente propuestas  de la concepción musical del continente americano y que nos permitió escuchar un concierto superlativo, que exigió la entrega total de cada uno de los músicos maestros, un concierto demandante de gran técnica y sentimiento.

PREMIÈRE MOUVEMENT.

Silvestre Revueltas. Sensemayá.

Ésta pequeña obra en duración, es otro ejemplo más de la gran estatura musical, calidad y orquestación excelsa de Silvestre Revueltas, que en vida fue mayormente reconocido en Europa que en nuestro propio país. Pero Silvestre se abrió camino con obras de gran impresionismo y descriptivas como lo es ésta.

Desde los primeros acordes nos sacude con la fuerza que tiene esta magnífica composición. Los ritmos que nos transportan incluso a la época prehispánica del fabuloso imperio maya, los marcan continuamente una gran variedad de percusiones que abren camino a la espectacularidad de los metales que resuenan hasta las médulas, que nos estremecen sonoramente en todas nuestras fibras nerviosas. Diría yo, tal como lo hacen las cuerdas que entran con determinación con una temática musical de altas sonoridades, impresionantes contrastes también, pero que incluye suaves armonías que pasan como suspiro para mantenernos en un estado muy próximo al éxtasis.

Así entonces es como el inicio se abre paso a la incipiente expresión que en su fundamento es un augurio grandilocuente, que llega a la cúspide de éste breve e impactante viaje musical, dejándonos ahí en lo más alto, tremendamente extáticos de manera por demás abrupta, pero con gran satisfacción..

DEUXIÈME MOUVEMENT.

Aaron Copland. Concierto para clarinete.

  1. Lento y expresivo.

Justo el nombre de este movimiento. Sí lento, sí expresivo, a lo que debe añadirse, sí magnífico, y no solamente me refiero a la composición, sino también preponderantemente a la excelente ejecución por el Maestro Juan Manuel Solís. Con tino nos llevó a un estado de triste calma con matices introspectivos de nostalgia provocados por el tema descriptivo acaso de un apacible atardecer en las llanuras del territorio Oeste del vecino país del Norte.

  1. Cadenza.

Este movimiento es igualmente expresivo, ahora de movimiento que nos invita a bailar con la alegre alegría del sureño trabajador en alguna celebración o simplemente en una tarde evocativa del deber cumplido. Tarde en la que el contento nos lleva a verter el resto de energía preparatorio para que al día siguiente se repita un cuasiritual.

  1. Muy rápido.

Así se encauza la obra continuadamente integrándose en una sola trilogía que concluye en una cadencia de rápida velocidad, participando de un solo espíritu de la obra que al cabo y al fin conserva sólidamente cual roca inamovible, la fuerza, la belleza y el candor de la composición completa. 

TROISIÈME MOUVEMENT.

Charles Ives. The unanswered question.

En esta obra aún más breve, magistralmente Ives nos lleva a un estado de quietud que en segundos nos provoca un estado de calma que inmediatamente se mezcla primero con la estancia mental y espiritual dentro de un paraje atemporal, a la vez adimensional que transporta nuestra consciencia a cuestionarnos la eterna pregunta de quienes somos, de dónde venimos, a dónde vamos; así entonces nos vemos envueltos al instante dentro de una atmósfera creada en un medio propicio que rememora la época druídica donde nos integramos primero con la Madre Tierra, después con el Universo y luego la creación entera, para que finalmente envueltos en nuestros pensamientos más profundos provocados por agradables y geniales disonancias en un diálogo concertado con todo lo que nos rodea, y nos deje nuevamente con nuestra pregunta sin respuesta, pero curiosamente con crecimiento interno y consciencia ampliada dejándonos así preparados para continuar nuestro camino.

QUATRIÈME MOUVEMENT.

Leonard Berstein. Danzas sinfónicas de West Side Story.

En la última obra de este precioso concierto, nuestra excelente Orquesta Sinfónica de Xalapa nos obsequia la genialidad de un gigante relativamente muy cercano a nuestro tiempo actual, la música

de las danzas del “Musical”(término en inglés), Amor sin Barreras que en una selección corta de la obra mundialmente dada a conocer por la película del mismo nombre.

Desde el principio en el Prólogo, los pies querían bailar, nuestros dedos chasquear y nuestro contento afloró con el placer generado por su música. De inmediato siguió el Adagio, el romanticismo inflamó el corazón pensando que hay un Somewhere, Un Lugar, en nosotros mismos o en algún lugar donde hay plenitud de amor, esa extraordinaria fuerza romántica que nos hace amar, sólo por amar! Así invadidos con tan sublime sentimiento pasamos al Scherso para experimentar de nuevo el deseo de bailar con alegría, y con ello anticiparnos a la explosión del Meno Presto, el Mambo! En pensamiento nos pusimos todos a bailar en una gran fiesta con Tlaqná convertida en un Gran salón de baile, y al igual que en su obra, cada uno, en su momento, bailando amorosamente en el pasaje ilusorio vivido por su personajes protagonistas, Tony y María, tomados de los enamorados e inmortalizado por Shakespeare en su Romeo y Julieta. Y así siguió el baile, presentando un Cha-cha, para nosotros chachachá y claro, también mentalmente nos vimos meneando las caderas y con nuestros pies volando.

Y así volando moviéndonos de un lado a otro con transiciones románticas pasamos el Allegretto y el Molto Allegro para llegar al Adagio del Finale que como en la novela de amor por excelencia, termina tristemente dejándonos la idea de hasta dónde podemos llegar por ¡amor! Ese bendito ¡Amor!

FINALE.

Todos unidos por el Júbilo y la alegría de haber vivido tantas emociones en este fabuloso concierto nos dimos en una enorme avalancha de aplausos, bravos y gritos de desbordada alegría.

Gracias maestro Alexandre Myart, y mil gracias como siempre a nuestra maravillosa Orquesta de clase mundial, la Orquesta Sinfónica de Xalapa.

Sigamos apoyándola, asistamos al próximo concierto! Y compartamos esa dicha con nuestras amistades que aún no conocen la expresión artística de la orquesta Sinfónica ¡OSX!

Musicografía mínima sugerida:

Silvestre Revueltas. Sensemayá. Dir. Berstein (1937). https://www.youtube.com/watch?v=aJxd0nIY1oA

Aaron Copland. Concierto para clarinete y orquesta. OSX, Dir. Fernando Lozano. Clarinete: Everardo García Vargas (2008). https://www.youtube.com/watch?v=R8tlEdwOfjs

Charles Ives. The unanswered question. NY Philarmonic Orchestra, Dir. Leonnard Berstein. https://www.youtube.com/watch?v=vXD4tIp59L0

Berstein. West Side Story Symphonic Dances. NYP Orchestra, (1976).

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