Había que pagar el precio…

Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@gmail.com

El problema por la forma en que el bicho nos puede sorprender, radica en la muy deficiente atención médica que se tiene en las Instituciones de Salud Pública; las quejas del personal por falta de insumos para trabajar da una clara idea de lo grave que está la situación…

Si las Instituciones no pueden proteger a sus propios empleados, no solo no van a poder proteger a los demás; sino que se van a convertir en focos de contagio, para el personal que atiende a los enfermos, como para las familias de ese personal…  

Como alternativa está la atención médica en las Instituciones privadas, que no es muy cara, sino lo que le sigue -por no decir que es casi un asalto en despoblado lo que cobran- cuando es obligación del Estado velar por la salud de sus ciudadanos…

El día en que los funcionarios públicos no necesiten ir a hospitales privados y ellos y sus familias se atiendan en los nosocomios de gobierno, que además es a lo que tienen derecho y pagan por ello, entonces se podrá decir que vamos bien en materia de salud…

Pero no vamos nada bien.  El pánico desatado entre la sociedad saturará los centros de salud, de por sí con deficiente atención y sin insumos. Y con tantísimos enfermos que tenemos de obesidad, diabetes y sus consecuencias, se puede convertir en caótico… 

Pertinente a la actual situación; y toda vez que el Gobierno no ha dicho una sola palabra al respecto, es que vuelvo a insistir en que la Homeopatía -a diferencia de la medicina Alópata que abiertamente se declara sin armas para atacar a los virus, a tal grado que a los pacientes que no están graves los mandan a sus casas- ésta es altamente efectiva para combatir las enfermedades virales…

Pero no solamente es efectiva en el tratamiento de los síntomas de la infección, del contagio, sino que también es útil para prevenirlo.  Por lo que nada justifica el silencio por parte del Gobierno, que teniendo de su lado una alternativa probadamente eficaz para combatir la pandemia del pánico, no diga una sola palabra al respecto…

Y tampoco se ha dicho una sola palabra acerca de los gobiernos que estarán en riesgo de quedar muy mal parados, sobre todo en Iberoamérica, a tal grado que algunos mandatarios podrán caer…

Unos por la tardía reacción de sus gobiernos; a tal grado que hay casos en que sus ciudadanos ya piden su renuncia; y otros porque la pandemia los puede dejar destrozados económicamente…

Entre ellos -aunque parezca increíble- EE.UU. que desde la Casa Blanca trata de desviar la atención de sus ciudadanos del amargo trago que están pasando -y lo que les espera- endureciendo en el Caribe su personal guerra contra el narcotráfico…

Y por otro lado presionando para la balcanización de la UE -cuyo Brexit fue sin duda aprobado por Washington- que ya empiezan en Europa a comprar petróleo y gas a Rusia, pero descartando al dólar de por medio y utilizando su propia moneda, el euro…

Lo cierto es que, como se ha estado diciendo, el mundo no será igual una vez que haya pasado la pandemia del pánico -que nadie sabe a ciencia cierta cuándo va a terminar- y la gente tendrá que aprender a vivir de otra manera…

O tal vez, regresar a la forma de vida que llevaban antes de que perdieran su identidad y su soberanía por causa del hoy fallido intento de tener a toda Europa bajo la férula yanqui; y al mundo sometido para negociar sus bienes solo con el dólar, una moneda que no tiene más respaldo que las armas, en las que los gobiernos han invertido más dinero que en la salud de sus pueblos; y había que pagar el precio. 

Ya de salida…

Si los animales, ante la ausencia de los hechos a imagen de ya saben quien, están reapareciendo en los lugares donde ya no se les veía, es porque inteligentemente guardan su sana distancia de nosotros; pues finalmente somos tan peligrosos para ellos, como los virus lo son con nosotros.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

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