jueves, diciembre 2, 2021

Entre gobierno y sociedad, sana distancia

Línea Política

Agustín Contreras Stein

17 de noviembre del 2020

ENTRE domingo y lunes, tiempos del informe gubernamental, se hizo evidente el rechazo total de la sociedad veracruzana, al segundo informe de gobierno, presentado ante el Congreso local, como una mera obligación constitucional, pero  nunca como una plena voluntad de quien manda en Veracruz, para mantener informado a su pueblo de todo aquello que tiene interés general y que forma parte de las acciones administrativas y políticas de la entidad.

Se establece entre la sociedad y el gobierno estatal, una sana distancia, como sí éste último fuera una enfermedad contagiosa, una peste cualquiera o una vergüenza pública que nadie quisiera padecer. Así están las cosas, mientras que dentro del equipo político del mandatario, se aprecia entusiasmo, porque piensan que el pueblo, la gente que vive y come fuera de Palacio de Gobierno, se están creyendo las mentiras que se expresan diariamente y se consagran dentro de un documento anual como es el caso del informe de gobierno.

Contrario a otros tiempos, la ceremonia legislativa y durante la cual se hizo entrega del informe de labores, dista mucho de aquél interés ciudadano por conocer lo que se había hecho y hasta exigían que dentro del documento gubernamental, se incluyeran las obras que gozaban en distintos pueblos y ciudades, porque era, en cierto modo, un orgullo ser parte del trabajo de gobierno y de quienes formaban parte del equipo político que rodeaba al Gobernador del Estado.

Hoy, nadie se para en las comunidades, ni siquiera los legisladores, que después de sus funciones legislativas, regularmente visitaban las cabeceras municipales para informar, más detenidamente y como era su obligación, de lo que se había informado. No faltaban, sin duda, las inconformidades, pero había oportunidad del diálogo directo, personal, con la gente del pueblo.

Pero ahora, que se sepa, nadie conoce personalmente al Gobernador del Estado, porque no hay giras a los pueblos y a las comunidades. De eso hay que recordar mucho al ex Gobernador del Estado, ya fallecido, Don Rafael Hernández Ochoa, quien gustaba mucho de acercarse a la gente campesina, a los más necesitados, con quienes convivía afanosamente y gustaba platicar. Ahí están por ejemplo, las audiencias públicas en la Sala de Banderas de Palacio de gobierno, o bien las que por diversas razones se realizaban en lugares distintos de sus oficinas, allá con  quien reclamaba permanentemente su presencia.

Hoy, la sociedad en general vive distante de sus autoridades estatales, incluso de las municipales, como en Xalapa, donde poco se puede ver al munícipe dialogando con la gente en los pasillos o en el propio patio central del mismo palacio municipal. Ya no hay identificación, porque la mayoría de funcionarios estatales y municipales, no son, propiamente de Veracruz, sino muchos han sido enviados de otros Estados de la República, donde hicieron vida familiar y política, pero que con los veracruzanos, no hay identidad alguna y menos familiaridad, que muchas veces se requiere para un mejor entendimiento.

Por eso, los ciudadanos veracruzanos, han preferido guardar la sana distancia con quienes gobiernan a la entidad, esperando que un día cambien las cosas y se vea un nuevo panorama político, donde la gente del pueblo pueda ser parte esencial de los proyectos políticos de un gobierno y de una administración estatal que sirva, de verdad, al pueblo gobernado.

No hay, pues una relación cercana de la gente con su Gobernador, y mucho menos de los funcionarios que ahora tienen el poder en Veracruz, el cual se usa para otros menesteres, menos para servir a quien creyó en sus promesas y proyectos políticos de campaña o de un nuevo sistema político que se ha querido imponer para saciar venganzas y rencores. Esa es la verdad de lo que sucede en Veracruz, de lo que piensa la gente común, la que anda fuera del círculo privilegiado del actual gobierno estatal.

Y vaya que son dos años, los cuales han transcurrido sin que nadie del gobierno mueva un dedo o presente una propuesta de cambio y de verdaderas intenciones de servir. El pueblo ha esperado pacientemente por este largo trecho en que ya no se ve la posibilidad de otorgar el beneficio de la duda, pues en materia de gobierno, estos veinticuatro meses han sido suficientes para demostrar que no hay plena voluntad para servir a los demás.

Que Dios, nos agarre confesados.

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Y PARA VERACRUZ, ¿QUIÉN?

AUN CUANDO TODAVÍA no se define quién o quienes serán los principales actores políticos del Puerto, para buscar la Presidencia Municipal, lo más probable es que nuevamente estén detrás los Yunes del estero, además de otros personajes opositores a esta familia que buscará nuevamente gobernar a la ciudad, o cuando menos estar detrás de quien llegue, primero, como candidato a esta importante posición política y también administrativa, pues se trata del municipio con mayor presupuesto anual.

Si el PRI, no encuentra acomodo en una alianza, tenga por seguro que la candidata a la Presidencia Municipal, lo será nada menos que la actual legisladora veracruzana, Anilú Ingram Vallines, quien ya se prepara para recibir esta importante responsabilidad política, luego de varios años de la ausencia priista en el gobierno municipal.

Hasta donde se sabe, es la carta mejor posicionada en estos momentos y seguramente que el PRI no dudará en lanzarla, salvo, como lo hemos comentado, que una alianza política cambie el destino de esta posibilidad política de quien ha realizado ya un trabajo político de grandes dimensiones y contar, eso sí, con el perfil adecuado para ponerse al frente de la administración municipal.

Vienen cambios importantes en las próximas elecciones, porque la ciudadanía en todo el territorio estatal, está desencantada y parece que vuelven nuevamente la mirada hacia un partido que tuvo en sus mejores tiempos, la oportunidad demostrar que a pesar de todos las acusaciones que se le hacen, ha sabido demostrar que sabe gobernar.

Por lo pronto y hasta que se defina la situación política del Puerto, Anilú, es ya una opción que debiera tenerse en cuenta.

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MARLON, DEL PRI, CON BUENA ESTRELLA

NO SE PUEDE NEGAR, de ninguna manera, que Marlon Ramírez Marín, sea un hombre con buena disposición para enfrentar el reto de las próximas elecciones del dos mil veintiuno. Así lo ha demostrado en estos meses en que se ha dedicado a consolidar la presencia política del tricolor en todos los rincones de la entidad, aprovechando, de la misma manera, las nuevas circunstancias que se presentan en toda la entidad veracruzana, con el fracaso gubernamental que todo mundo conoce.

Las opiniones políticas de los veracruzanos, tienden a señalar que buscarán nuevamente la presencia del Partido Revolucionario Institucional, y no solamente como efecto de lo sucedido recientemente en Coahuila, o en Hidalgo, sino en general por las nuevas condiciones políticas que se presentan y que están obligando a ver otra vez al partido que duró muchos años en el poder, pero que dio resultados en sus diversas administraciones estatales.

Marlon, es un hombre convencido de que todo se puede hacer y volver a hacer de la mejor manera, por lo que no pierde la oportunidad de su buena estrella que ahora le sigue dentro y fuera de la propia dirigencia estatal de su partido.

Ya se verán resultados dentro de seis meses y medio, cuando llegue la hora de la verdad política en Veracruz.

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Y MAÑANA, aquí nos encontraremos, si otra cosa no sucede.

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