viernes, noviembre 26, 2021

Hay de parásitos a parásitos…

Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

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Pareciera que la humanidad entera quiere regresar al pasado y olvidar el tan especial episodio por el que estamos transitando.  Pero entre regresar al pasado y estar viviendo confinados a voluntad de unos cuantos que han manejado al mundo; como que ni a cual irle…

El mundo que nos espera; que les espera a los que nos sigan, ni siquiera lo podemos imaginar.  Pero las novelas y películas de ciencia ficción, nos dan una idea de lo terrible que será…

Pero el mundo que vivíamos -suponiendo que ya no lo vivimos- era una porquería.  Si fuera cierto lo que nos cuentan de Sodoma y Gomorra; pues más o menos.  Somos una especie enferma y consecuentemente degenerada capaz de las más grandes perversiones…

Ahorita todos están entretenidos con el Bicho, con las elecciones de aquí, de allá y de acullá; que ya no satisfacen a la democracia y generan violencia  Las veintitantas naciones que están en guerra, interna o con otras naciones donde diariamente muere gente a balazos y bombazos, fueron noticia cuando se iniciaron; pero ya no lo son…

¿Quién se ocupa ya del cambio climático? que finalmente es mucho peor que la  pandemia de cuentos a la que diariamente le ponen algo para sembrar más pánico y desesperanza de que regresemos a la “normalidad”… 

Pero la normalidad que hemos estado viviendo es desquiciante.  Todos vivimos de La Tierra y nos estamos matando entre nosotros.  Asesinan diariamente a niños y los descuartizan; lo que es de escándalo y vergüenza…

Y por no hablar de la pederastia, los secuestros y la frivolidad y el abuso en la diferencia de clases; que siempre ha sido el origen de todos los conflictos sociales…

¡Regresar a lo de antes! Cuando matar ya no es solo un rito entre pandillas.  También se mata por dinero, o por cuestiones políticas; que viene siendo casi lo mismo.  Pero lo peor, y no hace mucho en este mismo espacio se comentó que ya estaba sucediendo.  Se mata por placer…

Y eso no nada más sucede en México.  Se ha dado a conocer  por parte de las Fuerzas Armadas de Australia, que sus militares ejecutaron a decenas de civiles afganos -se habla de 39 pero algunos corresponsales dicen que fueron mucho más- entre ellos mujeres y niños a los que degollaban…

Lo que representó el episodio más vergonzoso en la Historia militar de esa nación continente, según el parte oficial…

Cómo olvidar que durante la invasión japonesa a China, los soldados del Sol Naciente probaban el filo de sus famosas espadas Katanas, compitiendo entre ellos para ver quien cortaba más cabezas de ciudadanos chinos, también sin importar que fueran mujeres o niños…

Qué decir lo que sucedió en Ruanda, donde en 1994, entre el 7 de abril y el 15 de julio,  fueron asesinadas  entre 500 mil y un millón de personas.  Regresar a la “normalidad”…   

El problema del ser humano, es que como vivimos en la inconsciencia, es decir, que como no somos conscientes de quiénes somos, consecuentemente no podemos ser conscientes de nada más…

Ahora quieren regresar a lo de antes ¡A la normalidad! Cuando tenemos los cuerpos de agua llenos de cubrebocas, para no hablar de toda la demás basura que se tira a los mares y que son millones de toneladas cada día…

¿Regresar a lo de antes? No será tiempo de que entendamos que hay otra forma de vivir; y que si nunca lograremos dejar de ser parásitos -hay de parásitos a parásitos- y  podemos cuidar de nuestro entorno en vez de destruirlo…

Pero eso parece que no va a suceder nunca, a menos que vuelva a presentarse otro diluvio o algo parecido y la humanidad vuelva a comenzar.  Como al parecer antes ya ha sucedido…

Por lo pronto, aunque los tiempos y los acontecimientos corren tan rápido, parece que fue ayer cuando ya daban por hecho que Evo no regresaría nunca.  Y dice Don Sata, que también ya dan a Trump por perdido.

Nota.  A petición de mis tres lectores que no conocen a Don Sata.  Se están haciendo los ajustes necesarios para que aparezca en la portada de este Blog.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.   

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