lunes, noviembre 29, 2021

¿Le fallaron a Duarte?

Línea Política 6 de noviembre del 2020…Agustín Contreras Stein.

TODAVÍA corren las versiones, se nos dice, en el sentido de que el ex Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, pudo haber ayudado al ahora mandatario estatal, Cuitláhuac García Jiménez, con algunos operadores políticos que trabajaran en su favor y con algunos recursos económicos, en la primera ocasión que García Jiménez, quiso ser Gobernador.

En ese entonces se atravesaban cuestiones políticas muy interesantes, porque sabía que nadie podría garantizarle impunidad, luego de que terminara su gobierno, pues desconfiaba de los dos Yunes, que buscaban la gubernatura de dos años.

Y Duarte, tenía toda la razón, pues el ganador fue Miguel Ángel Yunes Linares, comenzando, desde este momento su calvario, bajo una persecución que finalmente tuvo éxito para su enemigo, con su aprehensión, fuera del Estado, y fuera del país.

Pero eso no debió ser parte del olvido político, porque Cuitláhuac García Jiménez, logra su cometido, bajo el efecto “Peje”, ganando la gubernatura en el dos mil dieciocho, cuando Miguel Ángel Yunes Linares, ya no pudo sostener a su hijo, Miguel Ángel Yunes Márquez, quien fuera candidato a la gubernatura, en la misma jornada electoral.

Para esos días, Duarte, ya se encontraba en la cárcel, sin que recibiera el apoyo de quien ayudó en el dos mil dieciséis, y que entonces no llegó a la posición que hoy detenta, pero se sabía, como también me lo cuentan hoy, que Duarte, pensaba que la cuarta transformación le apoyaría, sobre todo, para buscar su salida del reclusorio en estos primeros dos años de gobierno, tanto en el Estado, como en la federación, donde López Obrador, también se dice, tenía pleno conocimiento de que en el gobierno de Duarte, hubo recursos que se destinaron a la campaña en Veracruz, para apoyar las intenciones de su pupilo.

Pero no, dentro de veinticuatro días, el Gobierno federal y estatal, llegarán a los dos años de gobierno y Duarte, sigue en la cárcel, tal vez, esperando que la mano del nuevo sistema presidencial y gubernamental, se mueva para ayudarlo a salir lo más pronto posible. Dicen algunas otras voces, que quizá, el apoyo que estuviera recibiendo en este momento, haya sido canalizado para apoyar a su esposa, quien sigue viviendo en el extranjero, sin que haya sido extraditada, como en algún momento se intentó.

El caso es que Javier Duarte de Ochoa, ex gobernador de Veracruz, sigue preso en el reclusorio norte de la ciudad de México, al parecer, un poco olvidado por quienes se enriquecieron durante su gobierno, y también por los actuales gobernantes, los cuales también se beneficiaron de alguna manera de sus dones.

Esto se comenta, porque ahora Javier Duarte, busca bulla mediática con sus declaraciones en contra del ex Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, queriendo, dice, hablar para que se conozca la verdad. Desde luego, que Duarte, podría estarse hundiendo más, pues si pocos se acordaban de él en este momento, lo que ha salido a decir, lo revive de alguna manera y hasta podría ser involucrado por sus propias declaraciones.

Tal vez, lo que hace Duarte, en este momento, es alzar la mano para decirle a la cuarta transformación, que ahí está y que siente que le han fallado quienes se acercaron a él cuando estaba en lo más alto del pinche poder, cuando pudo repartir y apoyar a quienes hoy se encuentran también, gozando del poder absoluto, siempre y cuando, lo del beneficio que aportó, fuera una verdad, también absoluta, porque suele, de vez en cuando comentarse, que este episodio fue de verdad y si lo fuera, entonces sí se estaría hablando de una ingratitud política.

Como quiera que sea, Duarte, lleva preso más de cuatro años y de acuerdo a su sentencia, le faltarían unos cinco años para dejar la cárcel, aunque también se le está rascando más en el Estado de Veracruz, para no dejarlo en libertad.

                                                               ———————

LOS ACUERDOS  DE PALACIO NACIONAL.

SE CREE QUE EN ningún momento, pero ahora más que nunca, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, no se atreverá a enjuiciar a un ex Presidente de la República, por más que se lo mande el pueblo a través de una futura consulta, ya que, como es sabido, entre gitanos no se puede leer la mano y menos cuando a estas alturas de la administración federal, ya hay mucha tela de donde cortar como para que el futuro Presidente, que no sea de Morena, proceda también a poner en aprietos al mismo mandatario de este momento.

Es claro, pues, que ni Salinas, de Fox, ni tampoco Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, ni cualquier otro que haya gobernado México, incluyendo al propio Enrique Peña Nieto, serán puestos en el banquillo de los acusados, pues hay acuerdos no escritos que deben respetarse.

Sin embargo, es claro que un hombre estando en el poder, suele olvidarse de dichos acuerdos y hasta cometer errores de esta naturaleza que más tarde serían parte de su arrepentimiento. Eso lo sabe el propio López Obrador, por lo que no estaría dispuesto a correr este riesgo.

Podrán caer algunas manzanas podridas, pero no el tronco del árbol, por lo que, una vez más, podría comentarse que todo lo que hace López Obrador, en este momento, es fabricar barreras que le impidan al pueblo ver con claridad lo que está sucediendo en su gobierno.

Y es que, el mismo mandatario federal, está consciente ya de que las cosas no le han salido como hubiera querido y que todo lo que se ha realizado en apenas dos años del ejercicio constitucional del poder, se pueden contar más errores que aciertos.

                                                                  ——————-

QUE APAREZCA EL DINERO.

EN OCHO DÍAS, aproximadamente, el Gobernador del Estado, tendrá que comparecer ante la representación popular, ya sea personalmente o a través de algún enviado de su administración, para que se entregue el segundo informe de gobierno, que deberá contener las acciones que ha realizado este gobierno en lo que va de su gestión estatal.

Se tiene conocimiento pleno de que no hay mucho que informarles a los veracruzanos, por lo que será preciso, cuando menos, dejar en claro dónde están los dos mil quinientos millones de pesos, que de acuerdo a las pesquisas de la Auditoría Superior de la Federación, no se encuentran contemplados como activos, ni mucho menos invertidos.

Algo le está pasando a la administración estatal, que a dos años del ejercicio debido, ya hay varios señalamientos por el irregular manejo de recursos económicos que destacan por las fuertes cantidades de las que se habla.

Si el gobernador del Estado, no se apresura a aclarar estas anomalías, podrá ser señalado como artífice de un enorme acto de corrupción que lo pondría en el ojo del huracán, tratándose, desde luego, de un gobierno que ha ofrecido, mas que nada, seriedad en el manejo de los recursos económicos, donde la bandera política que los hizo llegar hasta el gobierno, ha sido, precisamente, el combate a la corrupción imperante en los gobiernos del pasado.

                                                                ———————

Y EL LUNES, aquí nos encontraremos, si otra cosa no sucede.

NUESTRO CORREO: [email protected]

Lo último

Columnas