sábado, febrero 4, 2023

México, un país en pobreza

Línea Política 5 de enero del 2021…Agustín Contreras Stein.

DE POR si, el país venía padeciendo desde hace muchos años, un considerable índice de pobreza, a tal grado de que se hablaba constantemente de su propia condición de tercer mundo.

En los últimos y más recientes gobiernos que se han tenido en México, fue creciendo la pobreza generalizada, por lo que se tuvo que dividir esta situación social en dos parámetros de pobreza, es decir, la común y la extrema.

Es en este momento que siguen siendo estas dos divisiones una realidad, porque es cierto, hay pobreza común, en donde la gente aún conserva cuando menos la posibilidad de alimentarse, pero si hablamos de la pobreza extrema, prácticamente, estaríamos refiriéndonos a aquellos grupos sociales que un día comen y otro no, sin tener otros satisfactores de ninguna otra clase, es decir, que no gozan de vestido, calzado, medicina y sobre todo, educación, porque en dichos grupos, no hay otra más que salir a buscar la forma de subsistir, a veces de manera miserable.

En la actualidad se dice que México, cuenta con una población cercana a los ciento treinta millones de habitantes, de los cuales, más de la mitad están clasificados como pobres, es decir, que viven al día, sin saber si comerán o vivirán al día siguiente, porque no tienen un futuro asegurado. Dentro de estos grupos marginados, no se habla más que del presente.

En este contexto, los programas sociales, que no son creación de este gobierno, sino que ha sido una práctica gubernamental del pasado de la que este gobierno no dice nada, siguen conservándose, más que para apoyar a la gente en sus necesidades diarias, como una finalidad de carácter político electoral. De eso se puede dar cuenta todos los días en que lo mismo el gobierno federal, como otras esferas del poder, utilizan recursos públicos para asegurar, en determinado momento, la posibilidad de tener votos asegurados.

Los programas sociales, no sirven para detener la creciente pobreza, porque en principio, los recursos destinados para estos efectos, no son suficientes para darles de comer, menos para que se puedan vestir o procurar su salud, porque las cantidades ofrecidas, no pueden solucionar todos estos problemas. La solución, siempre se ha dicho, es establecer fuentes de empleo bien remunerados, a fin de que las familias tengan la oportunidad de ganarse un sueldo que les permita tener sus prioritarios satisfactores.

La pobreza en México, es consecuencia de una equivocada política social, donde el gobierno cumple solamente con regalar unos cuantos pesos y de lo demás que se arreglen como puedan. También es cierto que en este tema, el gobierno no puede ni debe mantener por completo a la población, pero sí es posible que busque la manera de crear empleos donde la gente se gane la subsistencia diaria de toda su familia.

Crear empleos, acercar la educación, proporcionar medicina accesible y servicios de bienestar general, sí son obligaciones que tiene el gobierno con los gobernados, pero no repartir, a diestra y siniestra, precarios recursos que no ayudan en nada, pero que si fomentan el ocio, el vicio, la delincuencia y el subdesarrollo de toda la población a la que se destinan los apoyos derivados de los programas sociales.

Y aunque no se quiera reconocer, sobre todo por el gobierno en sus tres esferas de competencia, México, es un país en pobreza, tanto de la común como la extrema, que a diario siguen creciendo estos índices tan lamentables en un pueblo que es trabajador, que muestra siempre dedicación y esfuerzo en lo que hace, pero que no le dan las herramientas necesarias para salir adelante. En esto el gobierno es el responsable, porque la sociedad, de alguna manera, contribuye, sin apoyos, pero con plena voluntad, buscando alternativas para enfrentar este problema.

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LAS JOYAS DE LA CORONA.

YA LO COMENTAMOS en otra entrega de esta columna política, acerca del enorme riesgo que tiene Morena, de perder tres de los municipios más importantes, destacando una de ellas que es la capital del Estado.

El partido en el poder, no se puede dar el lujo de perder Xalapa, de perder Veracruz y Coatzacoalcos, donde por el monto de los presupuestos asignados para ejercer cada año, son los más abultados, además de que políticamente representan una enorme cantidad de votos que sirven, lo mismo para elegir un Gobernador, como en una elección presidencial.

Pero como la política es así, en este juego político, unas veces se está arriba y en otras más, abajo. Morena, por lo tanto, perderá estas joyas de la corona en Veracruz, de acuerdo a lo que en este momento se percibe en el avance del proceso electoral que ya se acerca.

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LOS CARTUCHOS QUEMADOS.

CUALQUIER PARTIDO político que presente a buenos candidatos, que podrían encontrarse entre los ciudadanos más destacados de cada municipio, tiene las posibilidades de ganar varios espacios, porque la gente ya no quiere ver las mismas caras, salvo que en su tiempo y en sus respectivos encargos, hayan realizado una buena labor.

Pero resulta que la mayoría que han sido servidores públicos, ya se consideran cartuchos quemados, además de que no fueron capaces de realizar una buena tarea por la cual se les recuerde y se les acepte para una nueva oportunidad política.

De ahí que desechando a todos aquellos que han obrado mal en su quehacer político o que tengan mala imagen de ser golpeadores de mujeres, presuntos violadores, haberse enriquecido con los recursos del erario público, prepotentes, incapaces, oportunistas, déspotas y nepotistas, vendría, pues, la oportunidad para quienes conservan una conducta social intachable y que pueden, de la misma manera, realizar un buen trabajo a favor de la sociedad.

Es cuestión de buscarlos, desde luego.

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Y MAÑANA, aquí nos encontraremos, si otra cosa no sucede.

NUESTRO CORREO: ac_stein58@live.com.mx

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