sábado, julio 2, 2022

El PAN restaña heridas

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Son muchos los episodios en los cuales el Partido Acción Nacional se ha estremecido y auto lacerado por profundas divisiones a su interior, una de las más fuertes, que no la única, se produjo entre 1975 y 1976 cuando severos conflictos internos le impidieron presentar candidato a la presidencia de la república auspiciando así una campaña presidencial sin opositores y a López Portillo, candidato del PRI sin interlocución oposicionista al frente. Otra drástica escisión se dio en 1991, cuando importantes y destacados cuadros renunciaron a la militancia panista formando la corriente doctrinaria, dando paso a la estrategia colaboracionista de Luis H Álvarez cuyo pragmatismo los catapultó a la presidencia en 2000, después de casi una década de conciliábulos con el PRI. Ahora mismo en el PAN están zurciendo la fisura provocada por la salida del ex presidente Felipe Calderón, su esposa Margarita Zavala y destacados cuadros políticos sl incorporarlos como candidatos del blanquiazul a diputados federales. No va Felipe Calderón, tampoco se sabe qué será de México Libre, la organización a la cual el INE negó el registro como partido y ahora adjunta su militancia a la causa panista. La fortaleza de un partido radica en su fortaleza electoral, los resultados de los próximos comicios serán las bases para evaluar si esa reincorporación fue vana o exitosa.  

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