miércoles, agosto 10, 2022

Dos Bocas, futuro incierto

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En prospectiva no se advierte un escenario optimista para la refinería en construcción de Dos Bocas, ni en el horizonte nacional y mucho menos en el internacional; en lo interno porque su destino está íntimamente ligado a Pemex, la paraestatal que lucha por subsistir y a la cual el gobierno federal inyecta anualmente miles de millones de pesos para rescatarla y ponerla en actitud de convertirse en el eje del desarrollo económico del país. Pero será empresa muy difícil porque en el ámbito internacional las naciones orientan sus esfuerzos a producir energías limpias para su industria en abandono de combustóleos fósiles. En el supuesto de que Pemex adquiera capacidad exportadora de gasolina y de petróleo, en un mundo competido por las naciones productoras, ¿adónde vendería Pemex sus productos? En el mejor de los casos tendríamos gasolina para asegurar “nuestra soberanía”, en el peor, no podríamos venderla en un mercado de automóviles impulsados por electricidad.

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