miércoles, mayo 18, 2022

Los parásitos somos nosotros…

Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

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Al parecer les caló fuerte a los “covidianos” que se les haya conceptuado como una nueva religión que, para no variar, privados ya no solo de la razón, sino del más elemental sentido común; adoran y temen lo que no conocen ni nunca han visto más que en sueños mafufos y oído en retorcidos cuentos…

Aunque finalmente los fanáticos son la base de todas las religiones, sin cuyo concepto del bien y del mal representado por muñequitos, no podrían existir, ni tendrían sentido. Ni tampoco tendrían que mantener a quienes dicen ser sus representantes; hay que decirlo…

Por lo que en reciprocidad a la que supusieron una ofensa, sacaron sus billetes a relucir, y como con dinero baila el perro, “consiguieron” que la “Real” Academia Española de la Lengua, tan obsoleta como “El Manual de Carreño” –escrito por el venezolano Manuel Antonio Carreño- incluyera dentro de sus páginas la palabra “Covidiota”…

Para calificarnos a quienes, por darnos cuenta de la farsa, nos oponemos al inútil cubrebocas y a las disposiciones gubernamentales abiertamente contrarias a los Derechos Humanos…

Según ellos, lo que quieren evitar con las medidas sanitarias, es el contagio del coronabichus apanicatum, que ya ha matado a más de dos millones de personas.  Y eso que todavía no se ve el final de la inventada tragicomedia…

Ya sé que van a decir que la pandemia no es inventada y que ahí están los millones de muertos; cuando en todas las epidemias tiene que haber muertos.  Pero en fin, siempre se ha dicho que más consigue una burra negando, que una reina afirmando. No tiene caso discutir con la fanaticada…

No obstante, a los creyentes se les puede preguntar: ¿Y tu Dios omnipotente qué es lo que ha hecho para salvarlos; digo, pues dicen que a eso vino?  Porque ahora salen con que hay que revacunarse…

Unos dicen que ya viene una tercera ola de contagios y muertos; otros que es una nueva cepa y consecuentemente habrá la necesidad de hacer más grande el rentable negocio, es decir, hay que fabricar más vacunas.  Cuando no son pocos los que han fallecido a causa de la aplicación; pero eso les vale…

No obstante lo sucedido lleva a suponer que las mejores “vacunas” son las de aire y las de agua; pues nadie se ha quejado de tener reacciones secundarias con ellas; pero se quejan cuando se las ponen.  ¡Incongruentes!…

Sin soslayar a los “sabios” que han declarado a los 4 vientos que el Bicho anda por el aire.  Cuando el Bicho ha andado por el aire, por la tierra, por el agua y por todos lados, desde siempre…

Desde mucho antes de que los extraterrestres llegaran a este Planeta, a parasitarlo y hacer lo único que saben hacer, destruir, matar, contaminar, dañar.  Y eso sí, que no se pase, a reproducirse como conejos…

Lo que por cierto, les salió muy mal la nueva especie; pues solo hay que ver la clase de seres humanos ¿? que crearon para corroborar lo que se dice…

Por cierto que La Madre Tierra les manda decir a todos los que se oponen a la interrupción del embarazo, que Ella está totalmente de acuerdo; pues a pesar de que se desgarran las vestiduras diciendo que el único que puede quitar la vida es quien la da…

Vale aclarar que la vida floreció en La Tierra desde antes de que llegaran a este mundo los múltiples dioses a los que adoran; cuando la realidad, es que de La Tierra, fecundada por los rayos del Sol, brota la vida…

Y como La Madre que es, nos mantiene a todos, sin excepción -hasta los que no somos sus hijos-, a diferencia de los Dioses a los que adoran y hasta se hincan ante ellos -vaya sumisión- porque esos no dan ni los buenos días…

Concluyendo.  En su fanatismo, los covidianos no quieren aceptar que la vida viene del Sol.  Porque si no hubiera Sol; pues simplemente no habría vida.  Pero son tan cortos de inteligencia, que no quieren reconocer lo que es obvio.  Los parásitos somos nosotros.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.   

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