miércoles, diciembre 8, 2021

Javier Herrera Borunda, incumplido con su hijo enfermo

Entre lo utópico y lo verdadero

Por Claudia Guerrero Martínez

24 de mayo del 2021.

*Pedimos disculpas por lo extenso de la entrega, pero vale la pena leer toda esta historia, pues es parte del lado oscuro de los Herrera Borunda.

Una historia de terror, que vamos a contar en esta entrega. Una narrativa indignante, que causa impotencia, por estar de por medio un menor de 11 años, siendo defendido y cuidado por su mamá, a quien le damos todo el crédito, como guerrera e inspiración para muchos, al proteger a su niño, con varias discapacidades y enfermedades crónicas, gracias a una manipulación en un hospital de Toluca, en el 2009. Informaremos cómo el candidato plurinominal a la diputación federal por el Partido Verde Ecologista de México, Javier Herrera Borunda realizó actos ilegales, en detrimento de su menor hijo y además, ahora pretende anular el acta de nacimiento del 2010 y también, no permite que el menor salga del país, para poder llevar su tratamiento médico, perdiendo importante tiempo y poniendo en riesgo la vida de su propio hijo. No pierdan esta entrega, en la que daremos a conocer cómo este político y líder del Verde Ecologista es un desobligado padre y realizó actos ilegales y delitos federales.

La mamá de este menor se llama Diana, quien siendo amiga de Fidel Herrera Borunda, éste la presentó a su hermano Javier Octavio Herrera Borunda en el 2006 y siendo el padre de ambos, el entonces Gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán. En ese tiempo, Javier Herrera vivía en Los Ángeles, California, en los Estados Unidos e invitaba a Diana a pasar largas temporadas con él.  Ahí inicia una relación sentimental de tres años y luego, no se dio ésta, para sólo ser buenos amigos.

Si Javier Herrera venía a Veracruz, ellos salían a cenar, al antro, él dormía en el departamento de Diana o ella en el de Javier… El 17 de agosto del 2009, Herrera Borunda llama a Diana para invitarla a su departamento de la Torre Platino, en el piso 7, con el pretexto de resolver un asunto particular de Diana y ahí tuvieron relaciones íntimas, quedando embarazada.  Al comunicárselo, vía su teléfono Nextel, Javier Herrera se comprometió a apoyarla: “No llores, no estás sola”, le dijo.

En el mes de septiembre del mismo año, Javier Herrera cita a Diana en la Torre Esmeralda, en el departamento de su hermano Fidel Herrera Borunda, para hablar y teniendo 10 minutos de estar con él, llega su papá Fidel Herrera Beltrán y su hijo Fidel. La finalidad es tratar de convencerla para abortar, propuesta que desde el inicio, Diana rechazó tajantemente. Y eso provocó que días después, bajo amenazas, una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública llegó al domicilio de Diana para literalmente secuestrarla y llevarla al hangar del Gobierno del Estado, para subirla a un avión propiedad de Felipe Ruiz Ortiz y llevarla a Toluca, a una clínica privada.

En este secuestro, se une Fidel Herrera Borunda, quien la recibió en Toluca, para ser amenazada de muerte y llevarla a un sanatorio ubicado en Eulalia Peñaloza 233, Colonia Federal, registrándola en el sanatorio como Rebeca Gómez, en la habitación 408 y en dicho piso donde se encontraba, estaba vacío, ya que Fidel Herrera Beltrán había pagado, para que el piso estuviese desocupado. Diana, la víctima para entonces, fue obligada a ser atendida por el Dr. Jesús Galileo Martínez Mondragón, para meterla al quirófano y practicarle un aborto. Antes de quedar sedada, sólo le decía al médico que no estaba de acuerdo con el aborto y era en contra su voluntad, así como asegurarle, no tener dinero y suplicarle, no lo hiciera. Finalmente, antes de quedar dormida, sólo pudo decir: “Ayúdeme”.

Al despertar Diana, a quien vio primero fue a Fidel Herrera Borunda, quien le informó haberle practicado el aborto y ahí mismo recibió la llamada del hoy líder del PVEM, Javier Octavio Herrera Borunda, quien se limitó en decirle que estaba en el restaurante Fishers. Sin descansar por el presunto aborto obligado, a Diana la sacaron del sanatorio, dos horas después de estar en el quirófano. Sin poder caminar y con profundo dolor, se encontró con Javier Herrera, para subirla a su camioneta, una Expedition color negra, para dirigirse a la Ciudad de México y hospedarla en el Hotel Sheraton Santa Fe, lugar donde hay mayor secrecía y Javier Herrera Borunda se quedó con ella, para presuntamente cuidarla, pero en realidad, era para vigilar con quién hablara o se escapara, sin tener su bolsa, ni billetera, mucho menos  celular, mientras la familia de Diana no sabían nada de ella y estaban preocupados.

Los daños posteriores, años después a este presunto legrado fue el quemarle los genitales y dentro de la manipulación, Diana quedó estéril…

Después del acto terrible de obligar, bajo a amenazas de muerte, a que presuntamente abortara Diana, Javier Herrera Borunda le informó que sería llevada a España y estando en momentos de miedo y hasta haberle arrancado el alma por el acto tan cruel e inhumano que le habían hecho, ella tenía temor de no estar de acuerdo, entonces la matarían. Por eso, el 29 de septiembre del 2009 voló a Madrid, España, en el vuelo am 2089, a las 4.10 pm, saliendo de Veracruz, con conexión en México y le dieron $6 mil euros, siendo el emisario Jaime Meta, amigo de Javier Herrera Borunda y prestanombre del hoy líder del Verde Ecologista, sobre una microfinanciera, la cual, la tienen en San Andrés Tuxtla. Ya en Madrid, Diana fue recibida por Max Trejo, amigo de Javier, quien no estaba enterado del calvario que sufrió Diana y la hospedó en el hotel NH de la Gran Vía, durante casi una semana y luego, le rentaron un departamento en el Barrio de Salamanca, en la calle de Serrano, esquina Ayala, pagando Max Trejo los depósitos y pagos de renta, dinero que provenía del Gobierno del Estado, bajo la orden del entonces gobernador Fidel Herrera.

Y el miedo de que la mataran, se unió su malestar de salud, pues ya para entonces su matriz estaba dañada y pocas veces dejó la cama, así como genitales quemados. En los siguientes días, Diana fue a consulta a la Clínica “La Milagrosa” y coincidentemente, con el mismo nombre, milagrosamente seguía embarazada. Inmediatamente, Diana le informó a Javier Herrera que seguía embarazada y él no le creyó, ya que su hermano Fidel le informó haber visto el producto del legrado. Y el mismo hermanito, que siempre ha dado problemas a Fidel Herrera papá, presuntamente fue engañado por el médico de Toluca… El legrado se dio extrayendo al producto y dejó el otro, pues tal parece nunca pensaron, ser un embarazo gemelar, ya que Diana tiene herencia de familiares cuates y gemelos, siendo que tiempo después se supo, que el médico de Toluca había manipulado tanto, afectando al segundo bebé, quien nacería en el 2010, ya en plenas campañas electorales, siendo candidato el delfín del Tío Fide, el hoy preso en el Reclusorio Norte de la CDMX, Javier Duarte de Ochoa.

Diana decidió regresar a México el 16 de octubre del 2009 y ahí inicia su otro viacrucis… Llegando a la Ciudad de México, la abordó Javier Herrera, quien le dijo que su papá, el entonces Gobernador de Veracruz quería hablar con ella, en el departamento de la Torre Platino. Ya estando presente, Fidel Herrera nunca le preguntó por su salud y cuestionaba por qué seguía embarazada. Le propuso un nuevo aborto y que sería en el Puerto de Veracruz, cuestión rechazada por Diana, protegiendo a este milagro de bebé, quien no fue detectado por asesinos de abortos. Entonces, Fidel le ordenó ir a ver al ginecólogo Fernando Díaz Blanco, quien le hizo un ultrasonido, informando que el producto estaba visible, pero no sabía el daño que tendría el bebé al nacer. Horas después, Javier Herrera trató de convencerla para que abortara, tomando fuerzas y rechazar tal propuesta. Defendería a este bebé, al costo que fuera.

Y nos cuenta Diana un dato revelador: “Llegó el doctor Antiga Tinoco y me llevaron con el ginecólogo Alfredo Valentín Salas, a la clínica San Luis, en el Puerto de Veracruz, donde me hicieron un ultrasonido en presencia de Javier Herrera Borunda, asegurando Antiga Tinoco y el ginecólogo, que el segundo producto estaba a milímetros de donde me habían raspado la matriz en Toluca, además, el producto no se iba a lograr por lo lastimada que estaba mi matriz y perder el ovario izquierdo, ya para entonces ya me sentía secuestrada. Javier Herrera siguió tratándome de convencer que me hiciera un segundo aborto. El 18 de octubre del 2009, Javier Herrera me informa vía Nextel, que no estaba preparado para ser padre y que su papá, Fidel Herrera Beltrán se haría cargo del caso. Y también Javier Octavio Herrera Borunda, vendería algunas propiedades y se iría a Londres, Inglaterra para vivir y trabajar, pero que antes de irse, me daría todo lo que tuviera, sin cumplir con ello, así como nunca le interesaría conocer al niño y mucho menos convivir con él”.

El embarazo fue de alto riesgo, con amenazas de aborto, sin la ayuda económica de Javier Herrera Beltrán, ni de Fidel Herrera Beltrán y ser su hermana Norma, quien la apoyó con todo, pues Diana tenía vergüenza de decirles todo a sus padres y que también fuesen amenazados. Para entonces, el todavía Gobernador de Veracruz la señalaba de timadora, abusiva, traidora, así como de querer echar a perder la vida de su cachorro, Javier Herrera. Más adelante, en un momento de remordimiento, el exgobernador Fidel Herrera hizo gestiones en Finanzas, para comprarle una casa de interés social a su nieto y vehículo utilitario para transportarlo, ya que Diana pagaba renta y era justo recibir estos beneficios a favor de su nieto, con la condición de hacerse un estudio de ADN al nacer el bebé.

El menor nació el 22 de abril del 2010, en la Beneficencia Española, sin la presencia de Javier Herrera y sólo recibió un ramo de flores por parte de papá Fidel, pues el Gobernador estaba en plena campaña operando a favor  de Javier Duarte y para no tener escándalos, ya estaba lista la casa y el vehículo a nombre de Diana, pero ella quería registrar al niño, antes de los seis meses y fue Fidel Herrera quien le dijo que no, pues Javier se casaría en cuatro meses y le propuso ser registrado por su hermano Fidel, rechazando esta absurda propuesta, por la propia Diana. Le advirtió a Fidel Herrera Beltrán que lo solicitaría por la vía legal y fue entonces, que se hicieron una prueba de paternidad y esta se realizó en un Laboratorio de Monterrey, llamado “Centro de Diagnóstico Integral” y la muestra fue hecha a Diana, al niño y a Javier Herrera Borunda, resultando positiva la paternidad.

Y nos cuenta Diana: “El 6 de octubre del 2010, llegó a mi casa Fidel Herrera Beltrán con el juez del Registro Civil de Boca del Río, Basilio González Oliveros, el cual, me solicitó los papeles necesarios para hacer el registro del bebé, pero antes de que el Juez entrara a la casa, Fidel Herrera Beltrán me dijo que efectivamente el examen de ADN había salido positivo y que se iba a registrar el bebé. Desde el primer instante, desconfié, porque en los papeles que me trajo el juez del Registro Civil, no venían los nombres de los abuelos paternos. Esto se lo comenté al juez y me dijo que era porque así se lo había instruido el Señor Gobernador y tampoco venía el nombre completo del papá, sólo decía Javier.  Le dije al juez que yo no firmaría nada hasta que todo viniera en regla y regresó con el nombre completo del papá Javier Octavio Herrera Borunda, su fecha de nacimiento 25 de junio de 1980, pero aun sin el nombre de los abuelos paternos. Decidí firmar, le tomaron las huellas digitales al bebé y al siguiente día me entregan el extracto de acta de nacimiento con fecha 7 de octubre del 2010, libro 08, acta 01876, sin entregarme el registro de nacimiento, argumentándome el juez del Registro Civil, que dicho documento no se lo entregaron a él, los Herrera Borunda y el mismo juez le tramitó su CURP al niño”.

Durante más de 2 años, Diana le solicitó a Fidel Herrera Beltrán, que le informara a Javier sobre la necesidad de sacar la visa y pasaporte del bebé, dándole largas, argumentando pretextos, muchos de ellos absurdos, hasta que en julio del 2012, Diana decidió buscar la asesoría de un abogado y buscó al Lic. Sergio Vaca Betancourt, quien contactó a Fidel Herrera Beltrán por medio de Oliver Olea, dándole cita en México, el día 31 de julio del 2012, en las oficinas de Fidel Herrera Beltrán, acudiendo el abogado, quien expuso el  asunto y Fidel negó  todo lo de Madrid y Toluca, siendo que  Javier Herrera Borunda se presentó a la reunión y en presencia del abogado Vaca Betancourt, se comprometió  a hacerse responsable de su hijo, a acudir a firmar al Registro Civil de Boca del Rio, para hacer el registro del nacimiento del menor, ya que tanto Fidel, como Javier, aceptaron que Herrera Borunda nunca había firmado dicho registro de nacimiento, comprometiéndose a entregar una contrapropuesta del convenio que Diana les envió con el abogado Sergio Vaca, el 15 de agosto y antes de la fecha estipulada, por medio de Oliver Olea, le informaron al Lic. Vaca Betancourt que si podría ser el 22 de agosto, porque Fidel Herrera Beltrán saldría del país.

Y Diana nos relata: “El día 6 de agosto del año en 2012, me busca David Macedo Santos, amigo mío y abogado, que Jorge Reyes Peralta lo buscó para acercarse a mí, ya que así se lo solicitó Fidel Herrera Beltrán y por convencimiento de David Macedo acepto la cita, con la condición de que estuviera presente David Macedo. Nos reunimos y Jorge Reyes Peralta me comenta: “Así que tú eres la niña que tiene acorralados a los Herrera”. Platicamos y me dijo que confiara en él; el asunto se iba a resolver; que el Lic. Vaca Betancourt había ido a pedirle a Fidel Herrera 50 millones y que iba a armar un escándalo, así como presuntamente lo quería extorsionar, entre otras mentiras. Me pidió que dejara el caso el Lic. Sergio Vaca y él me prometía que llegaríamos a un acuerdo. Empezó a leer los puntos del convenio, mismos, yo les solicité a Javier Herrera Borunda y en presencia de David Macedo, me dijo prácticamente punto por punto su aceptación y de hecho, él tenía una camioneta Lincoln, preguntando si no la quería, ya que la marca de la camioneta donde me transportaba, no le gustaba. Además, me dijo que en ese momento Fidel Herrera Beltrán y Javier Octavio Herrera Borunda, sabían de nuestra reunión y estaban en la mejor disposición de llegar a un acuerdo y arreglar el asunto”.

Y las mentiras del fraudulento abogado Jorge Reyes Peralta fueron desde propuesta de una nueva casa en Costa de Oro, una camioneta nueva, pero además advertirle: “Tú sabes dónde estás parada”, de forma amenazante, por el poder que tenía Herrera Beltrán.

Para entonces, Diana empezó a ver que el bebé presentaba discapacidades y le solicitó apoyo a Jorge Reyes Peralta, que les informara al padre Javier Herrera Borunda de la necesidad de llevar al niño al neurólogo pediatra, ya que su doctor lo había canalizado con otro colega y Reyes Peralta sólo le mandó como respuesta $5 mil pesos, cuando de gastos de estudios, consulta y estancia fueron $18 mil pesos, aun cuando se comprobaron los gastos. Jorge Reyes Peralta engañó a Diana y nunca resolvió el tema de convenio para hacerse responsable el hoy líder del PVEM, Javier Herrera Borunda, quien ya para entonces, quería dar cierta cantidad, en una sola exhibición, pero ya no reconocer la paternidad del niño. Esto no fue aceptado por Diana y les advirtió que irían a tribunales.

Y saltan las preguntas de Diana: ¿Cómo un gobernador de Veracruz puede utilizar el aparato gubernamental y falsificar un documento oficial, como fue un acta de nacimiento de su propio nieto? ¿Qué clase de monstruo hace eso? Una de las respuestas es, se valió del poder, que en ese momento tenía para hacerle esa bajeza a su propio nieto.

El menor fue diagnosticado con autismo moderado, una afección de predominio frontal parietal izquierdo, padece de intestino permeable, disbiosis, problemas metabólicos, inmunológicos, así como problemas de integración sensorial, asma alérgica, alergias e intolerancias alimentarias y discapacidad intelectual.  La vida del menor, a sus 11 años, ha sido una vida entre hospitales, laboratorios, exámenes, estudios, cirugías, tratamientos médicos, terapéuticos, entre otros, siendo costosos y que han puesto en aprietos a Diana, pues vendió herencias, remató su auto, así como exige que Javier Herrera Borunda se haga cargo de su hijo, ya que es imperiosa la necesidad de llevarlo a Estados Unidos para otro tratamiento de una nueva afección, detectada hace un mes.

Y Diana va más allá: “Sé que después de saber toda esta verdad y que nada ni nadie me va a hacer callarla, hago responsable a Javier Octavio Herrera Borunda, Fidel Herrera Beltrán o cualquier miembro de la familia Herrera Borunda, si a algún miembro de mi familia, a mi hijo o a mi persona nos llegara a pasar algo, atentaran contra nuestras vidas y seguridad. Así como a Jorge Reyes Peralta, quien en nuestra última conversación del 2012, sus palabras fueron: “Fíjate con quienes te enfrentas, piensa muy bien lo que haces, Fidel Herrera Beltrán es muy poderoso y no se quedará con los brazos cruzados, si te metes con él o con su hijo, sale muy barato eliminar gente como tú y más te vale aceptar lo que te ofrecen”, cuestión que Diana no aceptó, al proteger a su hijo y defender sus derechos como menor.

No debemos olvidar, las campañas gubernamentales lanzadas por Fidel Herrera Beltrán como “En Veracruz, los niños son primero” y “En Veracruz, los niños no se tocan”, cuando literalmente asesinó a su primer nieto en un aborto obligado y del segundo, su gemelo, por un legrado mal hecho, sin saber que eran dos productos, el segundo bebé tiene afectaciones neurológicas y enviaron al fraudulento y mafioso Jorge Reyes Peralta a amenazar a Diana. La Constitución y leyes protegen los derechos de los menores de edad y con relación a este niño, con base a estudios de ADN que dieron positivo, su padre, Javier Octavio Herrera Borunda no está en la etapa de poner condiciones, cuando él mismo lo asegura en tantas entrevistas, que cuando fue diputado federal por el PVEM, siendo abogado es “respetuoso” de las leyes, cuando en la realidad no es así. Hasta el cierre de esta columna, Javier Herrera no conoce a su hijo, ni se ha dignado a visitarlo, mucho menos hacerse cargo de él, aún con el menor ha tenido más días malos, por su quebrantable salud. Y las instancias legales que protegen a los menores de edad, ninguno de estos funcionarios se quiere enfrentar en contra del exgobernador Fidel Herrera Beltrán. Sólo fue Jorge Winckler, cuando en una etapa, fue el abogado de Diana.

Ahora comprenden inteligentes lectoras y lectores ser una historia de terror, pues de forma ilegal y en evidentes delitos federales, Javier Herrera  nunca se ha presentado en el Registro Civil de Boca del Río, como su padre Fidel Herrera Beltrán se comprometió que lo haría, al hacer el reconocimiento de paternidad, no cumple con el pago al 100 por ciento de los gastos del niño, pues el menor no sólo tiene autismo, sino otros padecimientos y enfermedades, como lo externamos líneas arriba y el menor de edad no cuenta con lenguaje verbal.

Javier Octavio Herrera Borunda ha difamado a Diana, quien es la madre y además, defiende a su hijo como una leona, protegiendo a su cachorro, siendo que el líder del PVEM y candidato plurinominal a la diputación federal miente constantemente sobre los hechos y su persona, cometiendo violencia de género hacia Diana y hasta la ha demando en agosto del 2020, solicitando la anulación del acta de nacimiento del niño, aceptando que él jamás había firmado el acta de nacimiento, pero se contradice, ya que en el 2014, se presentó  ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, en la Ciudad de México para firmar el pasaporte del niño y le  otorgó a Diana un Poder Notarial dando su autorización para que la madre del menor pudiera sacar al niño del país, con fines médicos. Javier Octavio Herrera Borunda no solo ha actuado irresponsablemente, sino que su cobardía y bajezas están afectando la vida y salud de su hijo, al no cumplir con el pago de sus tratamientos y gastos al 100 por ciento y Diana le ha advertido que si el niño no recibe su tratamiento, se  puede morir, porque el padecimiento que tiene en la parte frontal izquierda cerebral es muy grave, así como su padecimiento de intestino permeable. En abril del 2021, el niño fue diagnosticado con mitoplasma y tiene más de 6 años padeciéndola, siendo que no hay tratamiento que le funcione y esto indica que el menor tiene una enfermedad autoinmune, por lo que es necesario llevarlo a Estados Unidos para realizarse estudios que no existen en México,por medio de los estudios y observación clínica, se pueda determinar qué enfermedad autoinmune padece y poder darle el tratamiento adecuado.

Y  termina Diana comentando: “Todo esto se lo informé a Javier Herrera Borunda, vía WhatsApp y es la única comunicación que tengo con él, porque desde octubre del 2009 no me da la cara, le pedí que por favor se presentara en el Registro Civil de Boca del Río para hacer el reconocimiento de paternidad y ese había sido el acuerdo con su padre Fidel Herrera Beltrán y que posteriormente, presentarnos en la Secretaría de Relaciones Exteriores para tramitar el pasaporte del niño, para este 2021 y tiene más de un mes dándome largas sobre el tema; su última contestación fue que ya estaba en ruta los procesos legales, le pregunté que qué procesos legales si el acuerdo fue que él se presentaría en el Registro Civil a hacer el reconocimiento de paternidad, pregunta que no me contestó, sabiendo que la salud y la vida del niño están en sus manos y aun así  no se presenta a hacer el reconocimiento de paternidad, sabe que el niño está  sufriendo de dolores muy fuertes y  está  teniendo retrocesos en su desarrollo a causa de su problema autoinmune”.

Diana es padre y madre del menor, no puede trabajar por tener que cuidarlo las 24 horas y dedica su vida para atender a su hijo, siendo su razón de vivir y curioso, al arrancar las campañas electorales, Javier Herrera inicia los apoyos al niño a cuentagotas, porque asegura no tener dinero.  Y ella lo único que pide es el puntual pago de los tratamientos del niño, uno de ellos, el que se hizo en Austin, Texas, en donde lo diagnosticaron por Autismo y costó $8 mil dólares. Y Fidel Herrera Beltrán ha sido desapegado y despiadado con el niño y con Diana, a quien siempre la difama, se ha expresado de ella como una ambiciosa y oportunista. Si Diana demandaba a Javier Herrera Borunda, dejaría de apoyar para los tratamientos del niño, cuestión que incumplió de todas maneras. Un Genetista informó, desde el momento en que hubo una invasión en su útero, estando embarazada, afectaron el producto, por eso el menor de 11 años tiene autismo  y tantos problemas de salud, siendo consecuencia de lo que le hicieron en Toluca y los culpables del autismo del menor, de sus enfermedades y de haber perdido Diana la matriz, son los Herrera Borunda, quienes no respetan las leyes, actúan con base a la corrupción, mentiras, realizan trampas, son mitómanos y no conocen los sentimientos, ni la bondad. Hay un niño de 11 años, quien desde que estaba en el vientre, lo quisieron asesinar y que aun estando con vida lo han seguido perjudicando en todos los aspectos y tal parece son un estorbo para las aspiraciones políticas de los Herrera Borunda.

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