domingo, diciembre 5, 2021

Pues sí que lo parece…

Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

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El hecho de que Arturo Zaldívar, Ministro Presidente de la SCJN, en estos tiempos tan especiales donde está en juego la República, haya ido a entrevistarse a Palacio Nacional con el titular de la conserjería, perdón, Consejería Jurídica de la Presidencia Julio Scherer Ibarra, de ninguna manera puede interpretarse como cortesía

Si el Presidente de la SCJN quería o requería hablar con Scherer, lo podía haber mandado llamar.  Si por el contrario, Scherer quería o necesitaba hablar con el Presidente de la SCJN, debió de haber solicitado la entrevista y acudir donde él lo citara.  Hay niveles…

Pero no aquí en la T de 4ª, donde desconocen la diferencia que hay entre el orgullo y la dignidad.  Y Arturo Zaldívar, no solo perdió la dignidad como persona, sino que, con tan simple hecho, se pasó a traer a la Institución que representa y echa por tierra a la República…

Ya que consintió conductas de parte de otros que son contrarias a los valores propios; e inherentes al cargo que ostenta.  Y no es cuestión de que sea o no orgulloso, pues el orgullo atañe al ego y por ende a la necesidad de que los demás validen los hechos.  No es el caso…

Y para rematar aún más la pedantería, en la oficina de Prensa de Palacio Nacional, se dijo que el Ministro no figuraba entre las personas a las que recibiría el Presidente.  Como si de un Poder a otro tuvieran que pedir audiencia.  Que ridículo…

Los hechos dicen que es vergonzoso e indebido el sometimiento de un Poder a otro; en este específico caso, el del Poder Judicial al Ejecutivo.  Cuando finalmente lo más importante es que se viva en un Estado de Derecho…

El Ejecutivo es el menos importante de los Poderes; pero hemos vivido y seguimos viviendo un presidencialismo rayando en dictadura, que nos ha llevado a dónde estamos.  Y lo cierto es que estamos muy mal. Hace medio siglo estábamos mucho mejor…

Oportuno recordar que, como principio, si queremos que las cosas mejoren en nuestro México, no debe de volver a permitirse que el Ejecutivo quede una sola persona.  De no ser así, nada va a cambiar…

“En un cambio de gobierno, el pobre rara vez cambia de otra cosa que del nombre de su amo”. Cayo Julio Fedro (20.15 – 50)

El índice delictivo y el de pobreza lo dicen todo.  No hay necesidad de agregar más.  México es un país tercermundista donde el abismo entre los ricos y los pobres es inadmisible para presumir que se vive en una democracia…

Habrá elecciones, sí; pero eso no significa que el gobierno represente a la mayoría.  El sufragio no hace la democracia.  Sin soslayar que vivimos en un Estado fallido; no solo porque las Autoridades no han podido detener a la delincuencia y brindarles seguridad a los ciudadanos…

Que es el punto más importante.  Ya que todas las sociedades se iniciaron reuniéndose al derredor del hombre fuerte que los defendiera de otras tribus.  La seguridad debe ser, junto con la salud, las funciones más importantes del Estado…

Y en los dos renglones el Gobierno está más que reprobado.  A tal grado, que en Aguililla, Michoacán, el Gobierno no ha podido pacificar la zona, hoy en manos de la delincuencia organizada…

Y ha tenido que ser el CJNG, sí amables lectores, lo leyeron bien, el Cártel que comanda Nemesio Oseguera Cervantes alias, “El Mencho”, que con su gente se ha apersonado en la localidad haciendo correr como ratas en inundación, a los que cobraban cuotas a los habitantes…

Y regresando la seguridad a los pobladores, que ven con tranquilidad las camionetas con el logo del CJNG en las puertas; lo que no sucede cuando aparecen vehículos militares o de las policías -vale señalar que las camionetas ya rondaban al Nuncio Papal cuando visitó Aguililla, pero su presencia no sirvió de nada- …  

En una narcomanta que fue colgada en Aguililla para que todos la vieran “El Mencho” se solidarizó con sus paisanos; y aclaró que “su problema no es ni siquiera con el Gobierno”

“Pueblo de Aguililla, ya se acabó el sometimiento en que vivían, las amenazas, las extorsiones y demás cosas que un pueblo libre no tiene por qué sufrir”.  Y terminó: “No teman por reclamar lo que les corresponde, que es la libertad”…

A como están las cosas, solo se puede preguntar si alguien sabe dónde nos podemos comunicar con don Nemesio para que le eche una manita al Gobernador.  Porque si esto no es un Estado fallido; pues sí que lo parece.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

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